Una sociedad laica en un Estado aconfesional

PREVIO: Este tema se propuso hace tiempo en Prometeo, no surge como respuesta a las disputas y exabruptos de Iglesia y Gobierno en estos momentos. Es un tema fundamental para el desarrollo del proyecto de una ciudadanía consciente, libre y avanzada.
 
1.- DEFINICIÓN DE ALGUNOS CONCEPTOS:
            – Laicismo y laicidad. En el Diccionario se dan como, sinónimos. En el falso debate de estos meses se pretende identificar “laicismo” con los “ismos” en sentido peyorativo, fanatismo por una idea. La laicidad es una categoría, una cualidad que constituye una de las características fundamentales de la persona ciudadana. Esta característica consiste en el respeto a las vivencias y creencias religiosas individuales que quedan en el ámbito de lo privado y al margen de las ofertas y las actividades públicas de la organización social de los Estados. “El laicismo sólo favorece aquello que resulta de interés general, a la vez que promueve, junto a la autonomía moral e intelectual de las personas, la libertad de conciencia y la plena igualdad de sus derechos, sin discriminación de sexo, origen o convicción espiritual” (Henri Peña Ruiz, filósofo del Instituto de Estudios Políticos de París)En cualquier caso, al igual que el feminismo aparece como un movimiento necesario por la necesidad de luchar aún por la igualdad de la mujer, el laicismo puede ser hoy un movimiento necesario, como defensa de las libertades cívicas ante el atropello de algunos movimientos religiosos y sus Iglesias. En el caso de España, es evidente que la Iglesia católica impone y pretende imponer aún más sus principios y su poder en todos los ámbitos ciudadanos.
          – Estado aconfesional/Estado laico. El Estado Español es aconfesional, es decir no tiene una religión Oficial. Pero mantiene relaciones institucionales especiales y concede una serie de privilegios y prebendas a la Iglesia Católica, que no corresponden a las que cualquier Estado debe tener con cualquier tipo de asociación social. El Estado de Derecho con mayúsculas, que representa a toda la ciudadanía del país, debe ser laico, siendo tremendamente escrupuloso en el respeto a las libertades y a los derechos y deberes de todos y todas. El ejemplo más cercano es el Estado Francés, cuya legislación exige la total neutralidad de lo público ante los planteamientos ideológicos y religiosos, ya sean mayoritarios o minoritarios en la sociedad.
          – Libertad religiosa y democracia. Se utiliza cada vez más la palabra “libertad” para justificar la imposición y los privilegios individuales en la sociedad, sobre todo de grupos fundamentalistas religiosos, como la Iglesia Católica. Libertad para tener una educación sectaria, para imponer los criterios religiosos a la sociedad civil. Y esto se justifica, “porque estamos en una democracia”, donde “la mayoría se impone”. Los estados democráticos sólo lo serán si legislan para evitar tales opresiones. Como decía un cura de la Revolución Francesa: “cuando hay disputa entre débiles y poderosos, la libertad oprime y la ley libera”. Normalmente estos grupos, Iglesias, usan de manera sofista los conceptos de libertad y tolerancia, demandándola para ellos en otros ámbitos que no son los suyos propios, pero impidiendo que se ejerzan en absoluto en los lugares donde ellos tienen el poder. La Iglesia Católica en España es libre de actuar en Centros Educativos, en Instituciones públicas, pero nadie puede intervenir en las Iglesias. En una democracia, el poder no viene de Dios, sino del pueblo, que elige a sus representantes, para que elaboren las leyes respondiendo a la ciudadanía que los ha elegido y no a los credos religiosos.
 
            – Religión, religiosidad, Iglesias. La religiosidad es creencia y vivencia personal e individual, que puede coincidir o depender de los principios o las ideas de una determinada Religión. Las religiones como modelos ideológicos se organizan en la Historia como estructuras de poder, las Iglesias, que funcionan como Estados, ejemplo del Vaticano. Muchas de las actuaciones de la Iglesia Católica en España podrían considerarse injerencias en otro Estado.  El Estado Democrático debe respetar la religiosidad individual y velar por el derecho personal a las ideas, pero debe evitar la imposición de las Religiones mediante sus Iglesias en la sociedad civil.   
        
