Dentro de la caja laica

Este artículo responde a este otro:   La izquierda y el Islam


Rebelión publicó el pasado día 21 de Julio un buen artículo de Gilad Atzmon (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88930). La reflexión de Atzmon ya fue observada críticamente por el compañero Salvador López Arnal (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88969), pero me gustaría añadir algunos apuntes a "Pensar fuera de la caja laica":

El mentado artículo de Atzmon podría sintetizarse así: "La izquierda no entiende el Islam. La izquierda, apoyándose en su supuesta superioridad moral, dice que el Islam es reaccionario. La afirmación de poseer la superioridad moral no se puede verificar científicamente. Pensar que son superiores moralmente lleva a los izquierdistas a una práctica de "supremacía" que les lleva a rechazar a una gran parte de la humanidad (en este caso, a los musulmanes -los izquierdistas se solidarizan con los palestinos, pero en cierto modo los rechazan-)" .

Empecemos por la crítica más obvia: la superioridad moral, lo justo o lo injusto, lo bueno o lo malo, no se pueden demostrar científicamente. La ciencia es avalorativa. No poder demostrarlo científicamente no quiere decir que no podamos afirmar que algo es bueno o malo, más o menos recomendable moralmente, o incluso rechazable éticamente. Claro que podemos, ¡y debemos! Lo contrario nos llevaría a un relativismo moral muy perniciosa.

Pelear por un mundo más justo, más libre y más igualitario es moralmente superior a tratar que en el mundo rija la ley del más fuerte, la esclavitud y la desigualdad. Claro que no puedo demostrar eso científicamente: no es el terreno de la ciencia. Lo que he hecho es una afirmación ética. Me muevo en el ámbito de la axiología.

Yo creo firmemente que la izquierda y el laicismo son superiores moralmente a la reacción y a una sociedad confesional. No lo puedo sostener científicamente, pero no quiere decir que no tenga razón. La razón moral se mueve en un ámbito no científico: que asesinar es malo no se puede demostrar científicamente, y sin embargo es malo.

Para sostener el rechazo de la izquierda a los palestinos, el autor del artículo hace suya una reflexión de otra persona que dice así: “La vasta mayoría de la izquierda, incluyendo a los comunistas, está de acuerdo en apoyar al pueblo de Gaza contra la agresión israelí, pero se niega a apoyar su expresión política, como son Hamás en Palestina e Hizbola en Líbano”, relacionando esto con el fracaso de la izquierda a la hora de movilizar a la gente (como no comprenden a los palestinos, como los rechazan, no pueden movilizar a la gente como deberían).

Esa objeción de Atzmon a la actitud de la izquierda me parece incluso halagadora: la gente de izquierdas es capaz de solidarizarse con un pueblo a pesar de no comulgar con sus representantes. Menos mal que es así: si tuviéramos que simpatizar con los representantes políticos de un pueblo para solidarizarnos con él, nos sería imposible apoyar cualquier causa de la clase trabajadora italiana, cuya "expresión política" -usando la terminología del autor- es Berlusconi.

Si el autor cree que no movilizamos a la suficiente gente por no comprender adecuadamente la lucha palestina es que está poco puesto en la realidad política de la izquierda: no movilizamos como debiéramos en casi ningún tema, y la solidaridad con la causa palestina no se escapa a ello. Si no logramos movilizar masivamente desde luego que no es por no comprender suficientemente la naturaleza del Plan Bolonia, de la crisis económica o de la resistencia contra el sionismo.

Es bueno pensar desde la razón y desde los principios moralmente superiores: es la mejor manera para poder empatizar con quienes piensan dentro de “cajas” diferentes a las nuestras, incluso cuando esas cajas no son sólo diferentes sino que son incluso “cajas” de peor calidad.

*Javi Busto es militante de la UJCE en Asturias.

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