La Iglesia acalla el apoyo al prior de Lluc suspendido por un caso de abusos

El obispo de Mallorca, Javier Salinas, ordenó a la cúpula y sacerdotes de la Iglesia “abstenerse de efectuar cualquier manifestación” sobre el escándalo suscitado por la suspensión del prior del santuario Lluc, Antoni Vallespir. Este religioso fue acusado de supuestos abusos sexuales en la escolanía, en los años 90, por un antiguo alumno que formuló una denuncia eclesiástica que también trasladará a la vía penal, a los juzgados.

El prelado Salinas sale al paso de la corriente polémica suscitada entre su comunidad en Mallorca, con numerosas muestras de expresión pública de simpatía hacia el excluido y censura porque ha sido apartado de sus funciones eclesiales y escolares en Lluc. Salinas reunió al consejo episcopal y a los arciprestes y subrayó que su orden de silencio obedece a que desearía “una información más serena”, para “preservar la efectividad en la investigación” y la “buena fama” de los implicados. El obispo muestra el apoyo a la víctima y también la presunción de inocencia del implicado. La Iglesia publicará una nota en su hoja episcopal que se entrega en los templos y que será leída en las misas de domingo.

En el santuario de Lluc se considera que el prior apartado ha sido “condenado sin juicio”, víctima de una “acusación débil y cuestionable” y de un “venganza política”. En la misa solemne del santuario, desde el púlpito, se efectuaron estas expresiones de defensa pública de Antoni Vallespir (Alcúdia, 1948) e, indirectamente, de reto a la autoridad del obispo que lo ha sancionado de forma cautelar. Vallespir cayó objeto de una denuncia por supuestos abusos sexuales continuados a un menor, que ahora tiene 33 años, el Obispado tras conocer el contenido decretó la exclusión del supuesto abusador.

“Han destrozado la vida al padre Antoni Vallespir y no sabemos con qué criterios”, afirmó en su sermón Josep Amengual, fraile e historiador, en nombre de los compañeros misioneros de los Sagrados Corazón, los ‘coritos’ de Lluc. Amengual, que ha ejercido una labor de liderazgo en su ámbito intelectual, clamó “¿qué clase de democracia es esta?” Insistió: “No somos nadie para juzgarlo” y recalcó “digan lo que digan los tribunales, aunque los respetamos, no son palabras de Dios, son palabras humanas”. El santuario de Lluc ha sido un foco cultural y religioso tradicional en Mallorca, de gran peso social.

Diversos escritores del sector intelectual del activismo nacionalista y católicos han opinado en los medios y en las redes en defensa de Antoni Vallespir. Suponen que ha sido tumbado para “una infamia” y dan por buena una hipótesis externa al caso: que ha sido víctima “política” por haberse opuesto a la política del PP de Jaume Matas cuando construyó el hospital de son Espases al lado del monasterio de la Real, en Palma, de la misma orden de los coritos de Lluc.

Monasterio de Lluc

Monasterio de Lluc

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