2.- LAS BASES DE DERECHO (Amelia)
 
LAS RELIGIONES EN EL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN EUROPEA. El artículo 51del proyecto de Constitución Europea aparece tras una movilización desenfrenada de las jerarquías eclesiásticas que quieren un trato especial. Forma parte del título VI “La vida democrática de la Unión” y del artículo 46 que establece que “las instituciones de la Unión mantienen un diálogo, abierto, transparente y regular con las asociaciones representativas de la sociedad civil”. El 51.1 afirma que la UE no tiene nada que decir en cuanto a las relaciones que los Estados miembros tienen con las iglesias. Y qué pasa entonces con las normas de la UE de obligado cumplimiento, si afectan a las iglesias; ej. La norma 5/65 sobre la no discriminación en el empleo: las iglesias, así como los colegios, hospitales, etc, que dependen de ellas ¿están exentos?.
El 51.3. compromete a la UE a mantener con las iglesias “un diálogo abierto, transparente y regular”, las mismas palabras que en el artículo 46, a todas las asociaciones civiles. ¿Porqué esta repetición específica?. La clave puede estar en el escrito de los obispos Europeos en Junio de 2002 al GOPA (consejeros políticos del presidente de la Comisión), donde manifiestan su idea del “diálogo”: las iglesias quieren tener voz en el capítulo de preparación de las leyes europeas, y se reserva el derecho de orientarlas; piden tener reuniones ocasionales con el Presidente de la Comisión y sesiones de trabajo sobre objetivos específicos; llegan a pedir un despacho de enlace en el seno de los servicios de la Comisión, con el fin de ejercer oficialmente su acción de lobby.
            Al final , se desestimó la propuesta de Aznar, entre otros, de que apareciera explícitamente el reconocimiento a las raíces cristianas de Europa. Paradójico: la Europa de la Luces y de los Derechos Humanos es fruto, precisamente, de la resistencia de 15 siglos a la violencia del cristianismo y el catolicismo como religiones del poder y a la lucha contra la civilización judeo-cristiana. Las palabras que aparecen en una Constitución se convierte en fundamento para normas y reglas; hablar de raíces cristianas daría pie a las pretensiones de los que quieren introducir en el ámbito de la Unión poderes, privilegios e inmunidad para las confesiones cristianas.
            La referencia específica en el Proyecto de la “Libertad Religiosa”, constituye un privilegio y una discriminación para los que están excluidos. La libertad religiosa está protegida por las generales como la de conciencia, expresión, asociación
 
 
3.- Hª DE LA IGLESIA CATÓLICA EN ESPAÑA. (Juan Rivera, Julio, Salvador, Blas).
 
UNA IGLESIA A LA SOMBRA DEL PODER
 
 
 
Siglo XIX
 
 
·        Carlos IV ( 1808 ) cede el trono de España a Napoleón a cambio de una gigantesca renta – 30 millones de reales – y la “ exclusividad de la Religión católica “.
·        El estatuto de Bayona ( 1808 ) otorgado por Napoleón decreta en su artículo 1º: “ La religión católica, apostólica y romana en España y en todas las posesiones españolas será la religión del Rey y de la nación: y no se permitirá ninguna otra…”
·        Los liberales de la Constitución de 1812 ( casi demonios ateos a los ojos de la Iglesia ) proclaman en su art. 12: “ La religión de la Nación española es y será perpetuamente la Católica, Apostólica, romana, única verdadera. La nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquier otra.”
·        Los progresistas, que han encabezado la quema de conventos o realizado la Desamortización eclesiástica de Mendizábal en los años 1835 –36, tratan a la Iglesia de esta manera en la Constitución de 1837: “ art.11. La Nación se obliga a mantener el culto y los ministros de la Religión Católica que profesan los españoles”.
·        El gobierno moderado de Narváez , en la Constitución de 1845 – que por su vigencia articulará el periodo conocido como la época isabelina- restringe los derechos en materia religiosa que pudieran hacer sombra a la Iglesia católica, proclama solemnemente la confesionalidad del Estado y, además, en su acuerdo con el Vaticano, Concordato de 1851 dice: “ 1. La religión católica, apostólica, romana, que con exclusión de cualquier otro culto, continúa siendo la única de la Nación española, se conservará siempre en los dominios de S.M. católica con todos sus derechos. 2.En su consecuencia, la instrucción en las Universidades, Colegios, Seminarios y Escuelas públicas o privadas de cualquier clase, será en todo conforme a la doctrina de la misma religión católica. 3. Los fondos con que han de atenderse a la dotación de culto y clero serán…”
·        En la Constitución de 1869 ( consecuencia de la revolución de “ la Gloriosa” que inicia el sexenio revolucionario ), pese a que se reconoce por primera vez la libertad de culto y la posibilidad de ejercer un culto distinto en público, se recoge., art.21, “ La Nación se obliga a mantener el culto y los ministros de la religión católica”
·        Primer oasis: El proyecto de Constitución republicana federal de 1873 – que no llegó a estar en vigor – hace por vez primera una afirmación taxativa de un estado laico, sin ningún trato preferente para la Iglesia Católica.
·        En la Restauración borbónica auspiciada bajo la dirección de Antonio Canovas del Castillo ( no olvidar que hasta su unificación, una de las fundaciones “ ideológicas “ del Partido Popular tenía el nombre del político malagueño ), la Constitución de 1876 proclama: “ art.11.La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros…No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado”.
 
