México: Se podría perder ciclo escolar en la Nueva Jerusalén

Debido a la destrucción de la escuela por un grupo religioso que impide la escuela laica en el poblado

Luego de suspender clases el martes y sostener una asamblea general, la Asociación de Padres de Familia, del centro escolar ‘Vicente Guerrero’, de La Nueva Jerusalén, en el municipio terracalentano de Turicato, determinaron presentar a los tres niveles de gobierno una nueva alternativa de reedificación de la escuela demolida en julio pasado por el grupo religioso que encabeza el obispo Martín de Tours.

 Los padres de familia esperan que este miércoles arribe a La Nueva Jerusalén enviados del gobierno estatal para realizar el levantamiento topográfico en el predio La Rana, que se ubica entre las comunidades La Nueva Jerusalén, La Injertada y el Rincón de Arias, con mayor acceso a la mancha urbana y de ser factible adquirirlo.

Todo se remonta al pasado 6 de julio, cuando integrantes del denominado grupo ‘religioso’, que encabeza el sedicente obispo, Martín de Tours, sucesor de Papá Nabor (Nabor Cárdenas Mejorada), por instrucciones de la vidente Catalina, quien recibió el mensaje de la Virgen del Rosario, a golpes de zapapicos y marro, demolieron el centro escolar ‘Vicente Guerrero’, ‘porque la educación oficial es cosa del diablo’.

La reacción de los padres de familia de los más de 240 alumnos, fue de confrontarse y unirse en torno al también obispo Santiago Mayor, disidente de Martín de Tours, registrándose varias confrontaciones entre los grupos, retrasando por más de un mes el inicio del ciclo escolar.

El conflicto atrajo la atención de los tres niveles de gobierno, federación, estado y municipio, cuyos representantes establecieron mesas de diálogo, que preocupados por la actitud fundamentalista de los seguidores de Martín de Tours, buscaron solución alterna para evitar confrontaciones con tintes religiosos que pudieran dejar fatales consecuencias.

Para iniciar el ciclo escolar y como alternativa provisional, el gobierno de Michoacán instaló aulas  prefabricadas en el predio del centro escolar ‘José María Morelos’, en la comunidad vecina La Injertada, para que los estudiantes de preescolar, primaria y telesecundaria del centro educativo ‘Vicente Guerrero’ iniciaran clases, a lo que hubo resistencia de los padres de familia del grupo autodenominado ‘laicos’, argumentando que ese sería el inicio para expulsarlos con sus familias de La Nueva Jerusalén.

Tras varios días de diálogo y negociaciones que llegaron a la Casa de Gobierno de Michoacán, los padres de familia aceptaron que el lunes 24 de septiembre, con un retraso de más de un mes, iniciara el ciclo escolar en el lugar provisional, condicionando enviar a los alumnos durante una semana, para qué la parte gubernamental en ese lapso diera una respuesta definitiva y se aplicaran sanciones a los responsables materiales e intelectuales dela demolición de la escuela.

El lunes 1º de octubre, los representantes de la asociación e padres de familia, sostuvieron la última reunión en la Residencia Oficial del gobierno estatal, con funcionarios de los tres niveles de gobierno y tras varias horas de diálogo, regresaron a La Nueva Jerusalén, con la firme determinación de suspender el martes 2 de octubre las clases y poner a consideración de la asamblea general la situación  que viven los alumnos.

Puntuales, a las 8:00 de la mañana del martes 2 de octubre, los siete maestros de primaria, dos educadoras de preescolar y tres de telesecundaria, esperaron en vano la presencia de alumnos de La Nueva Jerusalén, en las aulas provisionales en la Injertada.

El director del centro escolar ‘Vicente Guerrero’, profesor Armando Munguía Béjar, entrevistado en el pórtico de la escuela, resaltó que el magisterio está cumpliendo su obligación, “sin embargo las diferencias religiosas o políticas, afectan solamente a los niños, que pueden estar en riesgo de perder el ciclo escolar”, aseguró.

Mientras tanto, a la misma hora, en el extremo opuesto del poblado de La Nueva Jerusalén, en el barrio conocido como Las Once Mil Vírgenes, encabezados por los dirigentes Hermenegildo Ceferino y Emiliano Juárez Damián, decenas de padres de familia sostenían su asamblea general.

En las exposiciones salieron a relucir pequeños conflictos que han comenzado a generarse entre los escolapios de los dos centros escolares ubicados en el mismo predio, como son el uso de los sanitarios y la discriminación en el desayunador escolar, que ha llevado hasta connatos d confrontación a algunas madres.

Como solución definitiva, propusieron los padres de familia, la adquisición del predio conocido como La Rana, cuyo propietario, dijeron, está dispuesto a venderlo para la edificación del centro escolar ‘Vicente Guerrero’.

Dicho predio, que tiene mejor ubicación hacia La Nueva Jerusalén, está en los límites de esa comunidad, de La Injertada y del Rincón de Arias, lo que conjuraría, por su ubicación,  la confrontación religiosa.

Tras notificarlo a las autoridades estatales, que según se comprometieron a enviar el miércoles a personal calificado para elaborar el levantamiento topográfico, la Asamblea General de la Asociación de Padres de Familia acordó la reanudación de clases el miércoles 3 de octubre y esperar la respuesta gubernamental el próximo lunes a la propuesta que consideran, “resolverá en forma definitiva el conflicto educativo”.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...