Libro: Laicidad en América Latina y Europa. Repensando lo religioso entre lo público y lo privado en el siglo XXI

Este libro reúne un conjunto de trabajos compartidos en un seminario internacional realizado en Montevideo a fines del año 2005 y centrados en la temática de la laicidad. Es parte de un trabajo académico mayor que cuenta con el apoyo de la Unión Europea a través del proyecto Alfa titulado «Pluralismo religioso, modernidad y alta modernidad en Europa Occidental y América Latina», que apoya una red integrada por seis universidades: L’Ecole de Hautes Etudes en Sciences Sociales (París), Universitá de gli Studi Roma Tre (Roma), Universidad de Deusto (Bilbao), Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima), Universidad de Buenos Aires (Buenos Aires) y el Instituto Universitario CLAEH  (Montevideo). 

A esta red internacional se sumaron trabajos de académicos provenientes de El Colegio de México, la Universidad de la República y la Universidad Católica del Uruguay.

El tema convocante en esta oportunidad, la laicidad, refiere a un término que tiene más resonancias en países como Francia, México y Uruguay, que en otros donde no suele utilizarse con la misma intensidad ni los mismos significados. El mundo angloparlante no conoce una expresión que dé cuenta de esta experiencia (laicité, en francés). Esto nos recuerda algo que nunca deberíamos olvidar en las ciencias sociales: la imprescindible referenciación histórica, geográfica y cultural en las que se constituyen las experiencias colectivas, así como los términos que dan cuenta de ellas. También nos remite a asuntos básicos como el de conceptos que utilizamos habitualmente y que se nos presentan en el horizonte de la experiencia cotidiana como lo normal, lo que debe ser, lo universalmente válido, y que no son más que construcciones históricas concretas, que a otras personas y sociedades les resultan ciertamente extraños. Por ello, también, para el mundo académico resulta imprescindible la mirada internacional, la salida del provincianismo.

El subtítulo del libro, «repensad o lo religioso entre lo público y lo privado», hace referencia a tres ideas fuerza fundamentales. Por un lado, es necesario repensar. Es un imperativo de las ciencias sociales, de la labor académica en cuanto actitud, conocer, investigar, cuestionar lo que viene dado, nuestros supuestos societarios. Este imperativo permanente se ve potenciado en el marco de las gigantescas transformaciones que han experimentado y continúan experimentando nuestras sociedades en los últimos veinte años, transformaciones de las que no nos podremos ocupar en esta breve introducción pero que han trastocado radicalmente nuestras formas de vivir, de organizarnos, de percibir, de ver el futuro, entre otras.

En el año 2005 se cumplían los cien años de las leyes de separación de las Iglesias y el Estado en Francia. En Uruguay estamos próximos a cumplir noventa años de separación constitucional. La evocación de los aniversarios alcanza para darnos cuenta de lo mucho que ha sucedido en la historia de la humanidad y de nuestras sociedades, y de la necesaria reubicación de la laicidad en el marco de los tiempos que corren.

En estos procesos sociales apreciamos también un claro cambio en la construcción de algunos conceptos como público y privado, que han estado vinculados a la temática que nos ocupa, aunque a veces se aprecie una confusión entre los conceptos público y estatal, que refieren a asuntos diferentes y a los que las ciencias sociales en Uruguay deberán prestar atención académica tarde o temprano.

El mundo ha cambiado y repensar la laicidad es algo necesario. No estamos en épocas en que una institución como la Iglesia Católica se oponía radicalmente a la emancipación de lo moderno, ni en épocas en que el Estado se planteaba como centralista, uniformizador y el único capaz de ser imparcial por encima de los particularismos.

En el siglo XX el pluralismo ha llegado como un valor en la construcción de la convivencia, y esto ha tenido importantes consecuencias para la vida de la humanidad. En este marco también es necesario reformular la laicidad.

La laicidad se ha presentado como una forma de organizar la convivencia y las relaciones entre las Iglesias y el Estado. Su objetivo final no es conseguir que uno prime sobre otro, sino reconocer la dignidad y autonomía de las personas, y garantizar el ejercicio de su libertad.

La diversidad, otrora combatida, disciplinada y uniformizada a través de distintos instrumentos —de los que la historia uruguaya muestra ejemplos paradigmáticos, entre los que cabe mencionar la prohibición de pintar los edificios oficiales con otro color que el propio de su material— ha irrumpido en nuestro mundo como un valor: el valor de la construcción colectiva de la convivencia, no a costa de la exigencia de la renuncia, el abandono, la represión o el ocultamiento de los signos de identidad propios o particulares, sino a partir de ellos, a partir de las personas y de cómo ellas prefieren vivir su vida.

Dado que el ser humano, su libertad y autonomía, es lo que se busca promover, la diversidad se erige en valor social, en fuente de respeto y de promoción. Así lo ha entendido la UNESCO en la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural.(1)

Es necesario dar más pasos en torno a la laicidad. Es necesario salir de la laicidad de la ignorancia para pasar a la laicidad del conocimiento, como lo señala Regis Debray en un informe ministerial en Francia, que introducía la formación en el conocimiento de las religiones en la enseñanza pública en ese país, hace unos pocos años. (2)

Como afirma Poulat, «la laicidad pública no es “todo al César y nada a Dios”, sino todo a la conciencia y a la libertad de los hombres llamados a vivir juntos, a pesar de todo lo que les separa, opone y divide».(3) El reto es contribuir con lo particular, sin imposiciones, a la construcción de una convivencia plural, diversa, en la construcción del nosotros colectivo.

En las sociedades, los imaginarios colectivos, las representaciones de nosotros mismos como sociedad juegan un rol sustancial. Allí también las ciencias sociales tienen mucho para aportar a la exploración de los desfasajes entre imaginarios colectivos y prácticas concretas.

