Laicidad escolar y actos religiosos en Mendoza (Argentina): la insinceridad de Vollmer

No es, por cierto, la primera vez que alguien miente en el ejercicio de la función pública. Ni será la última, por desgracia. Maquiavelo siempre ha tenido seguidores, dentro de Italia y en todo el mundo, durante el Renacimiento y también después. Incluso antes, mucho antes, de que el intelectual florentino escribiera El Príncipe. Porque el «arte» de gobernar con pragmatismo y amoralidad, de espaldas al bien común, es tan antiguo y universal como el gobierno mismo.

La mendacidad como Realpolitik no es, pues, ninguna novedad. Pero no todos los días una funcionaria pública miente tan groseramente, con tanto descaro y torpeza, como lo ha hecho María Inés Abrile de Vollmer. En una entrevista que le concediera a MDZ, reproducida parcialmente por este medio hace 48 horas [www.mdzol.com/nota/619424-dge-patron-santiago-es-feriado-historico-y-no-religioso], la directora general de Escuelas afirmó sin ambages que las efemérides del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen de Cuyo “no se festejan en los colegios” (sic), dado que “la resolución [2361/14, que fija el calendario escolar de este año] no impone festejar una celebración” (sic). Creer o reventar.

No sólo eso: Vollmer falta también a la verdad cuando aduce que ambas efemérides religiosas son feriados en los que no se dictan clases. Todos sabemos que no es así, que sólo es feriado el Día del Patrono Santiago (25/7). El Día de la Virgen del Carmen de Cuyo (8/9) de ningún modo es feriado, y en dicha jornada las escuelas funcionan con normalidad –salvo, claro está, que sea sábado o domingo–.

El viernes pasado, sin ir más lejos, muchas escuelas estatales de Mendoza celebraron, como es costumbre desde la Dictadura, el acto de homenaje al Patrono Santiago, en víspera del feriado provincial. Menciono algunas de ellas para que el público lector de MDZ vea hasta dónde ha llegado Vollmer en su mendacidad: en el departamento de Capital, las escuelas “Francisco N. de Laprida” (1-074), “Manuel Láinez” (1-110) y “Tomás Godoy Cruz” (9-030); en Las Heras, el colegio “Conrado González Feltrup” (1-683); en San Martín, el establecimiento “Gral. José de San Martín” (9-032); en Godoy Cruz, la escuela “Misiones” (1-220); en Luján de Cuyo, el colegio “Gral. Espejo” (1-158). Otros establecimientos celebrarán el acto mañana lunes, como en el caso de la escuela “Juan Martínez de Rozas” (1-109).

¿Por qué tantas escuelas públicas mendocinas celebran año tras año los actos conmemorativos del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen? La razón es muy sencilla y obvia: porque la DGE así lo ordena expresamente. Todos los años, generalmente en diciembre, antes del receso estival, dicho organismo gubernamental emite una resolución fijando y dando a conocer el calendario educativo del próximo ciclo lectivo. Dicho calendario incluye, desde ya, la nómina de actos escolares a realizarse. Y entre los actos de “forma 2” –que son obligatorios–, figuran claramente los del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen. Quienes deseen corroborar con sus propios ojos la veracidad de esta información, en esta dirección de Internet –que pertenece a la página oficial Mendoza.edu.ar– hallarán una copia digital de la resolución 2361/14:www.mendoza.edu.ar/attachments/article/4718/e13fdf_2361.pdf.

La primera de ambas efemérides –al igual que el 24 de marzo, el 2 de abril, el 1º de mayo y el 12 de octubre– debe ser conmemorada, según prescribe la DGE, “mediante el dictado de clases alusivas y actividades relacionadas con la festividad, las que serán organizadas por las autoridades de los establecimientos en forma tal que los alumnos profundicen en el conocimiento y significado de la fecha celebrada. El acto se llevará a cabo el día hábil anterior al feriado”. Por un lado, el feriado provincial del Patrono Santiago. Por otro lado, el acto escolar en su conmemoración. Más diáfano, imposible.

La segunda efeméride –al igual que el 10 de junio y el 20 de noviembre, entre otras– debe ser conmemorada exactamente del mismo modo. Así lo estipula la DGE. Pero por no tratarse de un feriado, la resolución precitada indica que el acto tendrá que realizarse “el mismo día o día hábil anterior si la fecha recae en sábado o domingo”. La disposición es clara. No admite segundas interpretaciones. El 8 de septiembre no hay feriado, pero sí hay acto escolar en honor a la Virgen del Carmen de Cuyo.

Acoto un «pequeñísimo detalle». Es algo bastante obvio, pero a veces resulta necesario resaltar obviedades –si tienen implicaciones importantes– para que no pasen inadvertidas: la resolución 2361/14 de la DGE lleva la firma –como corresponde– de quien dirige dicha institución estatal, y esa persona es María Inés Abrile de Vollmer. Por lo tanto, la funcionaria jamás podría alegar con un mínimo de seriedad y verosimilitud que, al momento de declarar lo que declaró, ignoraba la existencia de los actos escolares del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen. No se pierda de vista, además, que Vollmer está al frente de la DGE desde hace bastante tiempo (asumió en diciembre de 2011), que ya ha rubricado con su firma cuatro calendarios escolares (ciclos lectivos 2012, 2013, 2014 y 2015, cuyas resoluciones respectivas han sido la 683/12, la 2616/12, la 1853/13 y la 2361/14) y que todos ellos han incluido las dos controvertidas efemérides religiosas en la nómina de actos «forma 2». No hay, pues, nada nuevo bajo el sol…

Menos aún se debe perder de vista que la DGE, por decisión de Vollmer, lleva dos largos años de pleito judicial con la APDH-San Rafael precisamente a causa de su acérrima defensa de los actos escolares del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen. No sólo eso: en el año 2013, al tener que prestar declaración testimonial a la jueza de primera instancia Mª Eugenia Ibaceta, la funcionaria de Paco Pérez jamás intentó negar la existencia de dichos actos. Se limitó a tratar de justificarlos con argumentos paupérrimos. El litigio con la ONG sanrafaelina, además, ha tenido amplísima repercusión mediática y social. Periódicos, emisoras radiales, canales de TV y portales de noticias se han ocupado reiteradamente del tema. Por lo tanto, no es creíble que de repente, como por arte de magia, Vollmer se haya olvidado de todo.

