Bono desafía la Memoria Histórica honrando en el Congreso a una víctima de la persecución religiosa del 36

La oportuna iniciativa parte del opusdeísta diputado del PP Fernández Díaz…

En pleno debate sobre la Memoria Histórica y con la exhumación de las fosas paralizada, a José Bono, presidente de la Cámara baja, no se le ha ocurrido nada mejor que colocar en el Congreso una placa para conmemorar a Santa Maravillas de Jesús, una víctima de la persecución religiosa del 36, canonizada hace cinco años por el papa Juan Pablo II. La Mesa del Congreso aprobó la controvertida medida el pasado cuatro de noviembre, si bien no se ha dado cuenta ni del contenido ni de la ubicación de la placa –algún medio informa de que se pondrá en uno de los edificios de la ampliación-.

La iniciativa ha partido del diputado del PP Jorge Fernández Díaz, miembro del Opus Dei, y sólo ha contado con el apoyo del presidente del Congreso: los otros siete componentes del órgano se abstuvieron. Las críticas a la actuación de Bono han comenzado a llegar desde las mismas filas socialistas. La más significativa viene de la vicepresidenta del Congreso, Teresa Cunillera, que participaba en la reunión y se marchó porque no quiso “tomar parte en aquello”. Mientras tanto, en el PP se lavan las manos aseverando que no ha sido una iniciativa de su grupo parlamentario sino “un acuerdo particular entre Jorge (Fernández Díaz) y Bono”, en palabras de Celia Villalobos, que también asistió al cónclave.

La idea
La Mesa del Congreso de los Diputados, órgano rector de la cámara, está formada por nueve miembros: tres socialistas –José Bono (presidente), Teresa Cunillera (vicepresidenta primera) y Javier Barrero-, cuatro del PP –Ana Pastor, Ignacio Gil Lázaro, Celia Villalobos y Jorge Fernández Díaz-, uno de CiU –Jordi Jané- y uno del PNV –José Ramón Beloki-. Sus reuniones se hacen a puerta cerrada y tienen carácter más o menos confidencial, pero en la del pasado cuatro de noviembre, la polémica ha superado la reserva. Según ha salido a la luz, Fernández Díaz, miembro del Opus Dei además de vicepresidente tercero del Parlamento, propuso poner una placa en honor a una santa en un edificio de la Cámara. Hasta la fecha, tan sólo hay tres placas en el Congreso: una dedicada al voto femenino, dos a la inauguración del órgano, citando al rey, y una última ubicada en la sala de prensa, dedicada a los periodistas de la Transición.

Una víctima del 36
La iniciativa, que de por sí parece contradecir los principios de un Estado aconfesional, es más polémica aún considerando que no se trata de un santa cualquiera: se trata de Maravillas de Jesús, una víctima de la persecución religiosa del 36 canonizada en 2003 en la multitudinaria ceremonia celebrada en la Plaza de Colón por el Papa Juan Pablo II. Y si parece increíble que la propuesta saliera adelante gracias al concurso de Bono, más increíbles resultan las razones que se arguyeron para justificarla.

Los méritos de la Santa
A saber, los méritos para que la santa “víctima de la persecución religiosa durante la Guerra Civil” –según las palabras del propio pontífice- tenga una placa en el Parlamento son dos: que nació el 4 de noviembre de 1891 –el mismo día en que se celebraba la reunión-, y que lo hizo en una casa que ha pasado a formar parte del Congreso tras su última ampliación –ubicada en el número 36 de la Carrera de San Jerónimo-.

Mutismo de la Mesa
La propuesta del opusdeista Fernández Díaz salió adelante, por tanto, con el apoyo solitario de Bono, y el mutismo del resto de la Mesa. Tan sólo se oyó una voz de discrepancia, la de la vicepresidenta Teresa Cunillera, que se marchó airada. “Me fui de la reunión, sí, porque no quise tomar parte en aquello”. No se opuso, sin embargo, a la medida. Ni ella ni nadie del órgano rector, a pesar de que fuentes socialistas indican que “está en contra” de la actitud de su correligionario y superior.

El PSOE, tenso
Como era de esperar, la decisión ha sembrado tensión en el grupo socialista, cuya dirección no asume el acuerdo de la Mesa. “Habrá una declaración oficial próximamente”, indican desde el entorno de José Antonio Alonso, portavoz del PSOE en el Congreso. El mismo Alonso se ha negado a pronunciarse “hasta analizar los detalles de este asunto”. Ha admitido, no obstante, que sus filas no han respaldado la propuesta.

¿"Acuerdo particular”?
De idéntico modo ha reaccionado la portavoz popular, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ha negado conocer “cómo se ha gestado esa propuesta”, según informa Levante. “Desconocía que tuviésemos una santa en el Congreso, y desde luego no ha sido una iniciativa de mi grupo parlamentario”, sostuvo. “Ha sido un acuerdo particular entre Jorge (Fernández Díaz) y Bono, y sobre eso hay opiniones para todos los gustos”, indica, pro su parte, Celia Villalobos. La otra popular en el órgano rector, Ana Pastor, se ha limitado a informar que no estuvo en la reunión.

CiU Y PNV culpan a Bono y a Fernández
Los otros dos grupos con representación en la Mesa, CiU y PNV, tampoco han querido entrar al trapo de la cuestión. Simplemente, han explicado que la medida “pertenece al ámbito" del órgano rector. “Fue una iniciativa de Fernández Díaz que respaldó el presidente Bono”, han argumentado Jané y Beloki, los representantes de ambas formaciones. Tampoco en el Congreso quieren aclarar el asunto. Desde el departamento de prensa sostienen que las reuniones son privadas y que se desconoce el contenido de la placa y su ubicación. Fuentes extraoficiales, no obstante, han desvelado que el homenaje se pondrá en uno de los edificios de la ampliación. Al parecer, será en el mismo número 36 de la Carrera de San Jerónimo donde nació la mártir.

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