Los profesores catalanes piden que no se censure Ciudadanía

Los maestros de Religión rechazan que se adapte la materia al ideario cristiano Los críticos con la materia continúan reclamando objeción de conciencia

Nada de retoques. La asignatura está bien como está. La Federació d'Ensenyants de Religió de Catalunya (FERC) abogó ayer por impartir la polémica materia de Educación para la Ciudadanía según viene dada por el Ministerio de Educación, algo muy distinto no solo de lo que propone la Iglesia –oposición frontal a la materia–, sino también de la postura de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE), partidaria de adaptar la disciplina a la visión cristiana, planteamiento que le ha valido no pocas críticas desde los sectores más conservadores del catolicismo, que acusan a su secretario general, Manuel de Castro, de "venderse" al Gobierno.


Pero para la FERC, tal adaptación supondría un caso de "censura a la asignatura". Ni más ni menos. "Es un pecado, y una falta de moral no enseñar a los ciudadanos los derechos humanos", sostuvo, en declaraciones a Europa Press, el secretario general de este organismo, Bernat Villaronga, que representa a los maestros de Religión católica de los colegios públicos catalanes. Villaronga lanzó el siguiente mensaje a la FERE, órgano que cuenta con cerca de 2.000 centros y que prepara una guía para adaptar la controvertida materia al ideario cristiano: "Dejen en paz a la escuela.


"Las iglesias deben dirigirse a los creyentes y el Estado tiene la obligación de informar a todo el mundo en igualdad de criterios. Quizá sea la religión quien debería cambiar el discurso", continuó Villaronga, para quien el debate en torno a la asignatura es "artificial", pues "la pugna es más ideológica que social".


RECHAZO TOTAL
Pero, en su intento de aunar Educación para la Ciudadanía y "visión cristiana", la FERE también ha molestado a quienes se hallan en el otro extremo de la discusión. La Confederación Andaluza de Asociaciones de Padres de Escuelas Católicas (CONFAPA), uno de los entes más críticos con esta materia, opinó que, dado que esta es "perversa", la única opción posible es la objeción de conciencia a la disciplina. Así que de adaptaciones, nada. "La FERE admite lo menos malo sin acordarse de los miles de padres que quieren una educación católica para sus hijos en centros públicos o concertados", dijo el presidente de la CONFAPA, Juan María del Pino.


Y, mientras tanto, la Fundación Cives, presidida por el diputado socialista Victorino Mayoral, ya ha capacitado a más de 600 docentes (otros 450 recibirán los cursos entre septiembre y diciembre) para impartir una clase a la que atenderán 220.000 alumnos de tercero de ESO en un curso, el 2007-2008, que se prevé muy tenso.

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