Enrique Iglesias topa con la Iglesia por su polémico último videoclip

El obispado de Lugo critica las imágenes subidas de tono del nuevo clip del artista

Dicho vídeo fue grabado en el monasterio gallego de San Lorenzo de Carboeiro

El alcalde de Silleda, localidad donde se rodó, defiende al cantante español

La Xunta ha pagado 300.000 € al cantante para que promocione Galicia en el vídeo

Con la presentación oficial este fin de semana de ‘Noche y día’, el polémico videoclip de Enrique Iglesias, por el que la Xunta de Galicia pagó mas de 30.0000 euros de las arcas públicas, se ha vuelto a armar la marimorena. Esta vez el grito en el cielo, y nunca mejor dicho, lo ha puesto el obispado de Lugo, que ha protestado pública y airadamente por las imágenes más que subidas de tono grabadas «a sus espaldas» y «sin su consentimiento» dentro del Monasterio de San Lorenzo de Carboeiro, en Silleda, cuyo dueño es este obispado.

«Cuando se utilizan nuestras propiedades para uso privado o explotación comercial, intentamos que la diócesis conserve el control sobre las imágenes, pero en este caso se autorizó la realización sin nuestro conocimiento», ha subrayado públicamente un portavoz del obispado lucense.

En efecto, de los cuatro minutos y medio que dura el videoclip, apenas 45 segundos, la mayor parte al principio y final de la cinta, se dedican a escenas de paisajes gallegos y monumentos. Algo que tira por tierra la versión de Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, quien salió al paso del enfado que provocó en sus paisanos el despilfarro, alegando que el vídeo servía para promocionar Galicia en todo el planeta y atraer más turismo a esta región.

En realidad, el argumento central de ‘Noche y día’ gira en torno a una fiesta ‘rave’ bastante «subida de tono», donde en medio del despelote colectivo, se contemplan imágenes de chicos bailando sin camiseta, chicas en sujetador, cuerpos frotándose con algún morreo añadido, un masaje a una joven desnuda con alto contenido lésbico y hasta momentos fugaces de sexo puro y duro. Imágenes que fueron grabadas íntegramente, según reconoce la productora, en el interior del citado templo de Carboeiro.

La polémica ha ido subiendo en intensidad hasta el punto de que ha intervenido el alcalde de Silleda, el socialista Manuel Cuiña, cuyo concejo autorizó la grabación para defender al cantante, y recordar al obispo que es su Ayuntamiento, quien mantiene monasterio y paga a los funcionarios que vigilan su conservación. De momento, las espadas siguen en alto, ya que el obispado que preside Monseñor Alfonso Carrasco no ha desvelado si en los próximos días tomará medidas pidiendo explicaciones a la Xunta o incluso planteando un conflicto formal.

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