La concertada recurre la reserva de plazas escolares para inmigrantes

Un ejemplo de la «solidaridad» de los colegios «católicos» rechazando la escolarización de inmigrantes.


Escola Catòlica y CECEIB impugnarán la medida planteada por Educación para lograr una distribución equitativa de alumnado con necesidades

Las patronales de enseñanza concertada Escola Catòlica y CECEIB acordaron ayer impugnar la orden de escolarización para el curso que viene por incluir un periodo de reserva de plazas para alumnado nouvingut (niños inmigrantes o llegados de otras comunidades autónomas que aterrizan en el sistema educativo fuera de plazo).

Educación ya intentó el curso pasado introducir esa reserva de plazas, que persigue que estos alumnos no acaben siempre concentrándose en determinados centros (los que no son tan demandados y por tanto quedan con plazas libres al finalizar el periodo de escolarización).

El curso pasado la Conselleria obligó a los centros a bloquear varias plazas por grupo (cinco en el caso de 3º de Infantil) hasta septiembre para acoger a estos estudiantes, denominados NESE (alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo).

Escola Catòlica ya lo impugnó entonces, alegando que la orden contravenía la legislación básica estatal y un decreto autonómico, y ganó.

Este año, Educación lo vuelve a intentar, pero con un formato diferente. La orden de escolarización para el curso vuelve a obligar a los colegios a reservar plazas por si llegan alumnos NESE hasta el día 7 de septiembre, esta vez creando un nuevo plazo de matriculación extraordinaria (buscando así eludir una nueva impugnación).

Este año Escola Catòlica y CECEIB vuelven a impugnar. Fuentes de la primera patronal argumentaron que la nueva orden va contra la LOE y contra la sentencia que obtuvieron el año pasado. Por ello, ambas patronales expresaron ayer su intención de impugnar la norma en una reunión de la plataforma de la enseñanza concertada.

Además, también recurrirán lo que se refiere a la nueva zonificación. En Palma, la Conselleria ha reducido aún más las zonas escolares, también persiguiendo esa escolarización equilibrada del alumnado NESE entre los colegios públicos y concertados. Asimismo, al crear nuevas zonas en Palma y otros municipios (las zonas que fijan la referencia a la hora de repartir los puntos por proximidad del domicilio en el proceso de escolarización) se busca primar la proximidad con los centros.

Zonificación «unilateral»

Las citadas fuentes de Escola Catòlica indicaron que la nueva zonificación se ha realizado de manera «unilateral y sin consensuar» y que además es un aspecto «que no se puede regular en una resolución». Se subrayó además que «perjudica gravemente a algunos centros» y se recordó que las nuevas zonas afectan no sólo al proceso de admisión, sino también al de adscripción (el proceso mediante el cual los alumnos de un centro que acaban etapa en el mismo pasan a otro que está adscrito al suyo) y que ahora habrá centros adscritos que quedarán en diferentes zonas, complicando la baremación.

Desequilibrio en Palma

En la presentación del proceso de escolarización para el curso que viene, el conseller March insistió en que es necesario tomar medidas para garantizar una escolarización equilibrada de los alumnos con necesidades y evitar que la mayoría se concentre en determinados centros mientras otros apenas acogen a este tipo de estudiantes.

Desde Conselleria se matizó que este reparto desigual entre pública y concertada se da solo en determinadas zonas de Palma (donde está matriculado el 40% de la población escolar de las islas) y en Eivissa. En diez municipios se ha llegado a acuerdos de escolarización, pero la situación en algunos barrios de Palma (donde hay colegios concertados muy demandados) es más difícil de gestionar.

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