El alcalde de Torrelavega (Cantabria) reconoce que la moción sobre laicidad del Estado aprobada a instancias del PSOE no tendrá reflejo en la vida municipal

La moción sobre la laicidad del Estado presentada por el Grupo Municipal Socialista y aprobada este jueves en el pleno no tendrá, a corto y medio plazo, ningún reflejo en la vida municipal de Torrelavega. Lo ha reconocido hoy el alcalde, el socialista José Manuel Cruz Viadero, que -pese a que la moción fue defendida por su grupo- cree que no implica que las medidas municipales que propone haya que ponerlas en marcha a corto y medio plazo.

Uno de los aspectos que suscitó mayores críticas en el resto de grupos, tanto en los que apoyaron la moción como en los que no, fue el punto que pedía al Gobierno la redacción de un reglamento para regular la asistencia de los cargos públicos a celebraciones religiosas, y el cómo eso se trasladaría a la vida municipal. El alcalde ha dejado claro que la Corporación seguirá presente en celebraciones como la procesión de la Patrona de Torrelavega, quedando simplemente a decisión de cada concejal acudir o no acudir.

En lo que a él respecta, Cruz Viadero ha señalado que seguirá actuando como hasta ahora: acudiendo a la procesión, aunque, como ya hizo el año pasado, no seguirá la tradición de entregar el bastón de mando del alcalde a la figura de la Virgen Grande. «Eso sí es separar la Iglesia del Estado, el bastón es algo puramente político, y así lo haré mientras sea alcalde». Su antecesora y compañera, la secretaria de los socialistas torrelaveguenses, Lidia Ruiz Salmón, no acudió a la procesión de la Patrona. Él seguirá acudiendo. ¿Cómo «un ciudadano más» o cómo alcalde? «Es difícil distinguirlo», se escuda Cruz Viadero.

El alcalde ha recalcado que la moción aprobada este jueves «no decía nada de cuándo» tenían que ponerse en marcha las medidas de competencia municipal. «Estimamos que de lo que se trata es de ir avanzando en la diferenciación entre la Iglesia y el Estado», subraya. Por eso, «se irá aplicando paulatinamente a lo largo de los próximos años», ha añadido.

Respecto a otra de las propuestas que en su parte dispositiva incluía la moción, la creación de un «observatorio de la laicidad» en Torrelavega, no es algo previsto de momento. «Lo tenemos que hablar; probablemente algo se haga a lo largo de la legislatura», ha dicho Cruz Viadero.

En cuanto a la diferencia de opiniones sobre este tema entre los socios del equipo de Gobierno, el portavoz regionalista y primer teniente de alcalde, Javier López Estrada, ha asegurado que «las discrepancias enriquecen nuestra relación». Según ha dicho, la principal divergencia es que el PRC cree que la aconfesionalidad del Estado español «ya está reflejada» en la ley y «cumplida». También ha destacado que «somos de partidos distintos, con ideología distinta y proyectos comunes», asegurando que «nunca nos verán discutir por proyectos que benefician a Torrelavega», pero tiene posturas diferentes sobre algunos temas. «Si no fuera así, seríamos el Partido Socialista Regionalista de Cantabria», ha ironizado López Estrada.

La moción del PSOE en defensa de laicidad del Estado incluía desde instar al Gobierno central a redactar un reglamento regulando la separación de lo religioso y lo público en todos los ámbitos políticos y educativos, hasta la creación en Torrelavega de un «observatorio de la laicidad», con participación de los agentes sociales, o la elaboración de un censo de los bienes de la Iglesia Católica en el municipio, para, cuando se imponga el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, establecer el pago del IBI por aquellos locales, vivienda e inmuebles de propiedad religiosa.
La moción sobre la laicidad del Estado presentada por el Grupo Municipal Socialista y aprobada este jueves en el pleno no tendrá, a corto y medio plazo, ningún reflejo en la vida municipal de Torrelavega. Lo ha reconocido hoy el alcalde, el socialista José Manuel Cruz Viadero, que -pese a que la moción fue defendida por su grupo- cree que no implica que las medidas municipales que propone haya que ponerlas en marcha a corto y medio plazo.

Uno de los aspectos que suscitó mayores críticas en el resto de grupos, tanto en los que apoyaron la moción como en los que no, fue el punto que pedía al Gobierno la redacción de un reglamento para regular la asistencia de los cargos públicos a celebraciones religiosas, y el cómo eso se trasladaría a la vida municipal. El alcalde ha dejado claro que la Corporación seguirá presente en celebraciones como la procesión de la Patrona de Torrelavega, quedando simplemente a decisión de cada concejal acudir o no acudir.

En lo que a él respecta, Cruz Viadero ha señalado que seguirá actuando como hasta ahora: acudiendo a la procesión, aunque, como ya hizo el año pasado, no seguirá la tradición de entregar el bastón de mando del alcalde a la figura de la Virgen Grande. «Eso sí es separar la Iglesia del Estado, el bastón es algo puramente político, y así lo haré mientras sea alcalde». Su antecesora y compañera, la secretaria de los socialistas torrelaveguenses, Lidia Ruiz Salmón, no acudió a la procesión de la Patrona. Él seguirá acudiendo. ¿Cómo «un ciudadano más» o cómo alcalde? «Es difícil distinguirlo», se escuda Cruz Viadero.

El alcalde ha recalcado que la moción aprobada este jueves «no decía nada de cuándo» tenían que ponerse en marcha las medidas de competencia municipal. «Estimamos que de lo que se trata es de ir avanzando en la diferenciación entre la Iglesia y el Estado», subraya. Por eso, «se irá aplicando paulatinamente a lo largo de los próximos años», ha añadido.

Respecto a otra de las propuestas que en su parte dispositiva incluía la moción, la creación de un «observatorio de la laicidad» en Torrelavega, no es algo previsto de momento. «Lo tenemos que hablar; probablemente algo se haga a lo largo de la legislatura», ha dicho Cruz Viadero.

En cuanto a la diferencia de opiniones sobre este tema entre los socios del equipo de Gobierno, el portavoz regionalista y primer teniente de alcalde, Javier López Estrada, ha asegurado que «las discrepancias enriquecen nuestra relación». Según ha dicho, la principal divergencia es que el PRC cree que la aconfesionalidad del Estado español «ya está reflejada» en la ley y «cumplida». También ha destacado que «somos de partidos distintos, con ideología distinta y proyectos comunes», asegurando que «nunca nos verán discutir por proyectos que benefician a Torrelavega», pero tiene posturas diferentes sobre algunos temas. «Si no fuera así, seríamos el Partido Socialista Regionalista de Cantabria», ha ironizado López Estrada.

La moción del PSOE en defensa de laicidad del Estado incluía desde instar al Gobierno central a redactar un reglamento regulando la separación de lo religioso y lo público en todos los ámbitos políticos y educativos, hasta la creación en Torrelavega de un «observatorio de la laicidad», con participación de los agentes sociales, o la elaboración de un censo de los bienes de la Iglesia Católica en el municipio, para, cuando se imponga el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, establecer el pago del IBI por aquellos locales, vivienda e inmuebles de propiedad religiosa.

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