El Supremo belga respalda el «no» al velo en la escuela

El tribunal rechaza el recurso de una asociación contra dos centros educativos El fallo sostiene que la prohibición del pañuelo islámico evita la discriminación

El Tribunal Supremo belga respalda la prohibición de llevar el pañuelo islámico adoptada por algunas escuelas francófonas del país y señala que prohibir los signos religiosos en las escuelas no es discriminatorio, sino todo lo contrario: refuerza los principios de igualdad y fraternidad. En dos sentencias, hechas públicas ayer en la prensa belga, la máxima autoridad judicial belga desestima el recurso presentado por el movimiento contra el racismo, el antisemitismo y la xenofobia (Mrax) contra los reglamentos de dos escuelas de la región de Charleroi, en el sur del país.
Las escuelas de Vauban y Gilly incluyeron en el 2005 en su reglamento interno la prohibición de llevar "cualquier pañuelo cubriendo la cabeza, signo ostensible de pertenencia política o religiosa en el interior del recinto escolar". Ambos reglamentos fueron ratificados por el ministro regional de Educación.
La asociación Mrax estimó que ambos reglamentos eran discriminatorios, porque constituían un ataque directo a los derechos fundamentales de los alumnos musulmanes. Por esa razón, presentó una demanda contra el Ministerio de Educación francófono ante el Tribunal Supremo.

LOS MISMOS OBJETIVOS
El máximo tribunal ha desestimado los recursos con el argumento de que ambos reglamentos, "lejos de ir contra el objetivo social del recurrente" (la lucha contra el racismo y la discriminación), "tienen el mismo objetivo y lo refuerzan". Es decir, la prohibición del pañuelo islámico no solo es legal, sino recomendable para evitar la discriminación y reforzar la igualdad de los alumnos.
El presidente del Mrax, Radouane Bouhlal, calificó la decisión judicial de "ideológica, dirigida y antidemocrática" y anunció que presentará una denuncia ante el Tribunal de Derechos Humanos del Consejo de Europa. Bouhlal recriminó al tribunal que no admitiera la demanda y que al mismo tiempo se pronunciara sobre la cuestión de fondo sin dar oportunidad a la asociación de defender sus posiciones.

SATISFACCIÓN LAICA
La decisión judicial, por el contrario, fue acogida con satisfacción en los medios políticos y pedagógicos laicos, que defienden una prohibición general del pañuelo islámico y de los signos religiosos que ostentan la pertenencia a un credo en las escuelas.
El Gobierno belga ha dejado en manos de los centros escolares la decisión de prohibir el pañuelo islámico. Esto favorece que en las zonas de fuerte inmigración musulmana la escuela esté sometida a fuertes presiones que llegan a condicionar el programa educativo y las actividades escolares. Por ejemplo, en las escuelas municipales de Bruselas centro está prohibido el pañuelo, mientras que está permitido en Molenbeek, otro de los ayuntamientos que forman la capital belga.

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