Resoluciones del Congreso Regional de la AILP en Valparaiso – Chile – 2019

La Asociación Internacional de Libre Pensamiento y la Gran Logia de Chile, al concluir el Congreso Regional organizado y desarrollado en la ciudad de Valparaíso los días 8, 9 y 10 de agosto del 2019, hacemos extensible nuestro reconocimiento y agradecimiento a la Comisión Organizadora, a la Universidad de Valparaíso, así como a todos los Congresistas, Conferencistas y, especialmente, a los Librepensadores que aportaron con trabajos en los que se describen interesantes propuestas e iniciativas que deben constituirse en la base teórica- conceptual, para implementar acciones que materialicen los objetivos propuestos. Las conclusiones y recomendaciones de las distintas mesas temáticas nos dejan muchas inquietudes y proporcionan una visión clara de lo que ocurre en nuestra sociedad, invitándonos a asumir una actitud conciencial y comprometiéndonos para involucrarnos en la consecución de una sociedad menos alienada, y más comprometida con un humanismo vivificante que respete los derechos de la naturaleza.

El “Libre pensamiento” es un método intelectual que busca la verdad mediante los recursos naturales, a la luz de la razón y la experiencia. Procura construir un sistema para alcanzar el “ideal humano” en el que ninguna persona sea sacrificado o abandonado por la sociedad. El Librepensamiento genera una ciencia social, una moral social y una estética social para alcanzar una conciencia pública, y establecer una sociedad libre, laica y democrática donde predomine la justicia social.

«En todo tiempo han merecido el nombre de Maestros los que supieron encender en los jóvenes el amor a la verdad y el deseo de investigarla por los caminos de la ciencia; pero fueron Maestros entre los maestros, los que trataron de ennoblecer ese amor y ese deseo, sugiriendo ideales adecuados a su medio y a su tiempo, para que la imaginación supe rase siempre a la realidad, remontándose hacia las cumbres inalcanzables de la perfección infinita». ( José Ingenieros)

Las religiones, durante milenios sometieron a los pueblos, imponiendo el mito de los dogmas; el uso de la razón, el fundamento de la ciencia y la investigación en la búsqueda de la verdad, están desplazando las creencias. En varios países del “mundo occidental”, a un 50% de la población entre los 25 y 35 años, ya no les interesa los cultos. Los templos se han convertido en museos, bibliotecas, centros culturales y hasta discotecas. Se conjetura que luego de tres o cuatro generaciones, las religiones se reducirán a poblaciones marginales sumidas en la ignorancia.

En consecuencia, con esta realidad y con la Declaración de Principios de la AILP, los “Librepensadores” tenemos la responsabilidad de analizar los problemas que afectan a la humanidad, y propone r acciones que orientes a su solución. En esta oportunidad proponemos examinar temas como:

a. La concentración de la riqueza.
b. La industria de las armas y la implementación de escenarios de guerra, operados como negocio por empresas privadas, acciones siniestras que siembran: pobreza, precariedad y muerte en amplias regiones del mundo, provocando desplazamientos de masas humanas.
c. Los Estados teocráticos y el fundamentalismo religioso.
d. El abismo que separa a la humanidad de la naturaleza, magnificando la paradoja del desarrollo y el progreso material. Y paralelamente, la incapacidad de la sociedad para razonar sobre la incertidumbre del futuro frente a la denominada “Cuarta Revolución”, en la que la nanotecnología, la neurociencia, la biotecnología, la inteligencia artificial y la robótica, transformaran los medios de producción y la vida para siempre, dejando en la desocupación a millones de seres humanos.

Los países con mayor capacidad económica crearán nuevas profesiones técnicas, la formación académica tendrá una malla curricular ligada al conocimiento artificial, ampliando la brecha con los países pobres. La mano de obra será reemplazada por sistemas mecanizados autónomos.

