Limbo escolar para el objetor de Religión

Los 1.760 alumnos que no cursaron esta materia no pueden recibir otra enseñanza al no ser evaluable

Al inicio de cada curso escolar, los padres deben decidir si sus hijos recibirán o no enseñanzas de religión católica, de oferta obligada para los centros y de carácter voluntario para el alumnado. Ya que no es una asignatura computable para el expediente aca démico, aquellos alumnos que no la eluden tampoco pueden recibir otros conocimientos. Es por ello que los 1.760 escolares que durante el curso pasado no recibieron religión, aprovecharon para hacer deberes, leer en la biblioteca o, simplemente, no hacer nada.

La Ley Orgánica de Educación (LOE) contempla que todos aquellos alumnos que no estén matriculados en religión católica (de obligada oferta para los centros pero de carácter voluntario para los estudiantes) deben salir de clase y recibir la llamada ‘atención educativa’, con el fin de que la elección de una u otra opción no suponga discriminación para el estudiante.

No obstante, mientras la clase de religión es evaluable por un profesor encargado de la asignatura, la ‘atención educativa’ no lo es -tampoco tiene asignado docente fijo en cada centro- y ninguna de ellas es computable para hacer media en el expediente académico ni en Infantil, Primaria, Secundaria o Bachillerato.

Los alumnos que no cursan religión pueden dedicarse, simple y llanamente, a no hacer nada. No están obligados y nadie los podría penalizar por no aprovechar la una o dos horas semanales contempladas en todos los cursos. Vigilados por un profesor en una clase, pueden leer, hacer deberes, estudiar, buscar información en el ordenador, jugar en silencio o, simplemente, mirar por la ventana. En ningún caso, y así lo prohíbe la Ley Orgánica de Educación (LOE) de 2006, pueden recibir clases o conocimientos que no reciban al mismo tiempo sus compañeros que sí cursan religión.

El responsable de la Federación de Educación de Comisiones Obreras, Álex Portela, lamenta este vacío legal que permite la ley. Cada centro, eso sí, es libre de diseñar un programa alternativo a la religión -en ello están, entre otros el Otero Pedrayo o el colegio de O Couto- que motive a los chavales, ya sea mediante actividades artísticas o lúdicas. El problema que ven los docentes es que los alumnos, ‘son muy listos y saben que no sirve para nada en su expediente porque no es evaluable, así que muchos ni se esfuerzan. Muchas veces el profesor bastante hace con que se estén quietos, callados y no saquen los móviles’, relata Álex Portela.

La evangélica, con 40 alumnos

Durante el pasado curso escolar, un total de 40 alumnos cursaron la asignatura de religión evangélica en tres centros de la provincia: Manuel Sueiro (23), Mariñamansa (12) y Otero Pedrayo (5). En el presente curso, cuatro centros (los dos primeros anteriores y los verinenses Taboada Chivite y Princesa de España) imparten esta materia que sustituye en los mismos términos a la de religión católica

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