Siglo XX
 
·        Segundo oasis: Constitución de la República ( 1931 ). Art. 3 “ El Estado español no tiene religión oficial”
·        Una muestra de la “ neutralidad” de la Iglesia : Pastoral colectiva del episcopado español sobre la guerra ( 1937 ): “….Tercera: Afirmamos que el levantamiento cívico – militar [ es definido en la conclusión anterior, Segunda, como “ noble fisonomía del Movimiento Nacional } ha tenido en el fondo de la conciencia popular un doble arraigo: el del sentido patriótico que ha visto en él la única manera de levantar a España y evitar su ruina definitiva; y en el sentido religioso, que lo consideró como la fuerza que debía reducir a la impotencia a los enemigos de Dios, y como la garantía de la continuidad de su fe y de la práctica de su religión…”
·        En el Franquismo encontramos: Fuero de los españoles ( 1947 ), art. 6 : “ La profesión y práctica de la Religión Católica, que es la del Estado español, gozará de la protección oficial…No se permitirán otras ceremonias ni manifestaciones externas que las de la Religión Católica”
·        Sigue la tónica en el Concordato de 1953 con la Santa Sede ( ojo, este acuerdo y el tratado de cooperación militar con los Estados Unidos fueron los dos puntales que sostuvieron a un régimen hasta entonces tratado como un “ apestado “ internacional por su colaboración con los fascismos ) en el que se recogen perlas como las siguientes : “ art 1.La religión católica, apostólica, romana sigue siendo la única de la nación española y gozará de los derechos y prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley divina y el derecho canónica. Art 2. El Estado español reconoce a la iglesia católica el carácter de sociedad perfecta… art.5 . El Estado tendrá por festivos los días establecidos como tales por la Iglesia…art.19. La Iglesia y el Estado estudiarán, de común acuerdo, la creación de un adecuado patrimonio eclesiástico que asegure una congrua dotación del culto y clero. Mientras tanto, el estado, a título de indemnización por las pasadas desamortizaciones eclesiásticas, y como contribución a la obra de la Iglesia a favor de la nación, le asignará anualmente una adecuada dotación. Art.20. Gozarán de exención de impuestos y contribuciones de índole estatal o local a) Las iglesias y capillas destinadas al culto b) la residencia de los obispos, de los canónigos y de los sacerdotes…siempre que el inmueble sea propiedad de la Iglesia… e ) Las casas de las órdenes, congregaciones e institutos religiosos y seculares ….f) Los colegios u otros centros de enseñanza dependientes de la jerarquía eclesiástica que tengan la condición de benéfico – docentes. …art 23. El Estado reconoce plenos efectos civiles al matrimonio celebrado según las normas del derecho Canónico…art,26. En todos los Centros docentes de cualquier orden y grado, sean estatales o no estatales, la enseñanza se ajustará a los principios del dogma y de la Moral de la Iglesia Católica… art.27. El Estado español garantiza la enseñanza de la religión católica como materia ordinaria y obligatoria en todos los centros docentes, sean estatales o no estatales, de cualquier orden y grado… ( sin comentarios )
·        Abundando, La Ley de Principios del Movimiento Nacional ( 1958 ) recoge: “ Yo, Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España. Consciente de mi responsabilidad ante Dios y ante la Historia, en presencia de las Cortes del Reino, promulgo como Principios del Movimiento Nacional, entendido como comunión de los españoles en los ideales que dieron vida a la Cruzada, los siguientes:… 2 . La nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional…”
·        No podemos olvidar el colofón del Testamento político de Franco (1975) en el que, si la risa nos deja, podemos leer:” … pido a dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico.En el nombre de Cristo me honro y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia…”.
·        Y aunque la oposición pidiera en el Manifiesto de la Junta Democrática ( 1974 ) “ La Junta Democrática propugna:….10. La separación de la Iglesia y el Estado”
·        El sucesor por voluntad de Franco, Juan Carlos I, en su mensaje de la Corona ( 1975) dejó las cosas claras: “… El rey, que es y se siente profundamente católico, expresa su más respetuosa consideración por la Iglesia”
·        Por lo que no es de extrañar que la Constitución de 1978 recoja en su art. 16.3 . “ Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones religiosas…”
·        Consecuencia: Los estupendos, para la Iglesia, Acuerdos de 1979 que todavía disfrutan ( y por lo que se ve, disfrutarán sin problemas ).
 