Frente a estos nuevos escenarios surgen varias interrogantes: ¿qué va a ocurrir con los seres humanos desocupados?, ¿disminuirán las horas laborables para incorpora r a más personas?, ¿se implementará un neofascismo, que desechará lo que no le es útil , incluidos los seres humanos? O ¿se adoptará una conducta humanista, que provoque un equilibrio entre la producción y la satisfacción de las necesidades de la humanidad y la naturaleza?

Preguntas que ameritan respuestas para conducir el destino del planeta. En consecuencia, con las reflexiones descritas, proponemos implementar como tema central del Congreso de la AILP en Valparaíso:

“El Librepensamiento, frente a los retos actuales y futuros que desafían a la humanidad”.

CONCLUSIONES

El tema central: “El Librepensamiento, frente a los retos actuales y futuros que desafían a la humanidad”, fue abordado desde numerosos enfoques, por lo que fue necesario conformar cinco MESAS TEMÁTICAS, en las que se expusieron 28 ponencias y tres trabajos de apoyo. Como era de esperar, frente a los temas planteados surgieron amplios debates y recomendaciones, que la comisión organizadora ha resumido en las siguientes conclusiones.

Mesa Nº 1: “La concentración de la riqueza, las guerras, la pobreza y los fundamentalismos religiosos”

En un mundo en el que ha aumentado la concentración de la riqueza provocando la mayor desigualdad de la historia, a lo que se añade el descrédito de las organizaciones políticas por la corrupción en la que están inmersas, se ha conformado el escenario propicio para que reaparezcan los dogmatismos y nuevos clericalismos que, utilizando circuitos mediáticos, difunden falsas verdades, distorsionan la realidad y apelan hábilmente a discursos de victimización. Se pretende confundir así el verdadero sentido de los derechos humanos y eliminar las conquistas sociales de los grupos más vulnerables; así como también, intentan frenar el avance del librepensamiento.

En lo político religioso, los Estados declarados laicos continúan financiando a las iglesias y aceptando su intromisión en decisiones políticas y sociales. Frene a esta realidad, el Congreso de Valparaíso plantea suspender la subvención económica a las iglesias y normar para que los espacios públicos se utilicen exclusivamente para actos republicanos, sin la participación de ningún credo.

En la mesa 4, se recomendó que en las capitales de los distintos países se construya una plaza denominada de la tolerancia, donde estén representadas las religiones, para que cuando la visite un feligrés de cualquier religión, sepa que hay otras y que todas deben ser respetadas.

La violencia de género, herencia cultural determinada por la colonización cristiana que consiente que las mujeres valgan menos que los hombres, es denunciada cada vez con más fuerza, creando conciencia en la ciudadanía y el decidido aporte de actores masculinos que han percibido esta patología social, lo que ha provocado una respuesta positiva en defensa de la igualdad de los derechos de hombres y mujeres.

Desde lo económico, se propone como alternativa para los países sudamericanos transitar hacia una unificación efectiva e integradora de un gran mercado regional, que promueva un intercambio mutuo y preferencial de productos y servicios.

En cuanto al librepensamiento, resulta imprescindible renovar nuestro compromiso con el pensamiento crítico y laico, para lo que se propone elaborar estrategias que permitan la presencia de Librepensadores en espacios públicos para la difusión de los valores laicos. Se recomienda establecer contactos con organizaciones culturales y académicas, particularmente con universidades , y utilizar los medios de comunicación digital para convocar a congresos abiertos y participativos, con la intención de refundar las bases sociales y educativas que, en el pasado, hicieron de Latinoamérica un rincón apto para todos aquellos que desearan cumplir el anhelo de una vida mejor y sin distinciones . Se recomienda enfatizar en todos los espacios que laicidad no es sinónimo de antirreligiosidad.

Mesa Nº 2: El Cambio climático y el divorcio entre la humanidad consumista y la naturaleza.

