«Nunca se eliminará la pederastia, ni de la Iglesia ni de la sociedad»

El jesuita alemán Hans Zollner es el cerebro del simposio que desde el lunes y hasta hoy reúne en Roma a los delegados de 110 conferencias episcopales y a los superiores de 33 órdenes religiosas para buscar soluciones a la pederastia en la Iglesia católica, no sin reticencias de las corrientes más conservadoras. Es el rector del Instituto de Psicología de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y miembro de la comisión creada por el Gobierno alemán para investigar los casos de abusos en ese país.

-¿Qué objetivos tiene esta cita?

-Por una parte, queremos enviar un mensaje firme a todos los miembros de la Iglesia. Por otro lado, nos dirigimos a la opinión pública.

-Pero, ¿qué es lo que pretenden?

-Para la Iglesia, el mensaje es que hemos de asumir nuestras responsabilidades frente al fenómeno de la pederastia eclesial, garantizando justicia a las víctimas y haciendo todo lo posible para prevenir nuevos abusos a manos de clérigos. Aunque, claro está, sabemos que nunca será posible erradicar este mal del todo. Ni dentro de las familias ni en otras organizaciones ni en la Iglesia. Siempre existirán riesgos.

-¿Y el mensaje para la sociedad?

-El mensaje para la sociedad es que la Iglesia se compromete a actuar para que se respeten los derechos de los menores, también en aquellos países que no tienen una legislación adecuada.

-¿Será útil la guía antipederastia adaptada a cada país que pide el Vaticano?

-El objetivo es que cada conferencia episcopal elabore un manual que respete la legislación y la cultura de cada país. En Francia, por ejemplo, la ley civil obliga a denunciar [a los presuntos culpables de abuso sexual], mientras que en Alemania las asociaciones de víctimas pidieron que no se aprobara una legislación de este tipo. Otro ejemplo: en Filipinas, tocar, abrazar o besar a un menor es normal, mientras que en Estados Unidos eso es impensable.

-¿Se cumplirá el plazo de un año que el Vaticano dio en mayo pasado para la elaboración de este manual?

-Creo que sí. Varias conferencias episcopales ya han enviado sus manuales. Otras lo harán después de este simposio.

-Entre otras cosas, varias asociaciones de víctimas también reclaman penas para los obispos que encubrieron casos de abusos.

-Con la actual legislación canónica no deberían poder eludir sus responsabilidades, que incluyen cooperar con las autoridades civiles. No escuchar a las víctimas es algo grave y el Papa lo ha dicho muchas veces.

-El escándalo de la pederastia supuso un grave daño de imagen para la Iglesia. ¿Crisis superada?

-Ha habido un daño de imagen, pero esto es secundario. Lo más relevante es que ha habido una pérdida de confianza.

-Pero, ¿la Iglesia considera o no que se ha superado el punto más álgido de las polémicas?

-El escándalo de los abusos sexuales no es algo exclusivo de la Iglesia católica. Es un fenómeno presente en todas las sociedades y en todas las religiones. Una reciente indagación hecha en las escuelas islámicas en Reino Unido lo prueba. No es un fenómeno solo católico, es global. Lo que hay que preguntarse es por qué ha habido una atención tan fuerte por parte de los medios de comunicación sobre la presencia de esta plaga dentro de la Iglesia católica. Yo no conozco la respuesta.

-¿Está diciendo que la Iglesia ha sufrido un ataque organizado por parte de algún sector?

-No, solo describo un hecho. Por ejemplo, en los últimos 15 años, cada día ha aparecido un artículo sobre este tema en la prensa irlandesa.

-¿Cómo sabremos que esta reunión, que no se caracteriza por su transparencia, tiene éxito?

-El hecho que este acontecimiento se esté realizando es un éxito.

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