Algo más hay que decir: el calendario escolar de este año, al igual que el anterior, aclara en una nota al pie de página que los actos del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen (únicamente estos dos actos, los otros no) “deberán tener características que pongan énfasis en los aspectos culturales y de tradición de estas fechas. Si un alumno y/o personal de la institución, por su concepción religiosa o filosófica, prefiera abstenerse de participar de dicha conmemoración, se les deberá eximir de estar presente”. Si los actos del Patrono Santiago y la Virgen del Carmen son, como sugiere Vollmer, un invento de la APDH-San Rafael, ¿cómo es posible que los dos últimos calendarios escolares declaren «opcional» la participación en dichos actos? Una digresión: usé comillas porque dicha opcionalidad tiene mucho de ilusorio, y porque entraña aspectos sumamente negativos. Véase al respecto mi artículo Escolaridad estatal y «aparta de ovejas» (o cómo la DGE ningunea la laicidad), publicado este mismo domingo en el semanario digital La Quinta Pata:http://la5tapata.net/escolaridad-estatal-y-aparta-de-ovejas-o-como-la-d-g-e-ningunea-la-laicidad.

En suma, la posibilidad de que los dichos tan errados de la directora general de Escuelas se hayan debido a su desconocimiento, no amerita el beneficio de la duda. Hubo insinceridad.

Es cierto que no todas las escuelas públicas de Mendoza llevan a cabo los actos de homenaje al Patrono Santiago y la Virgen del Carmen. Por diferentes motivos, que van desde un compromiso ético y pedagógico con la laicidad (compromiso que también es cívico, porque la laicidad tiene rango constitucional y legal, y la Constitución y las leyes están por encima de las resoluciones administrativas), hasta la indiferencia o un simple descuido, muchos colegios estatales se abstienen de realizarlos. Pero esto de ningún modo demuestra que Vollmer tenga razón, dado que dichas abstenciones, lejos de inspirarse o enmarcarse en la reglamentación de la DGE, la contradicen. En síntesis, si hay escuelas públicas que no homenajean al Patrono Santiago y la Virgen del Carmen, ello no se debe a la ausencia de una norma administrativa vinculante, sino a la falta de cumplimiento –por diversos factores– de dicha norma.

¿Qué la ha llevado a Vollmer a dar un paso en falso tan grande? La progresiva concientización de la opinión pública. La acción de amparo de la APDH-San Rafael, el histórico veredicto judicial de la Dra. Ibaceta, los reclamos administrativos de la Asociación Civil 20 de Septiembre, la fundación del Encuentro Laicista de Mendoza (ELM) y el debate en torno a la futura Ley Provincial de Educación, han logrado darle visibilidad a la cuestión de la laicidad escolar, y empezar a crear conciencia sobre su real importancia. Hubo un tiempo en que no resultaba políticamente incorrecto justificar la persistencia de actos religiosos en la escolaridad estatal. Hoy ese margen se está reduciendo. Gracias a la crítica intelectual y la protesta social, cada vez es más difícil justificar lo injustificable. Vollmer comienza a darse cuenta que su política de ninguneo sistemático de la laicidad escolar deteriora su imagen pública. El malestar crece, y la prensa se hace eco de él. Entrevistada por MDZ, la directora general de Escuelas no tuvo coraje para hacerse cargo de las celebraciones religiosas que siempre ha prohijado; y en un desesperado intento de evadirse del problema –un problema que a esta altura la incomoda demasiado–, no supo hacer otra cosa más que negar la realidad.

Por otra parte, Vollmer sostuvo que si las efemérides del 25 de julio y 8 de septiembre figuran en el calendario escolar (no como actos escolares, sino como feriados, puesto que –recuérdese– en su Mendoza de fantasía dichos actos no existen), ello se debe a que están basadas en viejas tradiciones que son esenciales para nuestra identidad provincial, y a que su contenido cultural ya trasciende lo religioso en sí. Ambos argumentos, aunque no dejan de tener un componente de verdad, resultan muy endebles, tal como lo he explicado en varios artículos críticos. En relación a la falacia tradicionalista-esencialista, véase por ej.www.mdzol.com/opinion/504453-educacion-publica-laica-con-celebraciones-religiosas-i, así como también http://la5tapata.net/laicidad-escolar-y-tradiciones-inventadas. Con respecto al argumento del plus cultural extrarreligioso, www.mdzol.com/opinion/504674-educacion-publica-laica-con-celebraciones-religiosas-ii.

La mentira tiene patas cortas, y Vollmer comienza a despedirse de su gestión. Una gestión que quedará en los anales provinciales del oprobio. Será recordada por la posteridad como la directora general de Escuelas que defendió a capa y espada, en pleno siglo XXI, un modelo de escolaridad estatal viciado de concepciones y prácticas clericales heredadas de la dictadura militar. Un modelo que contradice la letra y el espíritu de la Constitución de Mendoza y la Ley Provincial de Educación, que transgrede los principios de libertad de conciencia e igualdad ante la ley, que vulnera los derechos civiles de las minorías no católicas, y que mancilla el legado laicista de Domingo Faustino Sarmiento y Emilio Civit.

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