Asimismo se puede apreciar que determinados asuntos de la vida de las sociedades, vinculados a los imaginarios colectivos, se han vuelto dogmas seculares. Aquí también será necesario apelar a las ciencias sociales y a su capacidad de desmitificar, para elaborar un pensamiento crítico que permita a la sociedad explorar, investigar, dar pasos más allá de lo aceptado por los imaginarios, encontrar tendencias, nuevas capacidades explicativas y enfoques.

Los trabajos presentados en este libro se ordenan en tres apartados. El primero está referido a las reflexiones teóricas en torno al concepto de laicidad; el segundo se vincula con la forma de expresión y los componentes de la laicidad en sociedades concretas; y el tercero reúne estudios más específicos.

En el primer apartado los diversos artículos nos llevarán a ubicar la relación entre religión, política y laicidad (Cipriani), considerando la subjetividad presente en los actores en la relación de estos temas así como la institucionalización religiosa y la construcción de identidades. Velasco reconstruye el itinerario histórico del concepto, sus expresiones francesa y norteamericana, para llegar a nuestros días y explicitar la urgente transformación de un viejo concepto en otro, acorde a las sociedades actuales. Blancarte propone avanzar hacia la construcción de un concepto de laicidad de validez universal poniendo énfasis en las fuentes de legitimidad de la construcción democrática. Delecroix plantea una revisión de las concepciones que propugnan el fin de la religión, en perspectiva filosófica. También desde un abordaje filosófico, Pablo da Silveira se aproxima a la temática desde la noción de libertad religiosa y el derecho a ella.

En el segundo apartado encontraremos reflexiones sobre la laicidad en Argentina, Francia, Italia, Perú y Uruguay. Para el caso argentino se propone dos reflexiones: una de carácter más general y con claro repaso histórico, que identifica una laicidad desregulada (Mallimaci); y otra, referida al impacto de nuevos comunitarismos en el campo católico, en el marco de la relación particularismo-universalismo (Giménez-Beliveau).

Dianteill nos propone revisar el proceso histórico de construcción de la laicidad francesa considerando dos dimensiones de sus dimensiones, referidas a la diferenciación institucional y a la conciencia colectiva, llegando al análisis de la laicidad actual. Tognonato se refiere al caso italiano y la forma de vivir la relación Iglesia-Estado en un país donde la ubicación física y cultural vaticana producen permanentes desafíos. Romero plantea considerar el caso peruano enfatizando no tanto en el Estado o las Iglesias sino en la sociedad civil.

Para el caso uruguayo, tres artículos se abocan al análisis de la laicidad local y ponen de relieve la necesidad de actualizar viejas fórmulas de percepción de la laicidad dejando atrás algunas rigideces. Caetano lo hace desde una perspectiva histórico- política, repasando el itinerario de construcción histórica de la laicidad en Uruguay. Quien suscribe compara el nacimiento de la laicidad local, las condiciones y los actores, con las condiciones sociales y los actores actuales. Guigou refiere a la construcción real y mítica de una nación laica y reconstruye su establecimiento en imaginario colectivo, así como la limitación que esa construcción implica en los tiempos actuales.

Por último, tres ponencias marcan el análisis de la laicidad a partir de colectivos específicos en la Argentina: el neopentecostalismo y el impacto que genera en él la construcción de la pluralidad (Algranti); el judaísmo y la laicidad, en el marco de un construcción identitatia específica (Setton); la laicidad y el peronismo, entendido este como forma religiosa (Cucchetti).

Pido a todos disculpas si este prólogo de un libro marcado por lo internacional se ha detenido en algunas referencias particulares al Uruguay.

Néstor Da Costa Coordinador Red PUERTAS

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1 Disponible en ‹http://www.unesco.org›.
2 Cf. Régis DEBRAY, «Rapport de mission – L’enseignement du fait religieux dans l’école laïque», feb. 2002, disponible en el sitio web del Ministerio de Educación de Francia, ‹http://www.education.gouv.fr/rapport/debray›.
3 E. POULAT, Notre laicité publique. “La France est une Republique laique”, París, Berg International Edit., 2003, p. 16

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SUMARIO

Capítulo 1. Aproximaciones conceptuales

Religión, política y laicidad. Roberto Cipriani
La construcción histórico-ideológica de la laicidad. Demetrio Velasco
Laicidad. La construcción de un concepto de validez universal. Roberto Blancarte
Teorías del fin de la religión en la filosofía contemporánea francesa. Vincent Delecroix
Libertad religiosa: ¿un derecho de las Iglesias o de los individuos? Pablo da Silveira

Capítulo 2. La laicidad sobre el mapa
Argentina
Religión, política y laicidad en la Argentina del siglo XXI. Fortunato Mallimaci
Desafíos a la laicidad: comunitarismos católicos y su presencia en el espacio público. Verónica Jiménez Beliveau
Francia
El modelo francés de laicidad: una introducción histórica. Erwan Dianteill
Italia
La relación Estado-Iglesia en Italia. Claudio Tognonato
Perú
Iglesias, Estado y sociedad civil. Catalina Romero
Uruguay
Laicismo y política en el Uruguay contemporáneo. Una mirada desde la historia. Gerardo Caetano
La laicidad uruguaya, de la formulación de principios del siglo XX a las realidades del siglo XXI. Néstor Da Costa
Cartografías religiosas: mitologías, representaciones y trayectos de la nación laica uruguaya. L. Nicolás Guigou

Capítulo 3. La laicidad en actores y culturas específicas
Los modos pentecostales de laicidad. Joaquín M. Algranti
Laicidad, religión y secularización en el fenómeno peronista. Humberto Cucchetti
La identidad judía entre la religión y la laicidad. Damián Setton

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