Los laicos exigen que desaparezcan los crucifijos de la escuela pública

«Los niños no pueden ser segregados en función de las creencias de sus familias»

A lo largo de los últimos años las organizaciones que luchan para que se de una separación efectiva entre el Estado y la Iglesia católica han recrudecido su batalla con el fin de “que ninguna simbología religiosa tenga presencia institucional en los centros escolares”.

Si bien es cierto que la mayoría de los colegios ya han retirado sus crucifijos, en algunos centros educativos como el Macías Picabea y el Isabel la Católica de Valladolid todavía prevalecen determinados símbolos religiosos.

Batalla legal
Por este motivo, algunos padres han decidido iniciar una batalla legal contra los Consejos Escolares que se resisten a cumplir la ley y quitar los crucifijos así como otros símbolos religiosos.

“Imposición de símbolos”
Es el caso de Fernando Pastor, padre de una alumna del CEIP Isabel La Católica de Valladolid que desde hace mucho tiempo lucha “porque no se imponga ningún símbolo religioso en los espacios comunes”, informa 20 Minutos.

Escuela laica sin dogmas
“Abogamos por un modelo de escuela laica que eduque sin dogmas, en valores humanistas y universales, en la pluralidad y en el respeto a los derechos humanos, en la asunción de la diferencia y de la diversidad y en los valores éticos, no sexistas y democráticos. Queremos una escuela donde se sientan cómodos tanto los no creyentes, como los creyentes. Los niños y niñas, en la escuela, no pueden ser segregados en función de las creencias o convicciones morales de sus familias”, señalan desde Europa Laica, una de las organizaciones más activas en materia de laicismo.

Más movilizaciones
Pero las demandas de los laicistas no sólo se limitan a la retirada de símbolos religiosos en la escuela pública. Por ejemplo, el pasado mes de mayo la organización Cáceres Laica solicitó la retirada del crucifijo que preside el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Los miembros de esta asociación consideran que “el Salón de Plenos representa al conjunto de ciudadanos y ciudadanas al margen de su orientación religiosa y de conciencia”, por lo que la colocación de este crucifijo “impone el privilegio de unos cuantos” sobre el derecho universal a la libertad de conciencia.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...