Influyentes clérigos en Irán desafían a Jamenei

El pasado fin de semana, la sociedad de estudios teológicos de Qom calificó de «ilegítimo» el nuevo gobierno encabezado por Majmud Ahmdinedyad. Esto implica romper con Jameneí, lider conservador acusado de fomentar un escandaloso fanatismo

Se trata de la primera manifestación pública de disenso entre religiosos shiitas. Ahora, le costará más al sistema desactivar al candidato opositor, Mir Huséin Musavi y sus mentores, los ayatollahán Mohammed Jatami y Ali Rafsadyani. El debate ha dado otro vuelco: ya no cuenta el presidente laico.

Por lo mismo, el líder supremo (Jamenei) pierde autoridad, pues la sociedad de Qom –sin ser poder constitucional- representa el pensamiento de la propia teocracia. “Esta grieta y el apoyo a Musavi son lo más trascendental desde la toma del poder en 1979”, opina Abbás Milaní, directo de estudios iranios en la universidad de Stanford. “Los críticos cuestionan comicios santificados por Jamenei, pese al contrasentido”.

Entretanto, Musavi publicaba vía Web en Teherán y difundía entre la mayoría shiita de Irak (65% de sus habitantes) una detallada denuncia contra grupos presidenciales de choque. El documento describe diversas formas de fraude y coacción, “incompatible con la condición religiosa de Jamenei. A su vez, éste insiste de tachar a sus adversarios de “agentes foráneos”, pero sin aportar evidencias.

Entre las denuncias opositoras se menciona la impresión de veinte millones de boletas falsas y dinero entre votantes. Hasta este sábado (primer día de la semana islámica), el grueso del “establishment” teocrático guardaba silencio en ciudadela santa (Qom). Ahora, una entidad fundada por el imán Ruhollá Jomeini le quita apoyo al gobierno controlado por el líder supremo y lo deja en postura desairada.

Qom ya había pedido anular los comicios, pero sin deslegitimar el gobierno laico. Por otra parte, los adictos a Jamenei continúan sosteniendo que debe cesar toda oposición “a la voluntad de Alá”. Naturalmente, el oficialismo tiene un arma peligrosa para la sociedad teológica: dejarla sin caja. A su vez, Qom puede apelar al apoyo de la gente y de los shiitas residentes en Líbano e Irak. El proceso político involucra, todavía, que cada ayatollá emita su opinión, pues desde la muerte de Jomeini no existe imán (pontífice, comendador). En cierto sentido, la república teocrática está acéfala.

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