El problema del Cambio Climático es tema de análisis desde la década de los 60, según se desprende de un informe del Club de Roma, en que, sustentado en investigaciones científicas, ponía en alerta la sostenibilidad del medioambiente, provocando a partir de entonces intensas discusiones públicas a nivel mundial, motivando el surgimiento de partidos verdes en Europa, los que adquieren cada vez un rol más importante en la disputa por el poder.

Hay una larga serie de hechos gravísimos, entre los que cabría mencionar los accidentes nucleares de Three Miles Island, Chernobil, el vertimiento irresponsable de material nuclear fisionado de diversas centrales nucleares, las mis mas pruebas nucleares, especialmente las de Francia, efectuadas en la zona de la polinesia francesa; los frecuentes derramamientos de petróleo por parte del Exxon Valdez, que han inducido a tomar conciencia sobre las afectaciones al medioambiente que se evidencian en la disminución de la capa de ozono y el dramático cambio climático que experimentamos de manera cada vez más acelerada .

Los comentarios y reflexiones concuerdan que la catástrofe que vive nuestro planeta tiene una explicación simple: la sociedad no ha tenido como uno de sus ejes centrales la necesidad de vivir en forma armónica con nuestro ambiente, por lo que se nos convoca de manera urgente a implementar un cambio radical en nuestras propias costumbres, hábitos de consumo y generación de desechos.

Los ponentes sugieren que los librepensadores tenemos el deber de promover una discusión abierta a los distintos puntos de vista, que permita encontrar soluciones racionales, razonables y consensuadas, para enfrentar los problemas ambientales.

Se plantea como el dispositivo más adecuado, implementar y difundir la EDUCACIÓN AMBIENTAL en procura de concienciar a la ciudadanía, para que se reconozca cómo se construyen y transmiten los significados culturales que rodean el ambiente, los cuales deberían asumirse como una práctica con fuerte contenido cívico y político, en un contexto ético. Evidentemente esto presupone un cambio de paradigma en la escala de valores y en los estilos de vida dominantes en nuestra sociedad, que como nunca debe sentirse interpelada para hacerse responsable y protagonista de los problemas ambientales, reconociendo al mismo tiempo sus derechos y deberes frente al desarrollo ambiental de su lugar, barrio, comuna, ciudad, país, planeta.

Mesa Nº 3: La “Cuarta Revolución”

La Cuarta Revolución, debe entenderse como un proceso evolutivo de la inteligencia humana , y los librepensadores debemos asumirla como nuestra mayor fortaleza para el desarrollo que se avecina, debiendo ser capaces de utilizar la tecnología evitando que la tecnología nos utilice a nosotros.

Se hace necesario cambiar nuestra percepción, mirando a la técnica y a la tecnología como un portal que permite generar espacios y tiempos que consienten una mayor agilidad para el desarrollo de las potencialidades de la mente, creando apertura a un pensamiento más elevado sobre temas aún no resueltos por las limitaciones cognitivas actuales.

La 4ta. Revolución marcará una brecha mucho más profunda e irreversible en las sociedades, puesto que las nuevas tecnologías no sólo amplían la percepción que tenemos de la materia, sino que permiten también introducirse en la estructura misma de la materia, orgánica e inorgánica.

El crecimiento exponencial de la tecnología, los avances de la robótica y el desarrollo de la Inteligencia Artificial aumentarán la productividad de manera nunca vista, afectando gravemente al Mercado Laboral de decenas de países, o sea, de millones de personas especialmente en los países en desarrollo.

Frente a esta realidad el rol de los Estados será preponderante, sus gobernantes deberán orientar gran parte del presupuesto para rediseñar los modelos curriculares en concordancia con las nuevas ciencias y tecnologías, que permita que las nuevas generaciones se inserten armónicamente en los nuevos modelos de vida.

Mesa Nº 4: “Los librepensadores, creadores de teorías para alcanzar el “ ideal humano”. ¿Se debe crear una organización política internacional de librepensadores?

