Carta de Mauricio Turco, eurodiputado radical a ZP

Pero no bastaría si «la asignatura de religión será únicamente voluntaria y no computará a efectos académicos» ; la religión debería salir definitivamente de las escuelas. La única alternativa posible para garantizar aquellas libertades e igualdad de las que nos habla la Constitución, es la de enseñar, en la tolerancia, la historia de las religiones tal y como han influido en las vicisitudes geográficas y políticas de la humanidad, con sus guerras y conquistas y en toda su compleja realidad. Es necesario un pacto escolar, un pacto laico, para que las leyes civiles que regulan la enseñanza queden al margen de los cambios políticos e intereses eclesiásticos.

A la Atención del Sr. Rodríguez Zapatero

Presidente del Gobierno

Complejo de la Moncloa
Avda. de Puerta de hierro s/n
28071 Madrid

Señor Presidente,

Le felicito sinceramente por su mensaje de Investidura en el que apuesta con valentía por una sociedad laica.

Es de particular importancia la comunicación de que en las próximas semanas el Gobierno aprobará «las disposiciones necesarias para suspender la aplicación de la LOCE», dado que es imperioso revocar los privilegios de los que goza la iglesia católica en España, en el respeto de los principios de libertad de pensamiento, conciencia y religión universalmente reconocidos.

Pero no bastaría si «la asignatura de religión será únicamente voluntaria y no computará a efectos académicos«[1]; la religión debería salir definitivamente de las escuelas. La única alternativa posible para garantizar aquellas libertades e igualdad de las que nos habla la Constitución, es la de enseñar, en la tolerancia, la historia de las religiones tal y como han influido en las vicisitudes geográficas y políticas de la humanidad, con sus guerras y conquistas y en toda su compleja realidad. Es necesario un pacto escolar, un pacto laico, para que las leyes civiles que regulan la enseñanza queden al margen de los cambios políticos e intereses eclesiásticos.

Según sus declaraciones Sr. Presidente, «la hora ha llegado de una visión laica donde nadie imponga sus creencia ni en la escuela, ni en la investigación científica, ni en ningún campo de la sociedad. Es la hora de la escuela pública, de la investigación científica (…) del respeto radical de las decisiones sexuales de cada individuo (…) de una España moderna, culta y tolerante«2.

Declaración de gran valor, ya que no es fácil librarse de la hipoteca religiosa histórica de «nuestros» países. Pero el único modo para librarse es romper definitivamente con esos Acuerdos en base a los cuales se debe legislar sobre asuntos económicos, sobre asuntos jurídicos, sobre enseñanza y asuntos culturales, y demás; cuando existen estudios de reconocidos catedráticos argumentando que los Acuerdos del 79′, a parte de ser una herencia del Concordato franquista, son inconstitucionales en varios de sus elementos[3].De hecho una cuestión de inconstitucionalidad acaba de ser admitida a trámite por el Tribunal Constitucional, relativa al tema planteado[4].

El verdadero valor, el verdadero cambio, que constituiría un modelo laico para el resto de los países clericales europeos, sería el de abolir estos Acuerdos o concordatos que contradicen las Constituciones aconfesionales como la española; y no importa que el presidente de la Conferencia Episcopal Española condene toda reforma de la enseñanza religiosa o afirme que «el 70%, incluso el 80%, de los españoles son católicos y que, por tanto, quienes tienen que cambiar son los otros«5

Por todo ello Le pido públicamente reaccionar con la máxima urgencia y presentar, en los primeros 100 días de la legislatura, las necesarias disposiciones normativas con el fin de :

–   Retirar completamente la enseñanza de cualquier Confesión de las aulas públicas (además de abolir o suspender la Disposición adicional Segunda de la LOCE);

–   Derogar, por su inconstitucionalidad, la Orden Ministerial -Ministerio de Hacienda- de 2 de febrero de 1988 y las Resolución de la Dirección General de Tributos de 14 de marzo de 1988 que desarrollan las exenciones establecidas en los artículos III y IV del Acuerdo sobre Asuntos económicos con la Santa Sede así como todo el desarrollo normativo posterior que contravenga de la Directiva comunitaria sobre I.V.A 91/680/CEE;

–   Abolir los Acuerdos inconstitucionales entre la Santa Sede y el Estado Español con el fin de restablecer la equivalencia entre las diferentes confesiones religiosas.

Finalmente Le invito Sr. Presidente, a poner el veto en sede del Consejo europeo, al menos, al artículo 51 del Proyecto de Constitución europea que concede privilegios discriminatorios a las Confesiones religiosas.

Maurizio Turco

Presidente de los diputados radicales de la Lista Emma Bonino en el Parlamento europeo

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[1]EL PAÍS, España – 05.02.2004

2AFP 26.03.04

[3]Un ejemplo evidente y aberrante en cuanto inconstitucional es que el Estado español, en virtud del Acuerdo de Asuntos Económicos, financia exclusivamente a la Iglesia católica -el presupuesto general 2001 del Estado español fija un importe mensual mínimo de 11.109.169,68 euros, es decir, 133.310.036,16 euros al año-, además de concederle la exención del I.V.A. cuando ninguna de las otras religiones inscritas legalmente en España goza de estos beneficios puramente económicos (en el primer caso por no tener acuerdos de tipo económico y el en segundo, por ser contrario a la VI Directiva europea sobre armonización del I.V.A.).

[4]Cuestión de inconstitucionalidad número 1127-2004, en relación con la disposición adicional segunda de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo, en redacción dada por la Ley 50/1998, de 30 de diciembre, y de los artículos III, VI y VII del Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales entre el Estado español y la Santa Sede. (BOE 6-4-2004)

[5]El País, Sociedad 27.03.2004

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