Un nou gironí beneït per l´alcalde / Un nuevo gerundense bendecido por el alcalde

L'Hèctor farà un any a l'octubre. Però ahir es va convertir en un dels pocs nens de la demarcació que s'ha batejat pel civil. Els seus pares, en Daniel i la Raquel, van decidir abans que el petit nasqués que li donarien "la benvinguda al món amb algun tipus de celebració però que no determinaríem de quina religió havia de ser ni si havia de ser-ho". Per aquest motiu, el mes de febrer passat van comunicar a l'alcalde de Vilabertran -el lloc on resideixen-, Martí Armadà (ERC), que volien un bateig civil per al seu fill. "Des del primer moment es va mostrar disposat a col·laborar i, en lloc de posar-nos cap tipus d'impediment, aquesta mateixa setmana ens va fer arribar un guió de la cerimònia on ens explicava com es desenvoluparia", expliquen els pares.
Una presentació de qui és l'Hèctor, unes paraules "de tu a tu" del seu pare i, finalment, un grup de familiars que llegiran drets i deures del petit seran els principals actes amb què comptarà la celebració. No hi ha lleis escrites sobre com han de ser aquest tipus de batejos, així que el nen no tindrà la figura del padrí i la padrina, "sinó tota la família al seu costat en un dia en el qual la nostra intenció és que se li doni una benvinguda com a ciutadà i com a habitant de Vilabertran". Tampoc es tracta de cap moda, insisteixen els pares. I és que, de fet, hi ha hagut molt poques celebracions d'aquest tipus a la nostra demarcació però tampoc a la resta de l'Estat.
"Vam decidir que ho faríem així, molt abans de saber que això era possible i que hi havia hagut altres ciutats on s'havia fet", va explicar la Raquel. Ells es van casar pel civil al mateix municipi poc després de venir-hi a viure. Ahir, el seu fill ho va fer en el mateix edifici consistorial (als jardins si no plou) i l'alcalde els va obrir les portes de l'emblemàtica Torre d'en Reig per tal que els convidats i el petit poguessin veure el municipi des d'aquest espai, que s'obre només pels actes oficials. En total, una trentena de familiars es van congregar a l'espai per celebrar la cerimònia i un dinar posterior.
"El més important per a nosaltres és que l'Hèctor creixi amb la llibertat de poder escollir i si, més endavant, decideix que vol ser catòlic o budista o el que sigui, ho pugui fer", va insistir en Dani. Per la seva banda, la Raquel, va assegurar que "ens agradaria donar-ho a conèixer a les persones que no saben que aquest tipus d'actes són possibles i que hi ha alternatives per a aquells que no són creients però que volen donar la benvinguda als seus fills".

Lectura dels drets humans
Les cerimònies civils d'acolliment d'infants, actes laics en què se substitueix l'aigua baptismal per la lectura dels drets humans de l'infant i de la Constitució, han començat, en els darrers anys, a guanyar adeptes principalment als municipis petits. Els ajuntaments d'Igualada i de Sant Boi de Llobregat es van convertir a finals del 2004 en les primeres poblacions catalanes que feien oficialment aquestes cerimònies. S'hi van afegir la Sènia, l'estiu del 2005; el juliol de 2008 el de Mediona, a l'Alt Penèdès. A Girona, a principis de l'any passat Sant Feliu de Guíxols va ser uns dels municipis que han ofert aquesta celebració i el primer de la província.

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Un nuevo gerundense bendecido por el alcalde

Una familia de Vilabertran celebra el primer aniversario|cumpleaños de su hijo con un bautizo civil

Los familiares y padres con el niño al inicio de la ceremonia, en Vilabertran.
conxi molons

