Rouco insta a los médicos a «negarse a hacer actos abortivos»

Pero elude pronunciarse sobre si, como Cañizares, considera más grave el aborto que la pederastia

Apenas ha pasado una semana desde que el cardenal Antonio Cañizares hiciera sus polémicas declaraciones en las que declaraba más grave el aborto que los delitos sexuales contra menores perpetrados por la Iglesia de Irlanda. La polémica sigue en el aire, pero el jefe de los obispos españoles, el cardenal Antonio María Rouco Varela, prefiere guardar silencio sobre el tema y achacar la controversia a una mala interpretación de las palabras del prelado. Sin embargo, la obsesión de la Iglesia por el tema del aborto no decrece: el propio Rouco instó a los médicos a “negarse ha hacer actos abortivos” y no obedecer las leyes que a su juicio son injustas.

¿Comparte el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela la idea del cardenal Antonio Cañizares de que el aborto es un mucho más grave que la pederastia? La pregunta la formuló una redactora del portal de internet Soitu.es, y quedó sin una respuesta clara, rodeada de abucheos y murmullos del público que seguía, desde la Universidad CEU San Pablo, el discurso de clausura de las jornadas “Ética y futuro de la democracia”, organizadas por una fundación vinculada al arzobispo madrileño. Rouco se salió por la tangente, afirmando que “el cardenal Cañizares habló y se expresó con claridad, y se manipularon expresamente sus declaraciones”.

Instando a los médicos a la objeción
Parece que a la Iglesia no le interesa entrar en la polémica de los abusos a menores de sus propios sacerdotes, sin embargo, el tema del aborto estuvo bien presente en la conferencia pronunciada por Rouco. El cardenal arzobispo de Madrid llegó a asegurar que “a un médico no se le puede obligar a hacer un acto abortivo, el médico ha de negarse”. En este sentido, advirtió a los católicos de que “si una ley te manda que hagas algo malo, no puedes hacerlo, has de ir al martirio”.

"Acción terapéutica contraria a la moral"
“Objeción de conciencia” y “martirio”, las soluciones que propone Rouco ante el aborto (una práctica que lleva más de dos décadas ejerciéndose en nuestro país de manera legal), del que dijo que es “una acción terrible”. Según sus palabras, “un católico no puede ser sujeto activo de una acción terapéutica contraria a la moral” como lo es un médico cuando practica un aborto, y por eso les insta a objetar.

¿Y en las bodas gays?
Otra cosa, defendió, es el caso de los jueces que ofician bodas homosexuales, otra de las leyes a las que con más contundencia se ha opuesto la Iglesia española. En el caso de los matrimonios gays, “el juez no es autor de la ley ni es él el autor de ese matrimonio. Es distinto, porque es un cooperador indirecto, no el autor directo del acto injusto”. El autor directo, o más bien los autores, es la pareja que se casa, claro.

El Estado, "ni dueño ni creador"
Para apoyar sus palabras, Rouco recurrió a un documento firmado en 2002 por Ratzinger, entonces todavía cardenal. En él, el actual Papa afirmaba que la defensa de la vida, los derechos de los padres y el matrimonio entre un hombre y una mujer son valores que no se pueden negociar en política porque “el Estado no es dueño ni creador del matrimonio y la familia”.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...