Las escolares saudíes no pueden hacer deporte

Las autoridades investigan a seis escuelas femeninas por participar en un campeonato «ilegal»

El Ministerio de Educación de Arabia Saudí ha abierto una investigación a seis escuelas femeninas de Yeddah "por participar en una competición deportiva ilegal", informaba recientemente el diario local Arab News. La medida contradice anuncios oficiales anteriores que habían abierto la puerta al deporte femenino en las escuelas y pone de relieve las tensiones que aún suscita el papel de la mujer en el conservador reino.

"Ni siquiera tenemos ninguna regulación que diga que las escuelas femeninas pueden dar clases de gimnasia o deportes", justificó Ahmed al Zahrani, director del Departamento de Educación Femenina en Yeddah, al Arab News. Según ese periódico, dos centenares de chicas de seis escuelas de secundaria realizaron un campeonato el pasado diciembre en las instalaciones deportivas de la Universidad Effat (femenina). El certamen, que las organizadoras calificaron del primero de ese tipo, incluyó pruebas de atletismo, natación y partidos de baloncesto y bádminton, entre otros. Al Zahrani calificó las competiciones de "actividades ilegales", a pesar de que se trató de un acto solo para chicas. Otras voces más radicales emprendieron una campaña de acoso contra las responsables de los centros que habían participado. Les acusaron de infieles y aseguraron que irían al infierno por "hacer que las alumnas pensaran en el deporte".

"Tras el campeonato, recibí más de 60 mensajes anónimos de gente que pedía que no permitiera hacer deporte a las chicas porque se trata de una actividad masculina", declaró Samira al Harakan, administradora de las Escuelas Al Ferdus.

Al amparo de "razones culturales y religiosas", Arabia Saudí ha apartado tradicionalmente a sus mujeres del deporte. Sin embargo, en los últimos años el empeño de numerosas activistas ha abierto un encendido debate en el reino, en especial en lo que se refiere a la educación física en las escuelas estatales (segregadas como todos los lugares públicos). No deja de resultar contradictorio que estas excluyan el ejercicio en su currículo mientras en las principales ciudades del país proliferan los más modernos y exclusivos gimnasios.

Lina al Maeena, capitana y fundadora del equipo de baloncesto Jeddah United, defiende además el deporte como forma de combatir la obesidad y la depresión que afectan a muchas saudíes. "¿Qué alternativas ofrece el Ministerio para las chicas jóvenes? ¿Le parece bien que estén fumando y dando vueltas por los centros comerciales en su tiempo libre? Las actividades deportivas son la mejor alternativa y una forma sana de que las estudiantes ocupen su tiempo libre", asegura.

El debate alcanzó la Asamblea Consultiva (una cámara de designación real y sin poder legislativo), cuyos miembros (todos hombres) aprobaron en 2009 una resolución que permitía la educación física en las escuelas femeninas de primaria y secundaria. Pocos meses antes, la elección de Arwa Mutabaqani como la primera mujer miembro de la Federación Ecuestre saudí había enviado un mensaje de esperanza. La hípica es una de las pasiones locales.

También puede que contribuyera la amenaza del Comité Olímpico Internacional de suspender la afiliación de los países que no hubieran establecido un marco deportivo para las mujeres al concluir 2010. De hecho, no parece una coincidencia que la Comisión Real para Jubail y Yanbu acabe de anunciar la inauguración del primer centro cultural y deportivo solo para mujeres que se construye con dinero oficial.

"El COI debe hacer más para eliminar las prácticas discriminatorias de sus miembros, que violan la propia carta olímpica", pide el saudí Ali al Ahmed, director del Institute for Gulf Affairs y activista de los derechos humanos. Al Ahmed lleva haciendo campaña contra los límites que algunos países imponen a sus mujeres desde los Juegos Olímpicos de Atlanta en el año 2000 y espera reforzar la presión ante la cita de Londres el año que viene.

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