HRW pide a la Policía que actúe contra los radicales islámicos en Túnez

Asaltaron un cine que pretendía proyectar una película laica

La ONG Human Rights Watch ha denunciado este miércoles la pasividad de la Policía en el asalto contra un cine en Túnez por parte de islamistas radicales en el momento en el que se iba a emitir un documental que defiende el laicismo y ha pedido a las fuerzas de seguridad que defienda la libertad de expresión ante la intolerancia.

   El pasado 26 de junio, entre 60 y 80 personas se manifestaron delante del cine AfricArt Cinema que pretendía proyectar el documental 'Laicismo, si Dios quiere' como parte del evento cultural "Las manos fuera de nuestros artistas", en defensa de los creadores que han recibido amenazas de sectores radicales del Islam. Ante la inacción de la Policía, que fue advertida por los organizadores y que cuenta con una comisaría cerca de dicho cine, los manifestantes asaltaron las instalaciones y golpearon a algunos de los organizadores y espectadores.

   La directora de HRW para el norte de África y Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson, denunció que "la Policía tunecina debería haberse movido más rápido para proteger a la audiencia y a los organizadores de la película". "El Gobierno, incluido la Policía, tienen la obligación de proteger el derecho de los tunecinos de crear y ver arte, independientemente del punto de vista y lo ofensivo que puede llegar a ser para otros", señaló.

   La Policía no defendió en ningún momento las instalaciones a pesar de que había sido advertidos de los posibles ataques. Los agentes que visitaron el cine antes del acto sugirieron que cancelasen la proyección de la película, pero los organizadores les pidieron que protegiesen las instalaciones.

   Con pancartas donde podía leerse "Alá es grande" y "No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta", los manifestantes realizaron una protesta antes de la proyección del documental y en un momento dado, uno de ellos rompió los cristales del cine y seguido por una minoría de los congregados, asaltaron las instalaciones.

   Cuando el ataque comenzó, los artistas intentaron pedir ayuda, pero la Policía solo rechazó sus denuncias, diciendo que no apoyaban al actual Gobierno y a las fuerzas de seguridad.

ATACADOS Y SIN PROTECCIÓN

   Habib Belhadi, director de AfricArt Cinema, explicó que fue golpeado y atacado con gas lacrimógeno. "Cuando intenté impedir que entrasen, me rociaron con gas lacrimógeno y otro me golpeó con una barra de hierro", denunció.

   Ben Yahmed, uno de los asistentes, explicó que uno de los empleados del cine entró en la sala y comenzó a gritar que estaban siendo atacados y que salieran por la puerta de emergencia. "Estábamos aterrorizados. Algunos huyeron, pero otros se quedaron", señaló.

   El secretario general de la Asociación Tunecina para la Promoción del Cine Crítico, Sondos Zarrouk, indicó que fue corriendo a la comisaría de Policía cercana y gritó que estaban siendo atacados. "No me importa, esto es entre ellos y vosotros", le contestó un agente. El presidente Zine el Abidine "Ben Alí os protegía y le echasteis (…) No vamos a ninguna parte sin recibir antes órdenes, porque cuando actuamos, nos grabáis golpeando a la gente", añadió el policía.

   Media hora después, se presentó un funcionario con ocho agentes de Policía y arrestó a varios manifestantes que seguían en el cine, los cuales no ofrecieron resistencia y se consiguió proyectar el documental, según HRW. El Ministerio de Cultura tunecino emitió al día siguiente un comunicado en el que condenaba el ataque y defendía "la libertad de expresión y de creación como una de las demandas de la Revolución".

   "Los tunecinos no expulsaron al presidente Ben Alí para que se les negase su libertad de expresión por parte ciudadanos intolerantes", denunció Whitson. "Las autoridades deben detener a aquellos que censuran a otros con amenazas y violencia y perseguir a los culpables", añadió.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...