Susana Díaz, Kichi y otros dirigentes de Podemos se disputan el voto cofrade

La izquierda se acerca a las hermandades en Semana Santa en una especie de competición pública, aunque discrepe sobre cómo debe ser el matrimonio Iglesia-política

Con las ciudades andaluzas lloradas con los pregones que preludian la Semana Santa, la cuaresma a punto de expirar y los días más grandes para muchos andaluces llegando en el almanaque, los políticos se lanzan a la caza del voto cofrade. Algo que hasta ahora había sido más propio de alcaldes y de la política municipal que de la Junta de Andalucía, pero todo cambia. Mientras que los líderes de Podemos se jactan de ser cofrades, la presidenta andaluza abre las puertas del Gobierno regional a la plana mayor del mundo de las hermandades en la comunidad. La convocatoria de la presidenta Susana Díaz este martes en el Palacio de San Telmo no tiene precedentes. Será tan aplaudida como criticada. La dirigente socialista recibirá, “solo para los gráficos”, a todos los presidentes de las hermandades y cofradías de las ocho capitales andaluzasy Jerez de la Frontera.

En la comunidad andaluza, la Semana Santa es un hecho cultural y popularque trasciende lo religioso. No hay que ser de misa de domingo para ser devoto de una Virgen o un Cristo, por más contradictorio que pueda sonar para quien esté fuera de estos ambientes, e incluso para muchas hermandades que se afanan en subrayar el hecho íntimamente religioso por encima del folklórico o el artístico. Sin embargo, la explosión del fervor cofrade en la izquierda andaluza está siendo este año más llamativa que nunca. La invitación de la dirigente socialista llega después de que Podemos haya puesto en marcha toda una campaña para dejar claro que no son esa izquierda radical y peligrosa que va a suprimir la Semana Santa o acabar con las aportaciones de dinero público a las cofradías.

‘Boom’ cofrade en Podemos

La invitación de Susana Díaz, que nunca ha ocultado su devoción a la Hermandad de la Esperanza de Triana y su pasado de catequista, llega después de que los dirigentes de Podemos hayan sacado a pasear su espíritu ‘capillita’. En uno de los programas más tradicionales de la Semana Santa, ‘El Llamador’ de Canal Sur Radio, el secretario de Organización y número dos de Podemos, Sergio Pascual, hacía gala de haber sido durante 10 años costalero de la Virgen de las Angustias de la Hermandad de Los Estudiantes. El programa se hacia eco de que iban a entrevistar “al primer diputado en el Congreso que ha sido costalero”. Este martes aparecerá en otro programa dedicado a la Semana Santa, dentro del espacio que dirige el periodista Manu Sánchez en Canal Sur Televisión. Ya en las pasadas elecciones municipales de mayo, Podemos salió a dejar muy claro en Sevilla sus adhesiones cofrades, para frenar la idea de que este partido iba a someter a referéndum la continuidad de la Semana Santa. El origen de la polémica estuvo en una entrevista convenientemente jaleada por el resto de partidos políticos en la ciudad.

El secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual. (EFE)
El secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual. (EFE)

“Por mi estatura, cualquiera en Sevilla sabe que soy de último de palio”, narraba el número dos de Podemos, que no jugaría al baloncesto. “Estaba vinculado a este mundo desde el colegio, fui pregonero, saqué la Cruz de Mayo. Instamos al colegio a que nos dejaran sacar una imagen de un Cristo muy bonito”, cuenta de su etapa como alumno de Los Escolapios de Montequinto. Antes que costalero fue nazareno de la misma cofradía y ha compartido vivencias con muchos compañeros “del mundo del costal” en Sevilla. Tras “una época especialmente feliz” lo dejó porque “se fue complicando la vida laboral”. “Se complicaba poder asistir a los ensayos. A los que nos gusta la Semana Santa sabemos que requiere mucha dedicación”, contó Pascual. “En Podemos no hemos discutido de este tema porque es una cuestión natural. Cada uno de los ‘podemitas’ que estamos en el Congreso venimos de ser gente corriente inserta en las tradiciones y las fiestas populares. Es difícil no encontrarse en Sevilla con gente que tenga un afecto especial por la Semana Santa. Lo vemos con total normalidad y naturalidad. Igual que tenemos un alcalde chirigotero”, dice el secretario de Organización de Pablo Iglesias.

El alcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’, tampoco ha estado al margen de la polémica. De hecho, ha montado un lío considerable para compaginar sin contradicciones con Podemos su fe al Nazareno. La cofradía de Cádiz ha pedido al regidor que evite “el circo mediático” después de que Kichi haya anunciado que hará la estación de penitencia no como alcalde sino acompañando a su madre durante la procesión. “Iré como gaditano y como hijo”, explicó. El alcalde de Podemos ha anunciado que no participará en la Semana Santa ostentando una representación institucional, no se sentará en los palcos oficiales ni participará personalmente en la tradición de entregar el bastón de mando al Nazareno como “regidor perpetuo” de la ciudad. Así se lo explicó el mismo alcalde al hermano mayor de esta cofradía gaditana, que respeta estas decisiones aunque ha mostrado su rechazo. “Nosotros no comprendemos que pueda desvestirse de su estatus de alcalde, su sitio es la presidencia porque él es el representante de todo Cádiz”, aseguró el hermano mayor, José Manuel Verdulla, en declaraciones a Efe.

Kichi con el Nazareno, “como hijo”

El regidor gaditano ya fue noticia hace meses cuando el pasado mes de julio recibió, en representación de todos los concejales de Podemos, de manos de esta hermandad de Cádiz su medalla como “miembro nato” de esta cofradía, una de las más importantes en la ciudad. “El Nazareno es Cádiz por los cuatro costados”, defendió entonces frente a las críticas que le llovieron por el doble discurso del partido morado frente la Iglesia. Esta Semana Santa, los ediles de Podemos no estarán en el palco oficial pero sí visitarán a las hermandades cada mañana en sus iglesias para desearles una buena estación de penitencia, y acudieron el pasado domingo al tradicional pregón que acogió el Teatro Falla. El objetivo, han explicado, es marcar diferencias entre lo político y lo religioso “sin herir sensibilidades”.

Una postura similar se da en Sevilla, donde el concejal de Izquierda Unida,Daniel González, confesaba en una entrevista en ‘El Mundo’ que “llora con la Macarena” después de haber promovido una polémica moción municipal en defensa del laicismo que puso en pie de guerra a centenares de sevillanos. Su iniciativa, con el apoyo de Participa Sevilla, marca blanca de Podemos, exigía la separación de la religión y la política, pero él defiende y deja claro que fue “monaguillo antes que comunista”. Ya sabemos que Javier Arenas llevó a la plana mayor del PP al balcón de la Macarena, y que María Dolores de Cospedal disfrutó de la Virgen más popular de Sevilla. A nadie le resultó raro. Hasta Felipe VI disfrutó de la bulla a pie de calle la pasada primavera después de que desde 1984 no hubiera presencia de la Casa Real en la Semana Santa.Podemos, Izquierda Unida y el PSOE también. Susana Díaz es “roja y decente”, como se jactó en muchos mítines la pasada campaña electoral, y cofrade. Para evitar rivalidades, se fue con Antonio Banderas a ver al Cautivo a Málaga en su primera Semana Santa como presidenta. “¿Quién sabe si Pablo Iglesias se anima a venirse la semana que viene a Sevilla?”, se preguntabancon cierta guasa sus compañeros de Podemos en Andalucía.

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