¿Es el Perú un país Laico?

Hace unos días, el Cardenal  de la Iglesia Católica, Juan Luis Cipriani señaló en su programa radial: “El Perú es un estado laico. Lo contrario de laico es confesional. Por la religión católica, tú no eres ministro, tú no compras nada, ni tienes un trato especial[1]” Asimismo, mencionó que el Perú cuenta con acuerdos históricos con la Iglesia que no pueden desconocerse. Estos comentarios ameritan un análisis desde una perspectiva del Derecho Constitucional, la cual desarrollaremos en la presente editorial.

En base a la Constitución Política de 1993, el artículo 2 inciso 3 establece la libertad de conciencia y de religión, de manera individual o asociada.[2] Si bien, nuestra Carta Magna no señala de forma expresa que seamos un estado laico, ello se puede desprender del artículo citado de la Constitución. Tal como se señaló en un artículo del Diario la República, en el cual se indica lo siguiente: “Según la Constitución del Perú de 1993, el Estado peruano se concibe como un estado que garantiza la libertad de ideologías y religiones. Al ser un Estado de Derecho, se establece la libertad de conciencia y religión como un derecho fundamental.

En la práctica, hemos pericbido, que la libertad de conciencia y religión no es un derecho que se respete y practique. Así, el artículo 50 de nuestra Constitución, señala que el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú. Esto último, nos hace percibir la importancia y preponderancia que tiene en nuestro país.

El reconocimiento de la Iglesia Católica como elemento importante en nuestro Estado ha generado diversas críticas. Ello a partir de que en diferentes temas conyunturales de nuestro país, la intervención de dicha instititución ha producido obstaculización de un debate acorde a un Estado de Derecho, y principalmente de un Estado Laico.

En este contexto, Samuel Abad señala con respecto a la laicidad, que a esta se la puede entender como un principio que orienta la organización político-social del estado y con ello se persigue la neutralidad del mismo frente a la religión[3]. De lo apreciado podemos llegar a la conclusión que la laicidad puede ser entendida como un principio que orienta la organización político-social, y que es importante para que haya un respeto a la libertad religiosa, que como señalamos previamente es un derecho reconocido por nuestra Constitución.

Ahora bien, en la realidad peruana podemos observar que el Cardenal Juan Luis Cipriani ha intervenido en representación de la iglesia católica señalando su postura con respecto a temas tan polémicos como son el aborto, la unión civil, las pastillas anticonceptivas, y esto ha influenciado en la sociedad peruana. En efecto, un ejemplo sobre lo mencionado se evidencia en las declaraciones del cardenal Juan Luis Cipriani en su programa radial: “Que le pregunten al pueblo si quiere el matrimonio homosexual, que hagan un referéndum y consulten a la gente, pero a la más sencilla también. Que le pregunten a esa gente sencilla si quiere la pastilla del día después[4]

Declaraciones como la anterior se han dado reiteradamente, esto nos permite observar como de alguna manera existe una influencia de la Iglesia Católica en nuestra sociedad, y demuestra que efectivamente la sociedad peruana tiene una relación más cercana con la religión católica que con cualquier otra religión que también existen en nuestro país. Asimismo, podemos observar que la Iglesia Católica juega un rol importante dentro del debate de temas tan importantes como los señalados previamente.

Ahora bien al ser un estado laico se debería permitir e incentivar la participación de todas las religiones dentro del debate con respecto a temas tan trascendentales para la sociedad como son los señalados previamente.

Con la intervención de todas las religiones realmente podremos estar frente a la presencia de un estado Laico, en el cual se respeten la libertad religiosa de todos los peruanos y donde todos puedan intervenir en decisiones tan importantes para nuestra sociedad.

Caso contrario nos encontraremos con un estado que no respeta lo establecido por su propia Constitución, en el cual solo haya una intervención de un sector de la población en las decisiones que influirán en todos los peruanos. Es más un estado como el señalado podría llegar a vulnerar derechos constitucionales como la libertad religiosa.

En efecto, puede haber circunstancias en la que el estado puedo atentar contra la libertad religiosa, las cuales han sido desarrolladas por el Tribunal Constitucional. Entre ellas encontramos a las siguientes: “Por ejemplo, el Estado viola el derecho a la libertad religiosa cuando: 1) obliga a las personas a practicar una religión que no es la suya; 2) sanciona a las personas que manifiestan su agnosticismo o ateísmo; 3) sanciona a las personas que abandonan la confesión mayoritaria para practicar otra; y 4) obliga a las personas a jurar públicamente (directa o indirectamente) en nombre de una religión que no profesan[5]”.

Si no queremos llegar a tales supuestos de afectación de derechos constitucionales, el estado debe cumplir con su deber de incentivar la laicidad como un principio fundamental para poder tutelar la libertad religiosa y realmente vivir en auténtico Estado de Derecho.


FUENTE DE IMAGEN: https://laicismo.org/

[1] http://blogs.larepublica.pe/libre-pensador/2011/11/28/%C2%BFperu-un-estado-laico/

[2]  Constitución Política del Perú 1993

[3] ABAD, Samuel

2012   ¿Es el Perú un Estado laico? Análisis Jurídico desde los derechos sexuales y derechos reproductivos. Lima: Católicas por el Derecho a Decidir–Perú.

[4]< http://elcomercio.pe/politica/actualidad/juan-luis-cipriani-pide-que-matrimonio-igualitario-se-someta-referendum-noticia-1930760?ref=flujo_tags_516385&ft=nota_5&e=imagen>

[5] http://larepublica.pe/politica/17441-el-derecho-la-libertad-religiosa-en-la-constitucion-politica-del-peru

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