Los musulmanes holandeses rechazan el veto al burka

Una asociación marroquí denuncia que se ataca la libertad religiosa Una diputada verde critica la medida a menos de una semana de las elecciones

Las asociaciones musulmanas de Holanda reaccionaron ayer indignadas al proyecto de ley con el que el Gobierno pretende prohibir el uso en lugares públicos de vestimentas islámicas que cubren el rostro, tales como el burka o el niqab. El Comité de Contacto Musulmanes-Autoridades (CMO), el principal organismo islámico, señaló que la prohibición "es una reacción exagerada a un problema muy marginal", en referencia a que apenas un puñado de mujeres llevan el el burka en Holanda.
El presidente del CMO, Ayhan Tonca, opinó que la prohibición "es inútil". "Las leyes existentes –afirmó– bastan. Es exagerado promulgar una ley por una decena de personas".
El proyecto de ley fue propuesto por la ministra de Inmigración e Integración, Rita Verdonk, conocida como Rita de hierro por su dureza, y establece que las vestimentas que cubran el rostro no podrán ser utilizadas en la calle, trenes, ministerios, ayuntamientos, juzgados y otras dependencias oficiales. Anteriormente, ya se prohibió su uso en los colegios y transportes públicos. Verdonk justificó la medida "por razones de seguridad, orden público y protección de los ciudadanos".

RECHAZO A LA MINISTRA
"Debería encontrarse un mejor argumento que la seguridad", señaló el representante de las mezquitas marroquís en Holanda, Ahmed Markuch. Aunque dijo que es contrario al burka, opinó que el proyecto de ley "atenta contra la libertad de religión". Markuch advirtió que la mayoría de los musulmanes van a oponerse a esa prohibición "porque es un proyecto de Rita Verdonk".
Por su parte, Naima Azugh, diputada musulmana del Partido Verde, opinó que la prohibición del velo va en contra de la tradicional tolerancia de Holanda. Azugh afirmó que el proyecto de ley ha sido adoptado por la coalición de centroderecha que actualmente gobierna el país para ganar votos cara a las elecciones de esta semana jugando con el miedo al extremismo islámico. "No puede decirse que una mujer que lleve el burka es automáticamente una radical", dijo Azugh.

TAMPOCO AYUDAS SOCIALES
El alcalde de Amsterdam, Job Cohen, expresó su oposición a que las mujeres lleven burka en público. El alcalde avisó que las mujeres que por llevar burka no consigan un empleo, tampoco deben esperar ayudas sociales. "Desde la perspectiva de la integración, (llevar burka) es obviamente muy malo", dijo Cohen.
La relación entre el colectivo musulmán y las autoridades holandesas se ha deteriorado mucho desde el asesinato del cineasta Theo Van Gogh a manos de un islamista a finales del 2004. Desde entonces, el Gobierno ha endurecido notablemente sus leyes hacia la inmigración en un país caracterizado siempre por la tolerancia.

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