 
4.- SITUACIÓN ACTUAL EN NUESTRO PAÍS.
            – Involución de la Iglesia Católica. Juan José Tamayo, Director de la Cátedra de Teología y ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III) en el País, 4 de Octubre. La escalada de la Jerarquía católica contra el gobierno democrático no se da con tanta virulencia desde la década de los ochenta. “Los obispos comienzan utilizando un lenguaje apocalíptico, de cruzada, y terminan llamando a la movilización de los católicos”. El Cardenal Julián Herranz , miembro del Opus Dei acusa al PSOE de “laicismo agresivo” y “fundamentalismo laicista”; El Arzobispo de Pamplona, define el divorcio como “contrato de alquiler”;Juan Antonio Martínez Camino, secretario de la Conferencia episcopal, define la legalización de matrimonios homosexuales como “virus” y “falsa moneda”; el obispo de Jerez, Juan del Rio afirma que “estamos al inicio de la suplantación cultural del humanismo cristiano, que ha vertebrado Europa, por un humanismo cívico y materialista que, bajo un ropaje democrático oculta su totalitarismo de origen”. Hasta el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, de los más moderados, se ha sumado a la alerta contra el “fundamentalismo laicista” y la “persecución” del Estado laico contra la religión; O Joaquin Luis Ortega, hombre de Tarancón y portavoz de la Conferencia Episcopal en la época de Felipe González afirma que “la Iglesia está siendo severamente amenazada”, “En España la implantación del laicismo pasa necesariamente por la descristianización”, aprecia en los poderes públicos “una especie de mimo por el Islam”, y llega a plantear que una cosa es que la Conferencia episcopal aceptara “una Constitución laica” y otra muy distinta que se acepte el desarrollo “programático e ideológico” y que aunque “el Estado laico tiene que ser neutral”, por otro lado “debe ser sensible a las creencias de la sociedad”, para decir con toda claridad que “la Iglesia tiene que reclamar el diálogo que le corresponde, un diálogo institucional”.
            El mismo Juan José Tamayo, en Le Monde Diplomatique de Julio hace un exhaustivo estudio de esta involución, que comienza con la desaparición del Cardenal Tarancón y la restauración promovida por Juan Pablo II. Afirma que “Hoy el episcopado español, sin apenas excepciones relevantes, mira al pasado preconciliar más que al futuro postconciliar”. Desde aquella época “ha ido ganando terreno el neoconservadurismo en el terreno religiosa y el neoconfesionalismo en el político”. Cribas entre los teólogos de la liberación y los más avanzados, despidos de profesores y profesoras de religión,etc… La clave del 8 de Octubre publica un estudio muy interesante sobre los aliados en la reacción de la Iglesia contra el Gobierno: José Bono…(pag. 6-11) citas de los grupos de presión más conservadores dentro de la Iglesia y sus miembros célebres políticos..
          Consolidación de ritos religioso-sociales. De la mano del
consumismo, paradójicamente, cuando menos se practica la religión, más se siguen los ritos sacramentales: bautizos, bodas, etc..,con la argumentación de que son celebraciones “sociales”. En muchos casos se siguen estos ritos religiosos porque no hay alternativas parecidas en boato y protocolo festivo en los ritos civiles. Algo parecido sucede con la educación de los hijos en colegios religiosos, porque son “concertados”, con el argumento subliminal de un supuesto elitismo. No digamos ya la participación en festividades “religiosas” como la Semana Santa, para muchos una simple tradición popular. Todo esto es utilizado por la Iglesia para presentar datos y cifras de religiosidad y de “socios”.
          Realidad del Catolicismo. En realidad la Iglesia Católica se queja del
