La alcaldesa de Castellón se quejará ante el obispo por la discriminación de una cofradía a un hombre homosexual

La alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, en la misa de celebración de las fiestas de la Virgen del Lledó.

La alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, en la misa de celebración de las fiestas de la Virgen del Lledó.

Castelló LGTBI acusa al Obispado de fomentar el delito de homofobia y Castelló en Moviment plantea la retirada de subvenciones a asociaciones con «normativas discriminatorias»

El rechazo de la Real Cofradía de la Virgen de Lledó a aceptar como cofrade a Javier Gimeno, un hombre homosexual y casado con otro varón, sigue cosechando duras críticas.  La alcaldesa, Amparo Marco, se refirió al asunto el martes ante preguntas de la prensa. Explicó que ella siente «respeto a una institución como es el obispado y a la Cofradía de Lledó que tiene sus normas  y sus reglamentos de funcionamiento», pero que el rechazo a Javier Gimeno «no es adecuado».

Por ello, «de forma normal y cordialmente» se reunirán con el Obispado para hacerles llegar su opinión. «Siempre, y repito, desde el respeto», concluyó. Las palabras de la alcaldesa llegan después de la intervención de Enric Porcar, concejal de ermitas, que el domingo defendió la «diversidad sexual» ante el obispo, en el discurso que pronunció con ocasión de las fiestas de la virgen de Lledó, patrona de la ciudad.

También la asociación Castelló LGTBI emitió el martes un comunicado en el que acusó a la jerarquía católica de la provincia de fomentar el « odio hacia las personas LGTBI y esto tiene un nombre LGTBIfobia, y es un delito«. El colectivo recordó a la Iglesia que está «financiada con dinero público» y no pueden «ignorar la ley y regirse por normas internas». Castelló LGTBI aludió a  «las palabras de su Papa Francisco donde dijo que Jesús no abandonaría nunca a un transexual ni a un homosexual». 

Críticas de la portavoz del PP

Por su parte, Castelló en Moviment emitió una nota de prensa en la que recordó que la Basílica de Lledó es de titularidad municipal, y anunció que están preparando una propuesta para que «las entidades con normativas discriminatorias (…) queden excluidas de las subvenciones que otorga la administración local». El portavoz, Xavier del Señor, explicó que «el Ayuntamiento tiene que cuestionar el trato de favor que tiene la Iglesia y el Vaticano, puesto que siguen sin reconocer la Declaración de los Derechos Humanos».

Desde el Ayuntamiento llegaron otras voces críticas. «No entenderé nunca el rechazo de una persona por estar casada con la persona que ama», explicó Sara Usó, concejal de Fiestas, en su perfil de una red social. Begoña Carrasco, portavoz del PP, usó esta misma vía para afirmar que « la Iglesia del siglo XXI, no puede permitirse el lujo de perder ni un sólo fiel. Como creyente que soy, creo que la decisión es equivocada». 

Por su parte, la Real Cofradía de Lledó hizo pública su versión de los hechos el lunes. En una respuesta consensuada con el Obispado, la  hermandad negó discriminación aunque aceptó que la razón del rechazo era el «matrimonio irregular» de Javier Gimeno.

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