Un profesor de Religión deja su puesto tras difundir escritos de carácter homófobo

El docente aleccionó contra la homosexualidad a niños de 13 años de un instituto público

Un profesor de Religión en el instituto público Salvador Allende, de Fuenlabrada, repartió la semana pasada entre sus alumnos de 13 años unas fotocopias en las que se afirma, entre otras cosas, que «la homosexualidad es una patología» que reduce «la esperanza de vida en 20 años» y que los varones homosexuales contraen cáncer anal y que la mayoría además son pederastas. El claustro de profesores ha reprobado al profesor y éste ha decidido renunciar a su puesto «porque no quiero dar más problemas». Hoy dará su última clase.

Llegó hace un mes y medio al instituto público Salvador Allende de Fuenlabrada (1.500 alumnos) en sustitución de una profesor por estar de baja maternal. Es profesor de Religión -asegura que no es sacerdote- y da clases a segundo, tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y a primero de Bachillerato. En total tiene a su cargo a un centenar de alumnos.

La semana pasada repartió entre sus estudiantes de segundo de ESO, de 13 años de edad, un juego de fotocopias con artículos, entre otros, del catedrático de Psicopatología Aquilino Polaino, que el pasado junio asimiló en el Senado la homosexualidad con una enfermedad.

En las fotocopias, un juego de seis folios, los niños pudieron leer que la homosexualidad suele compaginarse con otras «patologías, como la depresión grave, el trastorno obsesivo compulsivo, el aumento de ideas de suicidio…»; que la mayoría de los homosexuales son pederastas o que en las relaciones homosexuales «la posibilidad de lesiones e infecciones en el recto y el ano es muy alta». «El esfínter anal es un músculo cuya función está relacionada con la defecación. No es funcional la introducción del órgano masculino a su través…», siguen las fotocopias.

Sin preservativo

Algunos de los niños mostraron las hojas a una de sus profesoras y ésta comunicó lo ocurrido a la dirección del instituto, donde dan clases 140 profesores. «Tres alumnas de segundo de ESO vinieron con el juego de fotocopias y además nos contaron que el profesor les dice que no se pongan preservativos y que la homosexualidad es pecado», explicaron varios profesores. El claustro de profesores ha escrito una resolución, que será aprobada el próximo 6 de abril, en la que califica lo ocurrido de inadmisible: «Rechazamos el adoctrinamiento en las aulas con la transmisión de mensajes contrarios a la ley, a la igualdad, al respeto a las personas y a los fines propios de la educación».

«La información tiene unos errores científicos de categoría. Aquí trabajamos muchísimo el tema de valores y rechazamos totalmente el contenido de las fotocopias», denunció Eduardo Garrigós, director del centro. La dirección del instituto trasladó entonces a la inspección de la Consejería de Educación las fotocopias.

«Desde la Consejería de Educación hemos confirmado lo ocurrido y hemos trasladado al obispado de Getafe [el que selecciona y contrata a los profesores de Religión de la zona sur de la región] el expediente para que decida lo que hay que hacer», señalaron fuentes de la consejería.

Un portavoz del obispado de Getafe afirmó, en un primer momento, que si el centro decidía pedir la destitución del profesor, el obispado apoyaría la decisión y ambas instituciones trasladarían entonces lo pactado a la Consejería de Educación. «La documentación que el profesor entregó a los alumnos pudo ser inoportuna, por el contenido o la edad de los chicos», reconoció dicho portavoz, que apeló a que el profesor no actuó con mala intención. Pero el obispado no ha tenido que tomar ninguna decisión, ya que renunció ayer a su puesto y hoy será el último día que dé clase. «Dimito para evitar problemas. Desde el obispado no me han presionado porque nunca presiona. Pero me dijeron que la situación había creado ciertas dificultades», afirmó el docente.

Asegura que lo ocurrido se ha debido a «un malentendido» y que siente lo sucedido. «Los chicos me pidieron información sobre la homosexualidad y se lo he explicado desde un punto de vista moral y ético. Quizá a los padres les ha molestado la parte médica, que es muy explícita», argumentó el profesor. Sin embargo, no recuerda haber dicho nada a sus alumnos sobre que no usen preservativos. «He pecado de poco prudente. A los críos les di la documentación y les dije que era de uso privado, para que se informaran ellos», agregó. Según el docente, los alumnos de 13 años «son chavales mayores, y dijeron que ya sabían todo sobre sexo».

«Ellos ya conocen el punto de vista sobre la homosexualidad que hay en la sociedad, como la ley que les permite casarse. Lo que he querido ha sido darles otro punto de vista. Yo me informo mucho por Internet y les he pasado cosas que vi en la Red», concluyó.

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