Paso adelante de colectivos de inmigrantes contra el velo integral

Entidades laicas e islámicas de Catalunya rechazan la utilización del burka y el niqab

Era uno de los pasos adelante más esperados en la controversia sobre el velo integral y finalmente ayer, tras varios días de debates internos, se dio: siete destacadas entidades de inmigrantes de Catalunya, tanto laicas como islámicas, proclamaron ayer en un manifiesto su rechazo

inequívoco al uso del burka y el niqab. Es más, se comprometieron por escrito a trabajar para que estos tipos de velo no sean usados en locales públicos. A cambio, reclamaron que cese la ola prohibicionista y la «confrontación política partidista» que ha crecido en las últimas semanas.

El manifiesto representa un salto cualitativo respecto a las opiniones expresadas hasta ahora por la comunidad inmigrante en general e islámica en particular. Hasta ayer, solo algunas voces aisladas de carácter laico habían expresado claramente su oposición al velo integral, frente a otras opiniones de colectivos islámicos que han seguido defendiéndolo apelando al respecto a la libertad individual y la fe religiosa de las mujeres que usan esta prenda.

NADA QUE VER CON LA RELIGIÓN / En cambio el documento que ayer se dio a conocer es contundente, pedagógico e inequívoco: «Tanto el burka como el niqab no responden a ninguna obligación religiosa sino que en todo caso son costumbres y prácticas culturales de determinadas áreas geográficas y que en su uso público en nuestra sociedad provocan rechazo, dificultan la convivencia y transmiten, además, una imagen negativa de los musulmanes».

Por si esto fuera poco, el texto constata que el uso de estas prendas «pueden no ser compatible» con valores como la convivencia basada en el respeto a las leyes y a la diversidad cultural, así como con la garantía de la plena igualdad de los ciudadanos. En este sentido, añade el manifiesto, el burka «dificulta la identificación de la persona y su comunicación con los demás, planteando un problema de convivencia y seguridad».

LA CONVIVENCIA, EN JUEGO / Las entidades contraponen el uso del niqab, al que despojan de toda raíz religiosa, con el pañuelo o hiyab –el que solo cubre la cabeza pero no el rostro–, que consideran «plenamente compatible tanto con los valores comunes como con la práctica social».

Todo ello bajo una advertencia final: «La polémica no responde a los problemas reales de los ciudadanos y puede contribuir a alterar la convivencia y la cohesión social». Por ello, a partir de ahora las entidades firmantes, entre las que se encuentra la Unión de Centros Islámicos –que agrupa a 26 mezquitas–, la Federación de Entidades Culturales de Origen Marroquí, la Asociación Sociocultural Ibn Batuta y el Centre Euroàrabe de Catalunya, promoverán que imanes y otros colectivos de inmigrantes se adhieran a este pronunciamiento público.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...