Lula visitará al papa Francisco en su primer viaje desde que salió de la cárcel

Desde Brasilia.El Partido de los Trabajadores informó que Luiz Inácio Lula da Silva será recibido por el papa Francisco en el Vaticano el jueves 13 de febrero. «El encuentro con el Papa es para agradecer sus manifestaciones de solidaridad conmigo y las que hace en defensa del pueblo oprimido del mundo. la cuestión de la desigualdad es algo de lo que no podemos abdicar nunca», declaró hoy Lula.

«Las personas quieren tener derecho a vivir bien, quieren derecho a trabajar, a ir a un curso universitario, las personas no quieren nada absurdo, quieren que todos tengan derechos, estoy convencido que mi conversación con el Papa va a ser en torno de esos temas (..) creo que va a ser una conversación buena».

Este será el primer viaje de Lula al exterior luego de los 580 días que permaneció preso en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba cumpliendo una condena del exjuez Sergio Moro actual ministro de justicia y seguridad pública del gobierno de extrema derecha de Jair Blsonaro.

La reunión «ocurrirá después de la intermediación del presidente argentino Alberto Fernández (con el ) Sumo Pontífice», que es un «crítico del lawfare (guerra judicial)», subrayó el PT en su página oficial. Los abogados del exmandatario solicitaron a un juez federal de Brasilia que postergue una audiencia prevista para el próximo martes, en otro de los procesos fabricados sin sustento legal. Sobre la lawfare hablaron el viernes último Fernández y Bergoglio. No fue la primera vez que tocaron el tema, en agosto de 2018 ya lo habían hecho en el Vaticano, junto al ex canciller brasileño Celso Amorim.

Con el aterrizaje de líder petista en Roma la semana próxima se pondrá en marcha un agenda diplomática surgida de las nuevas circunstancias políticas latinoamricanas signadas por el avance autoritarioque tiene como expresión más alevosa al excapitán Bolsonaro. Durante la entrevista dada este miércoles por Lula al sitio Brasil 247, Celso Amorim hizo mención de ese nuevo mapa regional en el que la Argentina de Alberto Fernández y el México de Andrés Manuel López Obrador forman un eje del «bien» .

Amorim contó que el exasesor de Donald Trump, Steve Bannon, lamentó la liberación de Lula en noviembre pasado. El mismo Bannon declaró su odio a Francisco e impulsa el «Movimiento», un coalición de ultraderecha global en la que participa Bolsonaro junto al italiano Matteo Salvini de la Liga Norte y los españoles del partido Vox, de inspiración franquista.

«No conozco a esa figura grotesca que es Bannon, ese ciudadano podría cerrar la boca, ¿qué conoce él de Brasil?, ¿a la familia Bolsonaro? ese ciudadano necesita conocer al Brasil real, a nosotros nos gusta que se nos respete. Sinceramente yo estoy orgulloso de que él diga que es mi enemigo», se despachó Lula, con las valijas prácticamente prontas para embarcar a Roma.

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