Elmortada Iamrachen, el hombre que armoniza el salafismo y la laicidad

En un artículo publicado en Telquel, Elmortada compagina entre el Islam y laicidad.  Una tendencia incompatible con su pertenencia salafista, algo que le deja ser controvertido en las redes sociales.  

El marroquí Elmortada Iamrachen refleja, en la Web, una verdadera curiosidad. Muchos  internautas se sorprenden por las posiciones, de este joven de 27 años, publicadas en Facebook, Twitter o Ask, donde defiende los valores que no coinciden, a priori, con «la cultura salafista» que representa.

Nacido en una familia rifeña conservadora, cuyo padre es un alem (un religioso). Elmortada apoya la libertad de conciencia y cree que nadie puede imponer el hiyab (el velo) a su esposa. Él sigue diciendo en las redes sociales que vulnerar  los no ayunados durante el Ramadán, es un acto dañino a la religión misma,  ya que se trata de una libertad individual que otros deben respetar. También publicó un video en el que habla de la tolerancia con un sacerdote de la iglesia de Al Hoceima. Mejor, apela a la laicidad. «Un concepto que no es incompatible con el Islam» según dijo.

El autodidacta

Es originario de la ciudad de Al Hoceima, Elmortada Iamrachen abandonó la escuela muy temprano y se convirtió en un comerciante, que cobra entre 50 y 70 dirhams por día. Al mismo tiempo, memorizaba el Koran. En 2010, se convirtió en imán en una pequeña mezquita en la carretera costera entre Nador y Oujda. Un lugar donde aprendió a estar en contacto diario con la población, así como «descubrir y aceptar la diversidad» y contemplar entre las montañas y el mar. Después de encargarle otra mezquita en Al Hoceima, el Ministerio de Dotaciones le retiró su gestión en 2013, por haber asistido a los eventos de una asociación de imanes independientes.

Salió de Marruecos y se estableció en Arabia Saudita, donde trabaja en la gestión de un almacén. Pero incansable y ambicioso autodidacta, trata de aprender inglés, con la esperanza de integrar un día la Universidad de Harvard. Un sueño que mantiene desde hace años. Desde Arabia Saudí  utiliza Internet para mantenerse en contacto con Marruecos. En su casa en el campo de Marruecos, se inspiró de la tranquilidad y la naturaleza, no es menos que un amante de las herramientas digitales.

La web, herramienta  privilegiada

Iamrachen  se conectó por primera vez en 2003. Interrogado por el envío de tropas extranjeras a Irak y empezó a buscar información y un foro donde puede dialogar con otros jóvenes sobre este tema. A veces, incluso en este momento, hace visitas  bajo un seudónimo, a sitios y foros yihadistas.  También por internet, en 2011, lo oímos hablando sobre el Movimiento 20 de febrero. Un momento importante para él. Puesto que, asistió a los izquierdistas, al mismo tiempo que descubrió profundos desacuerdos con muchos salafistas, «A partir de ahí, me abrí a otras denominaciones y escuelas de pensamiento, también diversifiqué mi lectura, hasta el punto de toparme con las publicaciones del pensador reformista Mohamed Arkoun o del filósofo norteamericano John Dewey”. Declaró.

También descubrió en este momento una verdadera figura paterna: Abdelkrim El Khattabi. Además de su pertenecía a la tribu de Aït Ouriaghel, el joven comparte con el prestigioso combatiente la misma influencia del salafismo reformista desde los  principios del siglo XX. Pero esta apertura a otras corrientes, reformistas o modernistas, no es del agrado de todos. Hoy, Elmortada recibe amenazas e insultos de los salafistas radicales.

Lejos de pensamiento religioso, Imadeddine Habib, activista ateo y miembro del Consejo de Ex-musulmanes, que interactúa con el joven rifeño en las redes sociales, dice: «A pesar de sus posiciones para las libertades individuales, no está bien acogido por algunos izquierdistas, laicos y progresistas». En la Web, a Elmortada Iamrachen le falta mucho camino por recorrer para transmitir su mensaje.

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