descenso de practicantes reales. Eso no quita para que los domingos asistan a misa siete millones de españoles/as. Este dato es esgrimido por el Mundo en su editorial de 24 de Septiembre para aconsejar al gobierno diálogo y trato especial con la Iglesia por su representación social. Claro, que si es por el número de asistentes al evento religioso dominical, también tendría el gobierno que tener un diálogo especial con los clubs de fútbol que congregan más practicantes, por más tiempo y con bastante más fervor. Un dato a tener en cuenta es la declaración de la Renta: el último año sólo el 33% de los declarantes puso la cruz en la casilla de la Iglesia para la dedicación del 0’5%, a pesar de que según la Iglesia el 90% de la población es católica. Otro dato significativo es el descenso en la matriculación en la optativa de Religión en los centros públicos, a pesar de las fuertes campañas que realiza la Iglesia. Esta opción va disminuyendo según se aumenta en edad y el nivel del curso. En primaria eligen Religión el 60% del alumnado y en Secundaria el 30% , y es menor en los centros donde la opción alternativa es interesante y está organizada.
            Al margen de la militancia religiosa real de la sociedad, lo que no cabe duda es del poder y la influencia de la Iglesia Española en la actualidad. Fundamentalmente mediante su presencia y su gran papel en la Educación, en los centros de enseñanza y en otras actividades de servicios sociales , cedidos por los servicios públicos. Precisamente el papel de servidor social es otro de los argumentos esgrimidos para ese trato especial y ese derecho de la Iglesia a influir en las Instituciones. Tampoco es desdeñable el control de medios de comunicación (y propaganda) de que dispone y el control de “bienes terrenales” en empresas como Cajasur o mediante organizaciones como el Opus Dei.
            Puede que no haya muchas personas católicas, pero hay una mayoría que se manifiesta en sus comportamientos sociales bajo la clara influencia de la Iglesia.
          La situación de otras religiones. En España la incidencia real en la
población de otras religiones es muy pequeña, pero ha aumentado bastante en los últimos años, sobre todo con el fenómeno de la inmigración, y en especial el Islam. Ya en 1992 se firma un acuerdo con el Gobierno, pero no contempla apartado económico, porque supuestamente la aportación a la Iglesia Católica iba a desaparecer. Ahora se está planteando la generalización de la aportación voluntaria del 0’5% de la renta para las otras Iglesias y se están demandando similares acuerdos . Ya hay algunos profesores de otras confesiones religiosas en los centros educativos públicos. En el presupuesto de 2005 el gobierno asigna 3 millones de euros para las confesiones minoritarias, gestionadas por un patronato. Este fenómeno de la proliferación y el reconocimiento de otras confesiones religiosas tiene que ser aprovechado para poner en su justo lugar la definición constitucional de “libertad religiosa”, que casa mal con la dependencia económica. Si las pequeñas religiones pueden mantener sus actividades sin el patrocinio estatal, también puede hacerlo la más poderosa y ampliamente mayoritaria.
          La relación Institucional con la Iglesia Católica. Además de los
concordatos, acuerdos, etc., ya mencionados, en la vida diaria de las Instituciones hay una relación continuada “tradicional”, no reguladas por ninguna norma: asistencia y presidencia de las autoridades civiles en celebraciones religiosas, como procesiones y misas; advocaciones y ceremonias de de Gobiernos y Ayuntamientos ante santos y patrones, como las ofrendas al apóstol Santiago, al Pilar etc; participación de políticos en manifestaciones de religiosidad popular como El Rocio; la boda del príncipe con ceremonia “oficial” religiosa, etc. De mayor importancia es la presencia de la Iglesia en Instituciones fundamentales como el Ejercito, como capellanes con grado militar. O la presencia de crucifijos en los juzgados, donde se presta aún juramento de manera habitual, o en los hospitales.
Pero sobre todo, la mayor relación, bajo la forma de cesión de competencias de las instituciones públicas a la Iglesia Católica , se produce en los servicios sociales: asistencia social, hospitales y sobre todo educación. Mediante fórmulas de conciertos, subvenciones, patronatos, etc., el Estado en sus distintos niveles delega funciones públicas en una privatización confesional. Desde las guarderías hasta las residencias de ancianos, pasando por hospitales y colegios, la Iglesia Católica ejerce su influencia sobre todas las capas de edad de la ciudadanía con consentimiento y subvención expresa del Estado. La justificación es la barata labor social, lo que supone reconocimiento expreso de la dejadez institucional de sus responsabilidades.