La AILP considera necesario abrir las puertas de la organización a las nuevas generaciones; a esos jóvenes con ganas de cambiar la realidad, para ayudar a construir la sociedad que soñamos. Se recomienda como necesidad imperiosa ejercer liderazgo en los espacios universitarios y construir consensos intergeneracionales para el diseño de un Nuevo Pacto Social.

En el Congreso quedó establecido que la “sociedad digital” inducirá a profundos y vertiginosos cambios en la estructura de las instituciones públicas y privadas. Frente a esta realidad se recomienda que los Librepensadores se ocupen de cultivar su influencia y credibilidad en la sociedad, a fin de cautelar proactivamente la vigencia de los principios y valores fundamentales del humanismo laico, que cimentado en su demostrado soporte ético modele el comportamiento humano en comunidad y equilibrio con la naturaleza.

En relación a la pregunta de si es necesaria una Organización política internacional, se presentaron dos tendencias:

Una de ellas argumenta que, frente al escenario internacional y la realidad de cada uno de nuestros países, ya no es suficiente la buena voluntad de grupos de personas que ponen todo su esfuerzo para conseguir la difusión del Librepensamiento, de manera que, para que el trabajo tenga frutos reales, se requiere de una organización internacional en la cual se defina un planeamiento estratégico global, del mismo modo para cada una de las regiones y de los países.

Una segunda posición recomienda la recuperación a nivel internacional de la Federación de Instituciones Laicas Americanas (FILA), espacio en el que sus miembros exponían los problemas de cada país, sometiéndolos a un análisis exhaustivo, donde se elaboraban recomendaciones y se generaba apoyo a sus miembros. Los temas tratados eran evaluados al año siguiente y se actuaba en consecuencia.

Mesa Nº 5. “Los desafíos del librepensamiento y la educación en el siglo XXI”

La educación en la actualidad está pensada para que a los estudiantes se incorporen a una cultura verticalista, una formación heterónoma que forma estudiantes de pendientes , que esperan que se les diga qué hacer, cuándo y cómo hacerlo. El sistema educacional limita a los y las jóvenes la capacidad de reflexionar sobre sus propias actuaciones, obstaculizándoles la toma de decisiones de manera autónoma, de practicar la cultura de la colaboración y de confiar en la iniciativa personal, tanto en el autoaprendizaje como en la solución de problemas. Así, el desafío más importante que debe asumir ahora la educación es transformar la escuela en un efectivo ambiente educativo, en el que se promueva el pensamiento crítico y reflexivo, y que fomente la cultura participativa basada en valores y principios éticos.

Propuestas:

1. Examinar la concepción etimológica de educación: Distinguir entre educere – educare. Dar sentido a la educación como actividad de desarrollo y plenitud humana para resolver los problemas y situaciones propias de las relaciones del ser humano en convivencia.
2. La escuela debe promover la cultura ciudadana que se requiere para aprender a vivir en democracia a partir de la educación parvularia.
3. Propiciar una educación que dinamice en dialéctica dos constructos que pueden concebirse como procesos, pero también como atributos , que se desprenden de la condición humana en relación con el otro(a): lo Político y lo Ético.
4. Elementos bases de una propuesta que genere ambientes formativos que ayude a las personas a construir autonomía y aprender a relacionarse con los demás , en una política consecuente con los principios y valores que brinda la ética.
5. Desescolarizar el sistema centrado en resultados de pruebas estandarizadas a un sistema que promueva el pensamiento crítico y reflexivo, el respeto y consideración del otro mediante el fomento de la cultura colaborativa y participativa, es decir pasar de una escuela centrada en una cultura fuerte mente heterónoma a una cultura que propicie la autonomía y la colaboración.
6. Democracia, política y ética no pueden estar ajenas a personas de libre pensamiento que confían en la educación del pueblo para fortalecer la democracia. En consecuencia, la educación debe procurar la libertad de conciencia y de pensamiento para hacer realidad la ética en política y afianzar una sociedad plenamente democrática.

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