El ‘Ortega y Gasset’ no organizará el miércoles de ceniza tras otra queja

La Ampa del colegio de Almendralejo se hará cargo del acto tras la solicitud del matrimonio que logró la retirada de dos crucifijos

Miércoles de ceniza, sí, pero a cargo de la asociación de madres y padres (Ampa), no del centro escolar. El colegio público 'Ortega y Gasset' de Almendralejo se desvincula este año de su organización tras la demanda presentada en el centro por Ramón Losada y Ana Lago, el matrimonio que logró a principios de curso la retirada de dos crucifijos de las aulas esgrimiendo el laicismo de la enseñanza pública. La Ampa del centro almendralejense ha confirmado que los maestros, como siempre se había hecho hasta ahora, no se encargarán de llevar el próximo miércoles a los alumnos, en horario escolar, a la iglesia de la Purificación para la imposición de la ceniza.
«Han presentado la denuncia ante el centro y por eso el centro no quiere saber nada del miércoles de ceniza este año. No pasa nada, nos encargaremos de ello la Ampa, pero se seguirá haciendo. Lo que no tiene sentido es que ese matrimonio no haya puesto pegas a celebrar la Navidad en el centro», comenta Lola Galán, presidenta de la Ampa del colegio almendralejense.
Tradicionalmente, el acto cristiano de la imposición de la ceniza era asumido directamente por el colegio público, situado a escasos doscientos metros de la iglesia de la Purificación. Los maestros se encargaban de llevar, poco después de la una de la tarde, a los niños desde el 'Ortega y Gasset' al templo y, tras concluir el acto litúrgico, regresaban con ellos a las aulas. La próxima semana no será así. «Nosotros los llevaremos a la iglesia y después no entrarán en las aulas, se quedarán en el patio hasta que lo recojamos», avanza Galán, quien recalca que el sentir mayoritario de la Ampa es el de mantener las tradiciones católicas en el centro público.
En este sentido, confirma, como ya avanzó HOY hace dos semanas, que la asociación de padres no se da por vencida en la polémica de los crucifijos, a pesar de la decisión de la Consejería de Educación poco antes de que le obligara la justicia. «Vamos a seguir luchando porque vuelvan (son dos las cruces retiradas mientras se mantienen otras diez) a sus lugares de siempre, las aulas. Esto no es ninguna guerra, esto es cultura», sentencia Galán.
La Ampa del colegio público ha insistido ante el equipo directivo del centro en la convocatoria del Consejo Escolar para revocar la retirada de las cruces. La dirección da por cerrado el caso y, en última instancia, remite al colectivo a trasladar el asunto a Educación, a donde la Ampa piensa acudir. Como último recurso, los padres meditan presentar una demanda judicial.
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