Karadzic defiende su inocencia: «Mi causa fue justa y santa»

El ex líder serbobosnio, acusado de genocidio y crímenes contra la humanidad, comparece en la reanudación de su juicio en La Haya

A pesar de que sigue pidiendo más tiempo para preparar su caso, Radovan Karadzic, ex presidente serbobosnio, se ha estrenado como su propio defensor en plena forma. En un alegato bien construido que se prolongará hasta mañana, ha prometido demostrar su inocencia y salvar así el honor de su patria, Bosnia-Herzegovina.

También ha calificado de "justa y santa" la causa de los serbios, "que nos defendimos del núcleo duro del fundamentalismo de los musulmanes bosnios, dispuestos a hacerse con todo el poder". Y ha rechazado, por fin, su papel de agresor en la guerra de los Balcanes. Presentándose como el estadista que buscó la paz y la inclusión de las minorías, recordó que los serbios nunca quisieron "la partición de la república Federal de Yugoslavia". Según él, las matanzas pudieron haberse evitado, "si Alemania no hubiera forzado la situación, y arrastrado al resto de la comunidad europea para lograr el reconocimiento de Eslovenia, Bosnia y Croacia como Estados".

Muy animado en su presentación, Karadzic, 64 años, ha tenido que reducir el ritmo de su parlamento para que los traductores pudieran seguirle. Apoyándose en mapas, vídeos y grabaciones de voz de varios líderes internacionales, ha preguntado a la fiscalía si podía calificarse de empresa criminal "mi esfuerzo en todas las conferencias de paz a las que asistí para evitar la partición del territorio y la violencia que ello conllevaba". Hablando a ratos de sí mismo en tercera persona, ha asegurado que "demostrará sus esfuerzos diplomáticos para garantizar la seguridad y el territorio de los serbios. Pero no para querer la guerra".

Cuatro meses después de haberse negado a comparecer por no poder leer "el millón y medio de papeles remitidos por la fiscalía", Karadzic ha tratado de explicar uno de los peores atentados atribuidos a los serbios durante la guerra de Bosnia.Se trata de la bomba lanzada en 1995 contra un mercado callejero de Sarajevo, que mató a 78 personas. Lo ha calificado de "montaje de las potencias occidentales, porque el mercado estaba vacío". Muy seguro, ha explicado que los cadáveres fueron llevados luego para mostrarlos a las televisiones. "No hubo matanza posible desde las posiciones serbias. Mantener estas mentiras en un tribunal, es como si la guerra no hubiera terminado", ha concluido.

Los jueces del Tribunal Penal para la antigua Yugoslavia (TPIY) le asignaron en noviembre a Karadzic un abogado de oficio, el británico Richard Harvey, presente en la sala. Hasta el pasado 26 de febrero, el antiguo líder serbobosnio reclamó sin descanso un aplazamiento de la vista. La Sala de Apelaciones rechazó todos sus intentos, aunque hoy ha presentado aún un nuevo recurso para ganar más tiempo.

Karadzic también ha tratado de detener el juicio alegando un supuesto pacto en 1996 con el diplomático Richard Holbrooke, entonces mediador estadounidense en el conflicto de Bosnia, quien según él le prometió inmunidad a cambio de retirarse de la vida pública. Por su parte, Holbrooke ha negado siempre la existencia de dicho acuerdo y los jueces del tribunal han indicado que este tipo de pactos, de existir, no alteran el curso del proceso.

El ex líder serbobosnio fue arrestado el 21 de julio de 2008 en Belgrado por agentes del BIA (Servicio secreto de Serbia). Escondido en la capital serbia con un aspecto que le hacía irreconocible, Karadzic se hacía pasar por médico curandero.

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