Como dice Juan Jose Tamayo en su citado artículo de Le Monde Diplomatique: “la sombra de la jerarquía eclesiástica sobre la vida política es todavía muy alargada en nuestro país, y los políticos de derechas, de izquierdas o de centro, siguen mirando con el rabillo del ojo al Papa y los obispos en espera de que aprueben sus conductas políticas o de que, al menos, no las reprueben. Para ello están dispuestos a hacer concesiones”. La actual situación de declaraciones y opiniones públicas de la jerarquía eclesiástica y de miembros del Gobierno sobre las simples propuestas de leyes, aún sin debatir en el Parlamento, son un claro ejemplo del alcance de esa sombra.
          Los beneficios y prebendas de la Iglesia Católica. La Iglesia
Católica puede recibir el 0’52% de l impuesto sobre la renta de las personas que lo soliciten en la declaración de la renta. Pero al margen de eso, si esa recaudación no llega al montante estimado en los acuerdos con el Estado, éste le suple el dinero adicional. Así, en los últimos años, independientemente de lo que sus fieles les dejen del impuesto sobre la renta, la Iglesia ha recibido del Estado en los últimos diez años, con gobiernos de izquierdas y de derechas, la cantidad de 70.000 millones de pesetas  además de las asignaciones de los fieles en la declaración de la renta.  Según un estudio de Le Monde diplomatique “la Iglesia Católica española recibe del Estado para su mantenimiento 23.000 millones de pesetas anuales, el gobierno paga los salarios de los profesores de religión en las escuelas, de los curas castrenses y penitenciarios y los gastos más importantes del culto. Además de eximir a la Iglesia de los principales impuestos… pero además, ha posibilitado otra vía de financiación al dejar que muchas congregaciones e institutos se transformen en ONGs, hasta recibir al año 15.000 millones de pesetas en conceptos de “solidaridad y ayuda al desarrollo”. Estas supuestas ONGs no pagan IVA y además, no están en régimen de transparencia fiscal.
En otros países europeos, las iglesias se financian exclusivamente con las aportaciones de los fieles y/o con un porcentaje del IRPF adjudicado por sus militantes.
Además, el gobierno asume la restauración y conservación de muchos de los edificios eclesiásticos, considerados patrimonio nacional, pero usados y gestionados en su mayoría por la Iglesia.
Además hay que añadir todos los conciertos en educación, en servicios sociales, sanidad, etc,
– La imposición activa de la Iglesia católica en la sociedad española. La situación actual es un claro ejemplo. La jerarquía eclesiástica se permite opinar y ordenar la retirada de determinadas propuestas de ley, convoca movilizaciones, amenaza con movilizaciones, etc. Hace política desde los púlpitos, desde sus medios de comunicación. Presiona a sus feligreses con cargos e influencia en los diferentes partidos…En las últimas elecciones legislativas ha tomado parte activa por el voto de la derecha. Y desde el triunfo del PSOE, ejerce la oposición más dura que la de cualquier partido político.
– Reacciones y movilizaciones. Hace un año, hubo bastante reacción de movimientos por el laicismo, potenciados entre otros por el PSOE y muchas de las organizaciones representativas controladas por él. Todo eso dio lugar a plataformas, asociaciones, colectivos por el laicismo, y sobre todo por la escuela laica. Estos movimientos iban dirigidos mayoritariamente contra la LOCE y su propuesta de la Religión como materia de oferta obligatoria en las escuelas y con carácter evaluable. Una vez aplazada la LOCE, estos movimientos han perdido fuelle. En ellos quedan casi exclusivamente las asociaciones sindicales y profesionales independientes del PSOE.
Al margen existen colectivos y asociaciones laicistas y ateas, con poca presencia social.
Pero cada vez es mayor la receptividad individual de los mensajes laicos y sobre todo de las denuncias de los abusos y atropellos de la religión Católica.
 
