Tanatorios de Madrid cuentan con salas para funerales civiles

En el Tanatorio Norte de Madrid, la sala de culto es multi confesional, es decir, puede ser utilizada tanto por los católicos para oficiar una misa funeral, así como por miembros de otras religiones. “Y también para celebrar un funeral civil”, afirman a RC fuentes de este tanatorio. Los familiares son los que deciden cómo despedir a su familiar de manera laica, es decir, si ninguna clase de servicio religioso.

Por su parte, el Tanatorio de la Paz de Madrid ofrece un servicio civil. “Nosotros garantizamos que en la sala para diversos cultos no haya ningún símbolo religioso. Ofrecemos dos opciones. La primera consiste en una ceremonia que oficia la familia, en la que algún miembro dirige unas palabras a todos los asistentes. Este acto dura aproximadamente un cuarto de hora”.

La segunda opción que ofrece este tanatorio es un funeral oficiado por un maestro de ceremonias en las que, de acuerdo con el deseo de la familia, dirige unas palabras de despedida en honor al fallecido. “Este acto dura aproximadamente media hora”, explican desde el Tanatorio de la Paz a este Confidencial.

El Tanatorio de la M-30 también dispone de una sala aconfesional, -la misma sala donde se celebran las misas católicas- para celebrar funerales civiles o laicos.

La web de redfuneraria.com explica cómo se celebra un funeral laico o civil. Se trata de una celebración sobre la vida del fallecido y su esencia, sin importar las creencias religiosas de quien oficia la ceremonia o preferencias de los familiares dolientes. En este tipo de ceremonia se recuerda al fallecido y sus virtudes, preferencias, frases favoritas, música, etc.

Esta forma de celebración es la favorita de muchas personas agnósticas o ateas o simplemente aquellos que no se sienten identificados con alguna religión o ideología, en especial en países como Australia, Nueva Zelanda e Inglaterra donde cada vez se hace más popular esta práctica y donde incluso existen los profesionales idóneos para celebrar este tipo de ceremonias.

El servicio es oficiado por un “celebrante” que no es miembro de ningún grupo religioso.  Este evento se puede organizar de acuerdo a los requerimientos de la familia doliente o del fallecido, en caso que haya un pedido especial antes de morir.

En general, el funeral laico suele estar organizado de la siguiente manera: unas palabras de apertura,  donde se agradece a todos su asistencia y el hecho de acompañar a la familia. Después, una reflexión sobre la vida y la muerte, donde se pueden realizar lecturas de prosa o poesía sobre el tema de la muerte.  También está permitido hacer alguna oración de cualquier índole religiosa, si así se solicita.

En tercer lugar, el tributo, el momento en que familiares o amigos pueden dirigir unas palabras a los asistentes para recordar al difunto y hacer honor a su vida, sus logros, etc.  Entierro o incineración y palabras finales.

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