MHUEL ante el II Encuentro formativo sobre cuestión pública y hecho religioso, organizado por el Gobierno de Aragón y la Fundación Pluralismo y Convivencia

La Dirección General de Participación Ciudadana del Gobierno de Aragón (Departamento de Presidencia de la DGA), la Fundación Pluralismo y Convivencia (perteneciente al Ministerio de Justicia) y la  Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (FAMCP) han organizado y convocan el II Encuentro formativo sobre cuestión pública y hecho religioso para el 9 de marzo de 2011, miércoles, en el Centro Joaquín Roncal, de Zaragoza.

Su objetivo es “servir de espacio o foro de formación, intercambio y construcción común en torno a esta materia” y poniendo este año el acento “en los criterios, contenidos y herramientas prácticas para la gestión de  la diversidad religiosa desde las Administraciones y servicios públicos deproximidad en una serie de aspectos”.

Se adjunta a este escrito el Programa del Encuentro.

Llama la atención desde el principio que ya en el Programa/convocatoria del Encuentro mencionado se hable de “gestión” desde las Administraciones y servicios públicos, pues, en primer lugar, las instituciones públicas del Estado no deben inmiscuirse (mucho menos, gestionar) en los ámbitos de carácter privado (incluidos los confesionales); en segundo lugar, las instituciones públicas deben atenerse a que cualquier grupo, institución o iniciativa privadas cumplan las leyes y normas tocantes a la ciudadanía, sin otras distinciones o privilegios.  Si un ciudadano quiere abrir un comercio en alguna zona de una localidad, debe cumplir lo legal y normativamente estipulado para llevar a cabo su proyecto. Pues bien, en lo tocante a las confesiones religiosas –como cualquier otra institución de carácter privado- el ciudadano y las Administraciones del Estado deben hacer ni más ni menos lo mismo.

Esto lleva a la consideración de que este II Encuentro sobre cuestión pública y hecho religioso, financiado con el dinero de toda la ciudadanía española y aragonesa, pretende afincarse una vez más en la multiconfesionalidad o pluriconfesionalidad del Estado español, obviando y en menoscabo del principio constitucional (16.3) de la aconfesionalidad del Estado y sus instituciones.

Esto viene de lejos, aun no yendo más allá del periodo de los Gobiernos socialistas de Rodríguez Zapatero. Como botón de muestra, a principios de diciembre de 2010, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, avanzó en el Congreso de los Diputados la puesta en marcha del Observatorio de Pluralismo Religioso antes del fin de la actual legislatura, un órgano ya anunciado en 2008 por el entonces ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, con el objetivo de garantizar “la pluralidad en el Estado aconfesional”.

La pluralidad a la que alude el Ministro no pertenece al Estado aconfesional, sino a la sociedad donde se desenvuelve la vida ciudadana. El Estado es aconfesional, la sociedad es plural en la medida en que incluye los grupos, ideologías, instituciones y actos de carácter privado. En la sociedad hay muchos tipos de comercios (zapaterías, confección, librerías…), pero eso no convierte al Estado en plural. En la sociedad hay muchas ideas y creencias, pero tampoco eso convierte al Estado en plural. Un Estado aconfesional debe atenerse a garantizar los derechos y libertades de todos y cada uno de sus ciudadanos en plena igualdad de condiciones. Un Estado aconfesional debe quedarse al margen de las distintas confesiones religiosas, pues su auténtica función es garantizar que sus leyes, actos, espacios y representantes sean de todos por igual al ser estrictamente públicos y estar más allá de cualquier instancia privada. Un Estado aconfesional debe garantizar que todos y cada uno de sus ciudadanos tengan plena e igual libertad para ejercer el derecho a la libertad de conciencia, general y común a toda la ciudadanía (de la que una opción más es la libertad religiosa y de culto).

Pues bien, lejos de respetar estos principios y por motivos político-electorales asaz espurios, el actual Gobierno socialista desechó la posibilidad de aceptar en las Cortes una posible Ley de Libertad de Conciencia, y ni siquiera ha incluido la Ley de Libertad Religiosa en el calendario legislativo.

Las intenciones señaladas por el Ministro Jáuregui se limitaron a reflejar la ideología y el programa de la Fundación Pluralismo y Convivencia, a la que pertenece buena parte de los organizadores/ponentes/intervinientes del II Encuentro formativo.  Con un presupuesto anual aproximado de cinco millones de euros, es recomendable visitar el sitio web de  la Fundación Pluralismo y Convivencia http://www.pluralismoyconvivencia.es/, perteneciente al Ministerio de Justicia. Merece especial atención y confirma estas reflexiones el capítulo de AYUDAS de todo tipo y condición a instituciones religiosas y confesionales: http://www.pluralismoyconvivencia.es/ayudas

Conectado con la citada Fundación Pluralismo y Convivencia, está  el Observatorio de Pluralismo Religioso, todo ello enclavado en el Plan Nacional para la Alianza de Civilizaciones (ya en su II Plan), aprobado en Consejo de Ministros de 11 de enero de 2008, a propuesta de Rodríguez Zapatero.

El Plan Nacional para la Alianza de Civilizaciones está en manos de Presidencia de Gobierno,  el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, el Ministerio de Ciencia e Innovación, el Ministerio de Cultura, el Ministerio del Interior, el Ministerio ce Trabajo e Inmigración  y la antedicha Fundación Pluralismo y Convivencia. Puede tenerse detallada información del Plan Nacional para la Alianza de Civilizaciones en   http://www.pnac.es/default.htm.

Sobre la Dirección General de Participación Ciudadana del Gobierno de Aragón (Servicio de Participación Ciudadana, Departamento de Presidencia), organizadora por segundo año consecutivo del Encuentro puede consultarse  http://aragonparticipa.aragon.es/

Por último, queremos reivindicar una vez más 

·               la consecución de un Estado realmente laico

·               el carácter aconfesional de los actos, espacios, símbolos, instituciones y representantes públicos  

·               Lano presencia de nuestras instituciones públicas y nuestros representantes políticos, en calidad de tales, en ningún acto perteneciente a una confesión religiosa

·                Una escuela pública y laica

·               La derogación del Concordato y otros Acuerdos entre el Estado español y el Vaticano

·               La devolución del patrimonio artístico/cultural eclesiástico al pueblo

 

                                                                                               Zaragoza, 28 de febrero de 2011

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