5.- RELIGIÓN EN LA ESCUELA.
            Aquí estriba la clave del asunto, la madre del cordero. Esta es la piedra de toque de la iglesia Católica. En palabras de sus jerarcas más importantes, no les importa pasar de la financiación, aunque luego se agarran bien a ella, pero por nada del mundo están dispuestos a ceder en su “misión educadora”.
          Situación y datos actuales. La presencia de la Iglesia católica en la
Educación tiene tres modalidades: centros educativos religiosos privados, sin ningún tipo de relación con el Estado; centros concertados , con subvención estatal y manteniendo su ideario, su sistema arbitrario de contratación y despido, y valiéndose de trazas para tener una matriculación selectiva; la presencia de la religión como materia en el currículo oficial en todos los centros públicos desde la enseñanza infantil a la secundaria postobligatoria.
Los conciertos se entienden como contratación de servicios
fundamentales que las instituciones públicas no pueden ofertar. No es el caso. En estos momentos se están cerrando unidades escolares de centros públicos y se contratan nuevas en los centros concertados. Se ha llegado a concertar incluso enseñanzas no obligatorias a los centros más fundamentalistas de la Iglesia católica: bachillerato en Zalima, del OPUs. Con la ampliación de la Enseñanza Obligatoria a los 16 años, se amplió sin más los conciertos a toda la secundaria Obligatoria, pasando sin más, sólo con solicitarlo, alumnado de 14 a 16 años que iban a los Institutos, a los centros confesionales. Se está a punto de concertar la enseñanza infantil, lo que supondría dejar desde el inicio la enseñanza en manos de centros religiosos confesionales. Y esto no es una cosa del PP, de la derecha, en Andalucía, donde hay gobierno del PSOE desde siempre, con autonomía plena en Educación se firmó un acuerdo con las diócesis de Andalucía en 1993 (BOJA 75, de 13 de Julio)que permite y aprueba:
          Que la Religión y Moral católica es una materia de oferta obligada en todos los centros educativos.
          Que el curriculo de esa materia es competencia exclusiva de la Conferencia episcopal.
          Que esa misma conferencia define los criterios de Evaluación, y aprueba o desautoriza los libros de texto.
          Que la autoridad eclesiástica propone y destituye al personal docente, según sus criterios, aunque el sueldo y las indemnizaciones por despido improcedente las pague el gobierno.
          Que el profesorado de religión es, a todos los efectos, como cualquier personal de la administración pública en cuanto a derechos, formando parte del claustro, pudiendo organizar actividades extraescolares, participando en las actividades de formación del centro.
          Que existan profesores de religión con función asesora pagados por la Consejería.
          Que la Inspección tenga en cuenta las propuestas de la jerarquía eclesiástica en su función evaluadora del sistema educativo.
Por cierto, Andalucía es la Comunidad autónoma con más conciertos
educativos .
          En la LOGSE, en la LOCE, y en la próxima ley. El debate y las
reacciones sobre el papel de la religión en los centros públicos en la LOGSE o en la LOCE es totalmente superficial. En ambos casos se parte del mismo principio: la legalidad de una materia confesional en el currículo oficial de las escuelas públicas. La única diferencia es que en la LOGSE esa materia no contaba en la calificación final y en la LOCE sí. En la Reforma prevista por la nueva ministra no se resuelve el problema fundamental, simplemente se vuelve a la situación de la LOGSE. La gran diferencia, si llega a plasmarse, sería la opcionalidad de la Religión al principio o al final de la Jornada escolar, permitiendo al alumnado que no la elige que se marche a casa. En cualquier caso seguirá ocupando horas del currículo escolar. El presupuesto de Enseñanza de la Religión para el 2005 es de 101,4 millones de euros, el 4,6% más que el año anterior. Se amplía la enseñanza a otras religiones, aunque aún son muy pocos los alumnos/as que la reciben 7.816 Evangelista y 4.800 Islamista, frente a 3.178.035 Católica. La Plataforma Ciudadana por una sociedad Laica rechaza esta ampliación de la enseñanza de religiones en la Escuela por entender que es “un derroche” que convierte al “Estado aconfesional o laico en pluriconfesional”.
          Las normas y su aplicación. A pesar de la aberración intelectual que
supone tener la religión como materia de oferta obligatoria en un currículo científico, ni siquiera se aplica la normativa como “Dios manda”: La constitución dice que las familias pueden solicitar la impartición de la religión a sus hijos, pero lo que en realidad sucede es que “se solicita a las familias si quieren o no” tener dichas enseñanzas para sus hijos; las enseñanzas alternativas planteadas en la ley, brillan por su ausencia, y son sustituidas en muchos centros por pasillos, despachos de directivos, aulas diversas… niños y niñas arrumbiados/as…, cuando no se les dice que no tienen que asistir a clase.
            – La religión en la Escuela, elemento de discriminación. El simple hecho de reservar unas horas del currículo para la impartición de la materia de Religión es discriminatorio para nuestros estudiantes frente a muchos otros de los países de nuestro entorno Europeo. Es una discriminación para los demás que tienen que optar por enseñanzas alternativas que no han pedido y lo será también si la alternativa es quedarse en la casa en vez de tener unas horas más de conocimientos básicos y científicos generales del currículo educativo. No digamos para el alumnado de otras religiones distinta a la católica, que no tiene la opción de elegirla.
            Pero la discriminación y arbitrariedad mayor y múltiple está en la estructura organizativa, contenidos y aplicación concreta de estas enseñanzas religiosas: – estatus del profesorado:contratación y despido arbitrario, no control del sistema educativo, irregularidad de acceso, igualdad de derechos; – los contenidos atentan contra las otras enseñanzas científicas y los objetivos generales de la enseñanza, además de menospreciar otras concepciones ideológicas : se obliga a descubrir “el hecho religioso”, se posterga el pensamiento científico ante el análisis de “los factores que subyacen al hecho religioso”, no confronta al alumno/a al hecho científico, sino “al misterio, el temor y la fascinación de lo religioso”; se presenta la religión como la respuesta única a los grandes interrogantes, “el origen de la vida, el sufrimiento, la muerte. Las religiones y el sentido de la vida”; se desprecia explícitamente el ateismo, identificándolo con el laicismo, ligándolo a las dictaduras, a los totalitarismos de Estado; al concebir su concepción ideológica como la verdadera se trasmite rechazo y ridiculización de otras, fomentando el fanatismo, atacando directamente el fin último de la Enseñanza que es crear personas libres de tutelas y con conocimientos y métodos científicos; – estructura y funcionamiento al margen de la norma general para todas las materias: contenidos, evaluación, libros de texto, actividades, etc., no responden al Plan Anual y al Proyecto de Centro, sino a las directrices no controladas del episcopado, aunque contradiga las propias leyes y la normativa obligatoria del Sistema Educativo.
 
