El Ayuntamiento de Zaragoza crea una mesa de diálogo para atender las necesidades de las confesiones religiosas

Una vez más las Administraciones Públicas, en este caso el Ayuntamiento de Zaragoza, confunden la laicidad y neutralidad de las instituciones estatales con el multiconfesionalismo, que pretende dar un espacio privilegiado a los religioso frente a otras opciones de conciencia y convicciones.


El Ayuntamiento creará en septiembre una mesa de diálogo para atender las necesidades de las diferentes confesiones religiosas de la capital aragonesa. Zaragoza, con 113 lugares de culto de confesiones diferentes a la católica, es la cuarta ciudad española con mayor diversidad religiosa, por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia.

El Ayuntamiento de Zaragoza organizará una mesa de diálogo en la que estarán presentes las distintas confesiones religiosas de la ciudad. El alcalde, Pedro Santisteve, y la vicealcaldesa, Luisa Broto, han mantenido un encuentro con los representantes de estas comunidades, entre las que se encuentra la Iglesia Católica, la comunidad musulmana, la ortodoxa rumana, la adventista, la anglicana, la mormona, la ortodoxa rusa, la evangélica, la baháí, la budista y los testigos de Jehová, y ha anunciado que después del verano empezarán a trabajar para atender sus necesidades.

Zaragoza cuenta con 113 lugares de culto de confesiones diferentes a la católica, lo que la convierte en la cuarta ciudad española con mayor diversidad religiosa, sólo por detrás de Madrid, Barcelona y Valencia. Y es que las confesiones minoritarias suponen en torno al 10% de la población de la capital aragonesa.

Esta mesa de diálogo, que empezará a trabajar en septiembre, promoverá la tolerancia y la convivencia como medida de prevención y fomento de la cohesión y atenderá las necesidades de las diferentes comunidades, entre ellas, los espacios de culto. Los representantes de las confesiones han salido satisfechos de este encuentro, el primero de estas características que se da en Zaragoza.

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, ha destacado que con este encuentro se demuestra que la capital aragonesa es una ciudad «abierta, tolerante y de la que nos tenemos que sentir orgullosos». El alcalde se ha mostrado «satisfecho» de esta reunión en la que se ha puesto en valor que la diversidad de religiones «tiene que ser un factor a favor de la convivencia y cohesión social».

«Nosotros como Administración tenemos que respetar la expresión del hecho religioso, como el derecho al culto, aunque para nosotros las creencias forman parte de la intimidad de cada cual», ha manifestado, el primer edil, quien ha destacado que «hay un terreno común en el que nos hemos comprometido a trabajar». Es por ello que seguirán los encuentros a la vuelta del verano «para analizar las necesidades y los espacios comunes de trabajo se pueden desarrollar».

Hay necesidades de espacios de culto, tal y como ha reconocido el alcalde, «pero hay también un espacio común de atención a las personas y en ese campo hay que precisar las necesidades de cada una de las comunidades», ha aclarado. Otro de los asuntos abordados ha sido el tránsito en la muerte y la ausencia de rituales y apoyos. «Tenemos una sociedad de ancianos que no encuentran apoyo de acompañamiento y para eso es necesario que nos echen una mano personas que puedan aportar su visión espiritual», ha defendido Santisteve.

Satisfacción entre los representantes de las confesiones

La representante de la Comunidad Budista, María del Mar López, ha agradecido esta reunión y considera que las minorías de prácticas espirituales deben tener su sitio en el espacio público «porque eso se traduce en el respeto público a todo tipo de religión». «Cada uno tiene su espacio y sólo falta que la sociedad lo entienda también y no se generen desprecios, marginaciones», ha manifestado.

Abderramán Ben Chaaban, presidente de la unión de Comunidades Islámicas en Aragón, ha mostrado también su satisfacción al ser ésta la primera reunión que las confesiones tienen con la Administración local. El hecho religioso, ha dicho, es «una expresión de la diversidad cultural». Conocernos y pediremos en las próximas reuniones.

Para Marcos Hernández, del Consejo Evangélico de Aragón, el hecho religioso es un hecho positivo para la sociedad, y más en este siglo XXI. «Celebramos el 500 aniversario de la reforma, como Comunidad Protestante, por lo que es un buen año para este tipo de iniciativas», ha señalado Hernández, quien ha agregado que con la reforma se da el detonante para la libertad de conciencia «y sin la libertad de conciencia y libertad religiosa, las libertades civiles escasean».

Por su parte, el representante de la Parroquia Ortodoxa Rumana de Zaragoza, Aurel Nae, ha subrayado que después de llevar quince años en la ciudad «es la primera vez que tenemos un encuentro de tal magnitud con el alcalde y demás confesiones». Ha agradecido el clima y la acogida de la ciudad, en la que han encontrado «un sitio abierto donde disfrutad de la libertad de religión».

También el representante de la Iglesia Católica de Zaragoza, Jesús Jaime, ha salido satisfecho del encuentro «Ha sido una iniciativa muy positiva y una forma de encontrarnos y aprender a valorarnos y trabajar juntos por una sociedad más justa y pacífica», ha manifestado.

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