Ángel Gabilondo: «Acepto el hiyab, pero no que una niña pueda asistir a clase con burka»

Nacido en San Sebastián en 1949.
Doctor en Filosofía y Letras y catedrático de Metafísica en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Rector de la UAM desde el 2002 hasta su nombramiento como ministro de Educación en abril del 2009.
Presidente de la Conferencia de Rectores entre el 2007 y abril del 2009.

Ángel Gabilondo es desde hace 13 meses la cara y la voz de la educación en España. Siempre con todas las dudas de una eminencia en metafísica, incluye casi en cada respuesta las palabras «debate» y «reflexión». Mañana participará en el foro Tribuna Barcelona.

–¿En qué punto se encuentra el pacto educativo?
–Tenemos un texto que recoge 11 objetivos, 148 acciones y es resultado de un gran debate social y político. Creo que hemos logrado el máximo consenso posible, aunque ahora están todos tanteando su posición, que deberán definir antes del próximo jueves. Con todo, hemos acordado cosas muy buenas.

–¿Por ejemplo…?
–Entramos en un proceso de educación integral que aborda la educación a lo largo de toda la vida, que vincula unas etapas con otras, que involucra a toda la sociedad y a las autonomías en la corresponsabilidad territorial. Lo más interesante del pacto es esa cohesión. También el nuevo concepto de la FP, el de poner la universidad en el corazón del modelo productivo…

¿Se firmará aunque sea sin el PP?
–Sin el PP, el pacto será más lento y generaremos menos confianza sobre la estabilidad normativa. Por eso no nos es indiferente que esté o no. Pero si la comunidad educativa y las autonomías están por la labor y hay un partido que no quiere estar en el asunto, tendremos que pensar si compensa salir adelante.

–¿Quedará salvaguardada la ley de educación de Catalunya y el catalán como lengua vehicular?
–El pacto educativo no es para hacer un debate sobre el modelo de España. Tenemos una Constitución, unos estatutos y unas leyes que cada autonomía ha aprobado y no cuestionamos. Yo lo que he hecho ha sido situar el pacto en la legislación vigente. Además, ni desde la OCDE, ni desde el Consejo Escolar del Estado, ni desde Europa nos han dicho nunca que España tiene un problema de lenguas. Y si los hemos tenido es por no conocer más.

–La enseñanza del castellano en Catalunya no tiene ningún problema…
–Hasta donde nosotros conocemos… Estamos dispuestos a hacer evaluaciones de diagnóstico y velaremos para que todo el mundo se exprese bien en la lengua española y la de su autonomía. Igual nos llevamos una sorpresa de cómo se conoce el castellano en las distintas comunidades.

–En Catalunya se ha avanzado el curso y la semana blanca. ¿Qué opina de ese nuevo calendario?
–No voy a hablar de uno en concreto, pero no me gustan los calendarios que teníamos. Las nuevas formas de aprender, más participativas, nos llevan a un calendario que no esté al servicio del examen. Aunque esta nueva estructura, como implica a las familias, tiene que ser muy consensuada socialmente.

–¿Y el calendario universitario habría que adaptarlo a Europa?
–Eso es muy importante porque hay mucha movilidad. Aspiramos a que en el 2020 el 20% de los alumnos hayan hecho algún curso en otro país, por eso tienen que coincidir globalmente los calendarios, no sea que vayas a hacer un cuatrimestre fuera y haya empezado dos meses antes.

–¿Empezaría la universidad a inicios de septiembre como la escuela?
–No me parecería nada mal, pero también le tiene que parecer bien a cada comunidad autónoma. Sin embargo, para hacer eso tienes que hacer antes las pruebas de acceso a la universidad (PAU), que son una de las razones que impiden el inicio del curso el 1 de septiembre. Ya hay estudios donde no hay exámenes de septiembre, pero yo no quiero quitar convocatorias. Lo que digo es que se hagan antes del verano.

–¿El Estatuto Docente, que se empieza a discutir en mayo, estará aprobado antes de fin de año?
–Eso esperamos. Hemos avanzado mucho. Estaba frenado por la repercusión económica de cualquier decisión en relación con el profesorado. El profesor necesita saber sus expectativas profesionales y su futuro.

–¿Se mantendrá la prórroga de la jubilación opcional de los docentes, con pensión máxima, a los 60 años?
– Yo defiendo que se prorrogue en los términos actuales hasta que se debata con Hacienda y el Gobierno en el Pacto de Toledo, en el 2013.

–¿Es partidario de que el Estado regule el uso del hiyab en las aulas u otros símbolos religiosos?
–Soy partidario de hablar y debatir con serenidad las cosas. Es un asunto muy complejo. Se trata de un debate sobre la libertad religiosa, los derechos fundamentales, el derecho a la imagen, la competencia de los centros… No se puede hacer este debate sobre la cabeza de un niño. Hemos de tener en cuenta su derecho a la escolarización. Mover los niños de un centro a otro puede llevar a centros con pañuelo y centros sin.

–Acepta que se asista a clase con hiyab, pero ¿estaría de acuerdo con que se permitiera que una alumna diera clase con burka?
–No. Los límites de la libertad de expresión tienen que ver con los derechos fundamentales y las garantías de seguridad. Me parece impresentable que alguien vaya con la cara tapada. Ni voy a defender que en nombre de la libertad religiosa se defienda la ablación. Debemos comportarnos sin situaciones de humillación o de sumisión.

–¿Falta una regulación estatal?
–Primero que hay que cumplir las leyes que tenemos y luego tener cuidado con los reglamentos de los centros. Soy muy partidario de ellos, pero convendría tener la garantía de que son constitucionales. En este sentido, la ley de libertad religiosa no entrará en detalles, pero dejará claros los límites de la Constitución. Yo no veo igual una cruz colgada en un espacio público que en el cuello de una persona.

–Pero hay reglamentos escolares que equiparan un pasamontañas con una gorra y un hiyab.
–La ley dejará claro que no es lo mismo. Los reglamentos deben aprobarse legítimamente y cuidar las comparaciones. Primero hay que hacer el debate y luego tomar las medidas. Lo hemos hecho al revés.

–¿Debería prevalecer el derecho a la escolarización incluso sobre el de ir a clase con burka?
–Los conflictos de derechos son consustanciales a la democracia. El problema es cuando entran en colisión varios derechos. Aquí es donde hay que elegir, a veces, políticamente. El derecho a la educación debe prevalecer, pero en espacios de libertad.

–¿Los recortes presupuestarios llegarán también a las becas?
–Al contrario, habrá que aumentarlas y crear otras modalidades, como las becas salario.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...