GEMA|YEMA TUBERT
Hèctor hará un año en octubre. Pero ayer se convirtió en uno de los pocos niños de la demarcación que se ha bautizado por el civil. Sus padres, Daniel y Raquel, decidieron antes de que el pequeño naciera que le darían "la bienvenida al mundo con algún tipo de celebración pero que no determinaríamos de qué religión tenía que ser ni si tenía que serlo". Por este motivo, el mes de febrero pasado comunicaron al alcalde de Vilabertran -el lugar|sitio donde residen-, Martí Armadà (ERC), que querían un bautizo civil para su hijo. "Desde el primer momento se mostró dispuesto a colaborar y, en lugar de no ponernos ningún tipo de impedimento, esta misma semana nos hizo llegar un guión de la ceremonia donde nos explicaba cómo se desarrollaría", explican los padres.
Una presentación de quién es Hèctor, unas palabras "de ti a ti" de su padre y, finalmente, un grupo de familiares que leerán derechos y deberes del pequeño serán los principales actos con que contará la celebración. No hay leyes escritas sobre como|cómo tienen que ser este tipo de bautizos, así que el niño no tendrá la figura del padrino y la madrina, "sino toda la familia en su lado en un día en el cual nuestra intención es que se le dé una bienvenida como ciudadano y como habitante de Vilabertran". Tampoco se trata de ninguna moda, insisten los padres. Y es que, de hecho, no ha habido muy pocas celebraciones de este tipo en nuestra demarcación pero tampoco en el resto del Estado.
"Decidimos que lo haríamos así, mucho antes de saber que eso era posible y que había habido otras ciudades donde se había hecho", explicó Raquel. Ellos se casaron para|por el civil en el mismo municipio poco después de venir a vivir. Ayer, su hijo lo hizo en el mismo edificio consistorial (en los jardines si no llueve) y el alcalde los abrió las puertas de la emblemática Torre d'en Reig a fin de que los invitados y el pequeño pudieran ver el municipio desde este espacio, que se abre sólo por|para los actos oficiales. En total, uno trigésimo de familiares se congregaron en el espacio para celebrar la ceremonia y una comida posterior.
"Lo más importante para nosotros es que Hèctor crezca con la libertad de poder escoger y si, más adelante, decide que quiere ser católico o budista o lo que sea, lo pueda hacer", insistió en Dani. Por su parte, Raquel, aseguró que "nos gustaría darlo a conocer a las personas que no saben que este tipo de actas son posibles y que hay alternativas para aquéllos que no son creyentes pero que quieren dar la bienvenida a sus hijos".

Lectura de los derechos humanos
Las ceremonias civiles de acogimiento de niños, actos laicos en que se sustituye el agua bautismal por|para la lectura de los derechos humanos del niño y de la Constitución, han empezado, en los últimos años, a ganar adeptos principalmente a los municipios pequeños. Los ayuntamientos de Igualada y de Sant Boi de Llobregat se convirtieron a finales del 2004 en las primeras poblaciones catalanas que hacían oficialmente estas ceremonias. Se añadieron la Sènia, el verano del 2005; en julio de 2008 el de Mediona, al Alto Penèdès. En Gerona, al principio del año pasado Sant Feliu de Guíxols estuvo unos de los municipios que han ofrecido esta celebración y el primero de la provincia.

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COMENTARIOS

siempre que podamos hay que aconsejar que no se recoja la palabra bautizo civil, porque bautizar es el acto por el que quien lo recibe pasa a ser cristiano. Y eso solo lo pueden hacer los representantes religiosos. Lo que hacen los ayuntamiento son ceremonias civiles de acogida o bienvenida. En todo caso puede decirse que es una ceremonia como el bautizo pero civil.
Federico
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De acuerdo con Federico que no se deben llamar bautizos.

Más aún yo no las llamaría civiles; si acaso cívicas (propias de los ciudadanos). Si hacemos ritos de paso civiles para los que no tienen comunidad religiosa de referencia, yo creo que estamos haciendo una secta/Iglesia civil, paralela, si no contrapuesta a las religiosas; cuando el Estado Laico es el defensor de la Libertad de Conciencia, integrador de todos los diferentes.

No son ceremonias laicas, salvo que se quiera utilizar la terminología clerical.

Mi opinión es que debe ser ceremonias cívicas, diseñadas y publicitadas para la totalidad de la ciudadanía. Ya dejarán de ir, pero por su voluntad, los católicos y otros sectarios. Sin embargo, si es que se hacen, la idea sería que el alcalde presidiera los actos para todos los ciudadanos que están en esa situación.

No vale la reflexión sobre qué pasa entonces con las ceremonias del matrimonio civiles, porque esas son cívicas, las únicas que deberían tener valor legal, pero la secta católica tiene otro privilegio de dar valor civil a su ceremonia religiosa.

 Miguel

 

 

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