Insólita discusión por la imagen de una virgen

Una imagen de la Virgen de Luján que estaba en un rincón del Legislativo comunal, desde hace más de 20 años, fue quitada por el presidente del cuerpo. El PJ pidió explicaciones y se generó una polémica. En algo están de acuerdo: dicen que hay temas más importantes de qué ocuparse y que semejante discusión fue una pérdida de tiempo.
Los dos bandos coincidieron en admitir que la ciudad tiene “temas mucho más importantes” para abordar en su cuerpo legislativo, pero sin embargo el Concejo Deliberante dedicó sus últimas horas y sus mejores energías a una discusión insólita: si una imagen de la Virgen de Luján debe o no permanecer en el edificio. Por supuesto, algunos ediles del Frente Pampeano y del tiernismo se acusaron mutuamente de ser responsables de la “pérdida de tiempo”.
Finalmente el tema pasó a comisión para un mejor análisis pero para los concejales de Santa Rosa la cuestión parece ser tan importante que hasta quedó dividido el bloque oficialista del Frente Pampeano, con la radical Sara Alonso como una de las abanderadas del reclamo para que la imagen religiosa recupere su lugar.
La virgen estaba instalada hace más de 20 años, en un lugar del Concejo Deliberante. El presidente del legislativo, Guillermo Di Liscia, mandó a sacarla. Y eso dio lugar a una movida política del PJ para chicanearlo: pidieron que ese tipo de decisiones se adopten de común acuerdo.
“El presidente del Concejo no hizo más que cumplir con la ley”, defendió desde el programa radial “Plan B Noticias” Gastón Massari Copes, quien contó con el aval de Alicia Iribarren y Marcos Cuelle. Ni Sara Alonso ni Cristina Requejo tuvieron la misma posición. Y Leandro Altolaguirre no abrió la boca.
“Nos merecíamos una reunión previa para tratar esta temática y llevar a cabo la decisión. El debate que se realizó fue tristísimo, lo tendríamos que haber realizado antes y después sacar la virgen. ¿Por qué no lo debatimos antes?”, contestó desde la otra trinchera Silvia Pérez Roldán de Faidutti.
La polémica se hizo tan grande que a la sesión acudieron algunos simpatizantes católicos, quienes hasta aplaudieron algunas intervenciones de ciertos concejales.

Excusa política

Para Massari, “utilizaron esto como una excusa política para tratar de congraciarse con algunos sectores, intentaron ir a las formas y no al fondo. Dicen que (la virgen) se retiró sin consulta y la verdad es que fue colocada de facto, nadie sabía quién ni porqué la colocó. El retiro es cumplir la Constitución, que no propicia una religión oficial, no puede ser así. Lo que hizo Di Liscia fue volver a la normalidad y a la legalidad”.
“Un Estado laico es la garantía de igualdad y libertad cuando van a pisar un edificio público, no tienen porqué sentirse menoscabados porque profesan otra religión, o ninguna”, completó el edil.
Faidutti contraatacó: “Nosotros lo que presentamos es un proyecto de disposición. Son para temas internos del municipio. Creo que no fue interpretado el pedido, porque se llevó a un debate académico, enciclopedista, fue una división de culto, hubo pro y contra del catolicismo. No fue nuestra intención. La idea era que entre los 12 concejales tratemos los temas inherentes a nuestro desenvolvimiento. Algunos temas, como este que ha generado una polémica que se les escapó de las manos, pueden charlarse entre todos, porque hemos presentado buena voluntad y predisposición”, consideró.
“Teníamos la oportunidad de trabajar todos en el tema. Se llevó el tema a una división de cultos, a un enciclopedismo… estuvieron lejísimo de interpretar la esencia del proyecto”, insistió.

Sin importancia

En lo que sí coincidieron las dos partes, es en que gastaron palabras, energías y tiempo en un tema que no es importante para la ciudad. “No era un tema. Pero si se ven los expositores y el tiempo que demandó, no fue por nuestro bloque. Tenemos cuestiones infinitamente más importantes”, azuzó Faidutti.
Massari contestó: “Lamento muchísimo que hayamos perdido tiempo, más de una hora de una sesión en este tema. Y que toda la labor legislativa semanal del bloque del PJ, con sus 7 asesores y todo, fue una carilla que tiene fundamentos de un solo punto. La ciudad tiene temas mucho más importantes”.
“Si hubiera que pedir permiso al cuerpo para mover un mueble -comparó Massari- sería imposible funcionar. La cuestión de fondo es la defensa del Estado laico”.
Contó que alguna vez “algo parecido sucedió en la Corte Suprema, donde había una imagen. En ese momento la misma Justicia ordenó el retiro de esa imagen. Esto es igual: un edificio público con las mismas características. La medida es correcta”.
– ¿Sintieron alguna presión de sectores de la Iglesia? -le preguntaron a Massari en “Plan B”.
– Es muy curioso. Después de la argumentación de un concejal del PJ estallaron aplausos y la alocución no había sido tan brillante, nunca tenemos aplausos después de argumentar… ahí empecé a sospechar que un grupo de personas había venido a eso. No me llama la atención que haya pasado.
– ¿Qué interpretación hacen, además, de la fotocopia de la virgen que apareció en el mismo lugar?
– Quien coloca esa imagen lo hace en nombre de la tolerancia y justamente para nosotros es símbolo de la intolerancia. Correspondería colocar ahí un ejemplar de la Constitución, que nos iguala a todos, pero no una iconografía religiosa.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...