La Iglesia cambia de actitud ante el nuevo Gobierno asturiano

El arzobispo Sanz pasa página «del ayer, con gratitud», y tiende la mano al presidente Cascos

Cambio de tercio ante la nueva realidad política asturiana. Si en su estreno en Covadonga el año pasado y ante un Gobierno o regional de izquierdas, el arzobispo de Oviedo convirtió su homilía en un duro ataque a las políticas del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, ayer Jesús Sanz Montes cambió de actitud y tono. El prelado asturiano ofreció su “colaboración sincera” al nuevo presidente del Principado de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos.

“Estoy seguro que seremos capaces de pasar página del ayer con gratitud”, comentó Sanz Montes en alusión a las relaciones mantenidas desde la Iglesia asturiana con el Ejecutivo de Vicente Álvarez Areces, una etapa en la que apenas hubo fricciones entre la Iglesia y la Administración regional, si bien en lo que atañe a Covadonga un proyecto como el elevador del Repelao al Santuario, nunca llegó a materializarse.

Y tras el cambio de Gobierno autonómico después de las elecciones del 22 de mayo, el arzobispo apostó por “escribir juntos la historia esperanzadora que tenemos por delante. A nuestro nuevo Gobierno del Principado de Asturias desde aquí le brindo la mano en lo que a la Iglesia le compete”, añadió el prelado en un mensaje que el propio presidente Cascos tuvo ocasión de escuchar en primera fila de una Basílica de Covadonga repleta de fieles. Presidente y arzobispo, que ya mantuvieron un primer encuentro institucional el pasado 8 de agosto, evidenciaron en Covadonga de nuevo su buena relación. Sanz Montes dedicó un saludo afectuoso a Álvarez-Cascos en la Casa Consistorial a la llegada del presidente al santuario.

¿Y qué explica ese cambio en el discurso de la máxima autoridad eclesiástica asturiana? Quizá que Jesús Sanz se siente más a gusto con alguien como Francisco Álvarez-Cascos, un político cuyo perfil se ajusta mejor al de los candidatos católicos para los que el prelado pidió el voto en una carta pastoral publicada antes de las elecciones autonómicas y locales de mayo. Ayer, durante la celebración religiosa, el presidente del Principado se arrodilló en el momento de la consagración instantes después de que también lo hiciera Fernando Goñi, presidente de la Junta General del Principado.

En Covadonga, en el inicio de un nuevo curso político cuya apertura coincide con la celebración del Día de Asturias y la festividad de la Santina, el arzobispo ofreció a los responsables del nuevo Ejecutivo regional una actitud de “lealtad responsable” en beneficio de los asturianos.

Y a continuación se mostró convencido de las buenas relaciones entre ambas instituciones. “Es cierto, bien cierto, de que nos ayudaremos institucionalmente en este servicio común que por distintos motivos estamos comprometidos ante nuestro pueblo y nuestras gentes”, afirmó Sanz Montes antes de desear una “feliz andadura en esta aventura del sabio gobierno”.

Enclave de identidad cristiana Durante la homilía el arzobispo también rebajó el tono de su discurso cuando aludió al Santuario de la Santina, al que definió como un “enclave especial de identidad cristiana”. Si en 2010 Sanz afirmó que “no queremos hacer de Covadonga un parque temático”, ayer el prelado no quiso ir tan allá, aunque advirtió que “antes de tanto y antes de tantos, ya estaba Covadonga con esta historia netamente eclesial de un pueblo cristiano”.

Tras dejar claro que el Santuario “tiene esa clara denominación de origen”, el arzobispo de Oviedo añadió que Covadonga “es cristianamente exclusiva sin ser excluyente de nadie”, afirmó respecto a uno de los lugares más visitados de Asturias.

Y al hablar del Real Sitio como un lugar que va más allá del santuario religioso, Sanz añadió que “celebramos con apertura de miras y sin poner precios raros un lugar identitario que nos permite reconocernos”. El arzobispo no fue más allá. Pero en sus palabras puede adivinarse la firme voluntad de la Iglesia asturiana de mantener el acceso libre al Santuario de Covadonga en todo momento para los peregrinos. La implantación en 2005 del plan de accesos a Los Lagos, que ha restringido el acceso a los vehículos particulares en beneficio del transporte público, hizo temer a la Iglesia de posibles restricciones para Covadonga.

Familia y juventud El arzobispo, que anunció la conclusión del Sínodo de la Iglesia asturiana el 10 de diciembre, aprovechó su homilía para defender el modelo de familia tradicional “donde se transmite la fe y un modo de ver las cosas desde la atalaya cristiana a los niños y a los jóvenes”. Para este colectivo también tuvo palabras el prelado. Tras advertir de los “claroscuros que tantas veces acorralan a nuestra generación más joven” en referencia a problemas como el desempleo o la droga, Jesús Sanz defendió el mensaje enviado por el Papa a los jóvenes durante la Jornada Mundial de la Juventud y apostó por apoyar a este colectivo “sin utilizar sus preguntas, sin manipular sus sueños, sin apropiarnos de su justa y razonable preocupación ante los horizontes inciertos”.

González Castro, Álvarez Cascos, el arzobispo Sanz y Goñi, de camino a la basílica.

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