Relación entre zika y aborto divide entidades vinculadas a la Iglesia

Según el Informe Epidemiológico de Microcefalia, divulgado por el Ministerio de Salud, el último martes 23 de febrero, hay 4.107 casos sospechosos de microcefalia que están siendo investigados en Brasil. 583 casos ya están confirmados como microcefalia y/o alteración del sistema nervioso central, de los cuales, 67 de éstos están ya clínicamente relacionados con el virus zika. El estado con mayor número de casos de microcefalia continúa siendo Pernambuco, con 1.188 en investigación, de los cuales 209 fueron confirmados; seguido por Bahía, con 582 casos sospechosos; y Paraíba, con 440.

Don Roberto Francisco Ferreria Paz, obispo referencial nacional de la Pastoral de la Salud, de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), conversando con Adital evalúa el contexto del zika en el país y las acciones del gobierno para combatir el virus. De acuerdo con el obispo, por un lado se constatan la toma de conciencia y la peligrosidad de la epidemia. «La voluntad de una articulación de todos los segmentos de la nación: poder público, sector privado y la sociedad civil”. Sin embargo, Paz señala la falta de una visión holística sobre la salud preventiva, que denota la «falta de preparación y la improvisación”.

Sobre la orientación de órganos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que recomendó el aborto en caso de microcefalia, el obispo destaca que el posicionamiento de la Pastoral es «totalmente contrario”, primero por lesionar directamente el derecho del no nacido; segundo, por configurar un diagnóstico precipitado, que no considera los procedimientos terapéuticos en relación con la microcefalia. Y además porque no ha sido comprobada una relación nítida de causa efecto en relación con el zika y la microcefalia.

«Está claro, además, que es posible y viable que un niño con las limitaciones de la microcefalia desarrolle y lleve adelante su existencia, como otros síndromes y enfermedades, pues la ideología de la eugenia y de la salud perfecta es claramente perversa, elitista y anti-humana”, defiende Paz.

El obispo también dice que es preocupante el oportunismo de ONGs que buscan aprobar el aborto vía el zika, omitiendo que todavía no hay una demostración confiable de la relación del virus con la enfermedad. Ya que la microcefalia puede ser tratada, no pudiendo configurar un «diagnóstico de muerte para el niño”.

En las acciones de combate al virus, Don Roberto esclarece que la Pastoral de la Salud interviene en el área de la prevención, concientización y educación sanitaria, con sus agentes comunitarios comprometiéndose, «en la medida del posible y deseable”, en el inmediato combate conjunto con las autoridades públicas, «a quien corresponde, ciertamente, la dirección y coordinación de la campaña, con su ejecución técnica”.

Sobre la estrategia de contener la epidemia a través de insectos genéticamente modificados, los llamados insectos transgénicos, el obispo de la Pastoral de la Salud recuerda que la transgenia, sea ella de cualquier tipo, debe ser acompañada por el «principio de la cautela”, de los daños colaterales, después de una investigación segura. «Sin los cuidados prevalecientes, podemos, sin querer, causar impactos nocivos a los ecosistemas y a la biodiversidad, trayendo consecuencias para la salud humana”.

Don Roberto Paz recuerda que toda enfermedad o epidemia se origina cuando no se respeta a la naturaleza y se degrada la vida. De esta forma es importante tener una visión holística para buscar una salud integral. «Vamos a participar, plenamente, en la Campaña de la Fraternidad 2016, vinculando economía, ecumenismo y ecología en el cuidado y responsabilidad de la casa humana.”, complementa.

Con un posicionamiento muy diferente, la organización Católicas por el Derecho de Decidir (CDD) han manifestado su apoyo a las mujeres embarazadas contaminadas por el virus zika y clasificado las declaraciones públicas de la jerarquía católica como de «carácter misógino”. «Estamos en el año del Jubileo [de la Misericordia]. El Papa Francisco declara un tiempo de misericordia en la Iglesia. No es misericordia lo que ha demostrado la jerarquía católica en Brasil. Su palabra ha sido impiedosa, sin ninguna conmiseración por la muerte física, psíquica y emocional de muchas mujeres”, afirma María José Rosado, presidenta de la CDD, en un comunicado de la entidad.

De acuerdo con la CDD, la prohibición del aborto es selectiva e injusta socialmente, porque recae sobre las mujeres pobres y negras, que viven en la periferia, sin las condiciones de salud básicas, siendo las más sujetas a la epidemia del virus zika.

Cuestionando que la ciencia no logra diagnosticar la microcefalia en los primeros meses de gestación y que este escenario es angustiante para las embarazadas, la CDD pide compasión para con las mujeres. «Si es imposible para la Iglesia reconocer que es derecho de las mujeres el control sobre su capacidad de generar nuevos seres humanos, sea, por lo menos, capaz de expresar compasión, virtud tan cara al Cristianismo”.

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