La Comunidad de Madrid ve una «actitud de desafío» en el padre de Nawja

Nawja deja de acudir a clase porque está «muy nerviosa» y «se pasa todo el día llorando», según sus compañeras

Nawja sigue sin acudir a clase por segundo día consecutivo mientras la polémica por su decisión de ir al Instituto de Pozuelo con el hiyab sigue creciendo. La última en terciar en la misma ha sido la consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, quien ha declarado que ve una "actitud de desafío" en la postura del padre de la joven de 16 años.

En declaraciones a la Cope, la responsable de Educación fue preguntada por si percibe algún tipo de provocación en el hecho de que la niña no haya ido hasta ahora con velo y de repente lo lleve, a lo que Figar respondió que "sin duda" en un "desafío" al IES y a su reglamento.

"Sin duda es un desafío al centro y al cumplimiento de las normas y del reglamento interno, que es el mismo para todos y que venía cumpliéndose sin ningún problema", indicó Figar, quien insistió en decir que sí que ve "una actitud de desafío por parte, sobre todo, del padre de la chica".

Así, señaló que esta joven, hasta hace tres semanas iba sin velo, y que la familia tenía que conocer que, según las normas del centro, la estudiante no podía ir con la cabeza cubierta.

"Nosotros hemos regulado que a principio de cada curso las normas se envíen a todas las familias, todos los alumnos las llevan a casa y muchas de las familias las envían de vuelta firmados", explicó.

Preguntada sobre su posición, subrayó que es la de "respetar las normas" y que es la propia Ley Orgánica de Educación (LOE) la que dice que "serán los propios centros educativos los que tienen que elaborar sus planes de convivencia".

En esa misma línea se pronunció la presidenta de la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre advirtió hoy de que "no se puede de ninguna manera" cuestionar la libertad de los centros educativos para regular sus normas de convivencia y de funcionamiento, que "respeta y respalda" el ejecutivo regional.

La presidenta, en ningún momento ha mencionado expresamente esta polémica, pero ha querido decir "bien alto y bien claro" que su gobierno "respeta y respalda las normas de funcionamiento que el claustro y el consejo escolar de cada centro" hayan aprobado "dentro de su autonomía" para garantizar la convivencia y el éxito del proyecto educativo.

"Lo que no se puede de ninguna manera, como se ha hecho estos días, es poner en cuestión la libertad de cada centro para regular su propia convivencia", ha subrayado Aguirre y ha insistido en que los centros educativos de la comunidad "siempre van a contar con el apoyo" de su gobierno en la defensa de los reglamentos que elaboran los claustros de acuerdo con la ley orgánica de educación y el decreto que la desarrolla.

Aviso al padre

Figar nio dudó en lanzar una advertencia al padre de Nawja: en el caso de que decida que su hija siga sin ir a clase, "se pondrá en manos del fiscal porque el propio padre "está vulnerando el derecho a la educación de la niña". No obstante, manifestó que espera que esto no ocurra.

Según sus compañeras, Nawja está "muy nerviosa" y se pasa "todo el día llorando". Hoy, al igual que lunes y martes, cuatro compañeras españolas de origen musulmán, acudieron al centro con el 'hiyab' como muestra de apoyo a la joven, y más después de que el centro decidiese ayer mantener su reglamento interno y, por tanto, la prohibición de llevar cualquier objeto que cubra la cabeza, como las gorras o los pañuelos.

El apoyo de un ministro

Sobre las palabras del ministro de Educación, Angel Gabilondo, que se mostró partidario de que la niña acuda a clase porque el "derecho a la educación está por encima de todo", Figar consideró que a cualquier profesor o director de un centro educativo le hubieran gustado contar en este caso con el apoyo de un ministro.

En su opinión, sobre todo, al director del IES Camilo José Cela, el centro de la polémica, "que ha estado sometido a una presión". "Lo que hubiera deseado de su ministro de Educación es apoyo, apoyo a la hora de respaldarle para hacer cumplir las normas", indicó la consejera madrileña.

Además, apuntó que en este caso "no está en cuestión el derecho a la escolarización de ninguna alumna" porque la Comunidad de Madrid "garantiza una plaza escolar" y van a garantizar que esta alumna, "que es menor de edad", tenga una plaza escolar "en un instituto cercano cuyo reglamento no vulnere".

Las contradicciones de la Concapa

El presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa), Luis Carbonel, manifestó hoy su "respeto" ante la decisión adoptada por el Consejo Escolar del Instituto Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón (Madrid), que finalmente no modificará su normativa y no permitirá la entrada de una estudiante musulmana con el velo islámico, de forma que la joven deberá asistir a otro centro público de la localidad.

La Concapa es la misma asociación que se opuso a la retirada de los crucifijos de las aulas de los colegios cuando así lo ordenó el Congreso el pasado mes de diciembre. Entonces la Concapa defendió que los padres desobedecieran "imposiciones morales" pese a que era una resolución del Congreso de los Diputados.

Apenas cinco meses después, el discurso ha cambiado: Carbonel declaró a Servimedia que "las normas deben ser acatadas por todos, españoles y extranjeros", y afirmó que "las decisiones de un consejo escolar tienen que ser respetadas siempre que no sean contrarias a la Constitución", y en este caso no lo son, añadió.

Además, recordó que los centros tienen autonomía para decidir sobre su reglamento interno y señaló que "los inmigrantes que vienen aquí gozan de los mismos derechos, pero han de asumir las mismas obligaciones, y ello implica aceptar nuestra normativa". "Al igual que cuando nosotros vamos a su país respetamos sus normas y por ejemplo no entramos a una mezquita calzados, ellos tienen también que ser respetuososo con las normas de los países de acogida, en este caso España", concluyó Carbonel.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...