CGT solicita salas sin símbolos religiosos en el tanatorio de León

Solicitud de CGT al Ayuntamiento de León para que haya salas sin símbolos religiosos en el tanatorio municipal.

La Confederación General del Trabajo en León se encuentra en la obligación de hacer llegar a los responsables municipales correspondientes la reflexión de muchos ciudadanos en torno a lo que se juzga una cuestión aparcada, no planteada incluso, pero sentida cada vez con mayor fuerza por un elevado número de habitantes en esta localidad. En una sociedad como la nuestra, en la que hemos sabido dotarnos de espacios de tolerancia y respeto, encontramos necesario el encarar la habilitación de salones municipales que constituyan, para aquellos vecinos exentos de creencias religiosas que acaben de fallecer, un lugar de posibilitar una última despedida de carácter laico, congruente y acorde con su sentimiento y trayectoria vital. Un ejercicio de respeto del último derecho, de una última voluntad, que encontramos no resuelta, por carecer de ese espacio adecuado, fácil de llevar a cabo. Del mismo modo que muchos podemos recordar lo que ocurría en aquellas primeras bodas civiles, que en nuestra capital se celebraban en las dependencias de los juzgados, sitas entonces en la calle Roa de la Vega, sin ninguna concesión que dignificase un momento tan especial y en las cuales los invitados aguardaban a pie firme en las aceras que conformaban el único espacio público al efecto, vemos repetirse en algunos funerales la misma situación.
Nada que ver, como ya nadie se cuestiona, con la solemnidad y mejora que la creación de salas municipales para celebrar bodas civiles representó. Lo que entonces levantó algunas críticas y hasta comentarios burlones, hoy es visto como un ejercicio normal y una opción personal completamente válida ejercida por un creciente número de ciudadanos. La falta de fe no nos parece que deba acarrear falta de derechos.
Indudablemente, el momento de la muerte no es un momento fácil, y, en muchos casos, los familiares pervivientes no hallan alternativas laicas que les permitan, tal y como sucedió en su día con las bodas, eludir una presión religiosa que se produce, y que sin cuestionarla, reconocerán como difícil de sustraerse a ella, y que lleva a situaciones de una incoherencia cruel, cuando convecinos que optaron por vivir sin iglesia, desde un agnosticismo tan digno de respeto como la fe religiosa más profunda, concluyen ante un altar, en el que nunca creyeron, su peripecia humana.
Nuestra propuesta se concretaría en la dotación de, al menos, una sala municipal, exenta de cualquier simbología religiosa, para rendir un último adiós a un ser querido que eligió un camino conocido por las personas que le fueron próximas y que ha de ser respetado más allá del hecho físico de su desaparición.
Habrá quien llene ese espacio de dolor, otros de abrazos y recuerdos y otros de textos literarios, poesía e, incluso, de música. Pero podrá ser un espacio DE TODOS, elegido en plena sintonía con el sentir en vida de un ciudadano.
No nos parece que las salas del Tanatorio Municipal cumplan ese objetivo, pues opinamos que ha de tratarse de espacios diferentes, pues distintos son los momentos: el ritual eclesiástico funerario que se desarrolla para los católicos en sus respectivas parroquias y constituye otro momento diferente a la función del tanatorio, es el que se pretende sustituir para aquellas personas que así lo decidieron en vida. Concluimos, solicitando que esta iniciativa que defendemos en nombre de muchos vecinos de esta capital y en el nuestro propio, sea tenida en cuenta y puesta en marcha, como prueba de madurez de nuestra vecindad y sus gobernantes más directos, ofreciéndoles nuestra colaboración al respecto en los términos que encuentren adecuados.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...