Un Estado democrático, basado en el principio de laicidad, no debe servir para garantizar, a través del derecho, la sobrevivencia de una sola moral, sino para garantizar la pacífica convivencia, la libertad y la seguridad de todas las personas, señaló Luigi Ferrajoli en la sede de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF). Al dictar la conferencia “El garantismo penal”, el jurista italiano explicó que el Estado no es un bien en sí mismo, sino un instrumento para garantizar el ejercicio de los derechos de todos, y explicó que el garantismo jurídico es un sistema de técnicas normativas que tiene como finalidad garantizar los derechos fundamentales de las personas en un sistema democrático.
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