Los Jesuitas cifran en siete los sacerdotes sospechosos de pederastia en Catalunya

Ignacio D.B. frente al colegio Sant Ignasi donde sufrió los abusos denunciados este miércoles a los Mossos dEsquadra.  / FERRAN NADEU

Desde diciembre del 2018, les han contactado 19 exalumnos que describen abusos en cuatro colegios. La orden ha comunicado a la Doctrina de la Fe los casos de los curas Pere Sala y Antoni Roigé

Los Jesuitas de Catalunya abrieron en el mes de diciembre del 2018 una cuenta de correos (escoltar@fje.edu) para que los exalumnos de los ocho colegios catalanes les hicieran llegar casos de abusos sexuales que hubieran sufrido en el pasado. Transcurridos tres meses, han recibido 19 mensajes que señalan a siete sacerdotes jesuitas.

Tres de estos jesuitas ya se conocían tras ser avanzados por EL PERIÓDICO. Se trata de Lluís Tó, Pere Sala y Antoni Roigé. Los tres han sido denunciados policialmente en comisarías de los Mossos d’Esquadra y sus víctimas han relatado los abusos sufridos a este diario.

Tó, ya fallecido, fue condenado en 1992 por abusos a una niña de 8 años y, después, fue trasladado a Bolivia. Este es el sacerdote que acumula el grueso de las 19 comunicaciones recibidas en el correo jesuita. La orden aclara que se ha reunido presencialmente con 14 de las personas que les han escrito y telefónicamente con las otras 5, porque se encontraban en el extranjero.

Los Jesuitas han trasladado los casos de Sala y de Roigé a la Doctrina de la Fe del Vaticano para que se incoe un proceso canónico contra ambos, que tienen más de 90 años y siguen residiendo en dependencias de la orden. Sala vivía justo al lado del colegio Sant Ignasi y ha sido trasladado a otra residencia, ubicada en Sant Cugat.

Si los responsables del Vaticano encargados de investigar a Sala o Rogié concluyen que son culpables de los delitos de los que hablan las víctimas, podrían acabar siendo castigados con la secularización. Es decir, dejarían de ser sacerdotes. Menos recorrido tendrán, previsiblemente, las denuncias policiales presentadas por los hermanos de la Mata -contra Tó y Sala- y por Ignacio -contra Tó y Roigé- dado que aluden a delitos ocurridos a comienzos de la década de los 80 ya prescritos.

Sobre Roigé, los Jesuitas no han recibido queja alguna a través de su correo. Todo cuanto saben sobre los posibles abusos cometidos por este sacerdote ha sido a través de la prensa (EL PERIÓDICO y RAC1), según subrayan.

En el mismo comunicado, explican que hubieran abierto, “sin duda”, un tercer proceso canónico contra otro sacerdote jesuita si este siguiera vivo. Sin embargo, el cuarto cura sospechoso de pederastia sobre el que han recibido correos murió el pasado mes de febrero.

Hay otros tres curas señalados por los exalumnos. Uno que habría abusado de un menor en la década de los 70 y que falleció en el 2005. Otro que mantuvo una conducta “impropia” con niños y que fue apartado de la educación tras recibir la queja de una familia en el 2005. Y un tercero que atañe a un jesuita jubilado que mantuvo con un exalumno “muestras de afecto ambiguo”.

Existe un octavo caso del que la orden ha tenido constancia durante estos 3 meses y que hace referencia a un profesor laico que fue denunciado y condenado por abusos en el 2006.

En total, por casos de diversa índole y gravedad, ascienden de momento a ocho los docentes bajo sospecha por hechos ocurridos en cuatro colegios de la congregación.

Colaboración con la Fundació Vicki Bernadet

Los Jesuitas piden de nuevo “perdón” por el sufrimiento causado. “Nos avergüenza no haber sabido evitarlo en el pasado”.  Se comprometen a colaborar con la Fundació Vicki Bernadet, que ayuda a personas que han sufrido abusos sexuales en la infancia, para acompañar “a todas las víctimas”.

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