6.- LAICIDAD Y CIUDADANÍA.
            – La laicidad es eje imprescindible para una ciudadanía democrática. Es la columna vertebral de una verdadera República. Es la regla de vida de una Sociedad Democrática, que debe dar al ser humano, sin diferenciación de raza, sexo o creencia, los medios necesarios para desarrollarse responsable y libremente. El humanismo laico, reposa sobre los principios de la libertad absoluta de conciencia, la libertad de espíritu, la emancipación más allá de todos los dogmas. La idea del Humanismo, ligada al laicismo se ha desarrollado en Europa en el Renacimiento, en la Reforma, en la Revolución francesa y en España fundamentalmente en el breve periodo de la Segunda República.
            – El laicismo eje de la espiritualidad. El antiguo presidente de la Unión Europea, Jacques Delors se quejaba de que “la crisis moral de la democracia se debe en parte al debilitamiento de la espiritualidad”. Entre los valores que deben regir la política es fundamental el del laicismo, la laicidad como la entiende el teólogo Rafael Diaz Salazar (Izquierda y cristianismo): “la Laicidad política consiste en el rechazo de la imposición de una única religión o ideología como principio de configuración cultural, política y moral de la sociedad. La laicidad se opone al monopolio ideológico de un confesionalismo religioso o de una determinada filosofía que pretenda regir unidireccionalmente el estado o la Sociedad…En este sentido, lo que se opone a la laicidad es la dictadura ideológica o el confesionalismo, no la espiritualidad, que es siempre expresión de la vivacidad y energía de la cultura”.
            La laicidad es la tolerancia y la curiosidad hacia los otros, el rechazo del dogmatismo, la libertad de manifestar sus ideas sin imponerlas con la ayuda del poder, el respeto a las convicciones personales de cada uno. En la esfera pública, fuera de su casa y su iglesia, las personas deben encontrarse sin etiquetas religiosas o ideológicas. La laicidad no entra en contradicción con la religiosidad individual, sino con la religión del poder.
          La laicidad base del Estado Democrático y del respeto a las
religiones. El respeto de todas las ideologías y religiones y la independencia del Estado y de las Religiones son la única garantía para el desarrollo de los valores comunes del ser humano y de una Constitución que regule respetando los derechos de toda la ciudadanía sin excepción. El sacerdote y teóloga Benjamín Forcado (País 16 de Octubre) aprueba que el estado trate de “suprimir acuerdos o normas cuando establecen ventajas o privilegios que contradicen la Constitución y el sentir actualizado de los católicos” y esto no puede considerarse como un “asedio o intento de liquidar a la Iglesia Católica, sino voluntad de respetar lo que es norma común para todos”. Porque la laicidad es “condición básica del ser humano… y que lo acredita como ciudadano para la convivencia… La diversidad no excluye la universal entidad ontológica de todo ser humano, presente en todo pueblo, en toda cultura, en toda religión.”
 Afirmar esto es seguir la doctrina vigente de la Iglesia dictada por la
autoridad del último Concilio, el Vaticano II:
“ La Iglesia no se confunde con la comunidad política ni está ligada a
sistema político alguno. Ambas son independientes y autónomas. La Iglesia no pone su esperanza en privilegios dados por el poder civil, renunciando incluso al ejercicio de ciertos derechos legítimamente adquiridos tan pronto como conste que su uso puede empañar la pureza de su testimonio…” (Gaudium et spes) .
En este marco común del laicismo constitucio

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