El abogado murciano Mazón denuncia al presidente del CGPJ

Carlos Dívar no se abstuvo en la votación del proyecto de ley del aborto a pesar de su manifiesta fe católica Dijo que «hay que obedecer a Dios antes que a los hombres»

La Asociación Preeminencia del Derecho, que preside el abogado murciano JoséLuis Mazón, ha presentado una querella contra el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, al no abstenerse pese a su interés personal en la votación (dos votaciones) del proyecto de ley del aborto. Esa no abstención se considera una arbitrariedad notoria y la querella se funda en el presunto delito de prevaricacion administrativa, que castiga la abierta comision de arbitrariedad  en asunto administrativo. El Supremo ya ha registrado esta querella presentada por Mazón y la abogada Encarnación Martínez Segado.
 
La querella tiene su fundamento en el marco jurídico de la imparcialidad administrativa, violado claramente por Dívar,  que no oculta su condición de católico fervoroso  cuando declara públicamente  "hay que obedecer a Dios antes que a los hombres", dice Mazón.

El prestigioso letrado murciano afirma que “estos altos gestores públicos demuestran la inmadurez del Estado de Derecho de España, ya que en ningún país civilizado se puede ser Presidente del Poder Judicial cuando se es a la vez un fundamentalista de su religión. Finalmente el choque entre creencias y deberes del cargo se produce en el proyecto de ley del aborto, y prevalecen las creencias, como ha sucedido en los hechos de la querella”.

Según explica Mazón en su denuncia, “Dívar por su condición notoria de seguidor católico de los dogmas de su iglesia debía de abstenerse en una votación que versaba sobre la materia del aborto, ya que sus creencias le impiden votar con imparcialidad al estar fuertemente condicionado por las mismas”.

El querellado, en vez de abstenerse como era su deber, “decidió votar, por lo que adoptó una resolución de participar en la adopción de un acuerdo del órgano del cual forma parte con voto dirimente, manifiestamente arbitraria”.

Asimismo, declara que “quien está sujeto a disciplina religiosa sobre una materia no puede usar el cargo para imponer sus creencias porque ello daña el bien jurídico protegido por la imparcialidad y rectitud de la actividad administrativa”

Falta de ética
Añade el abogado murciana que “con una falta de ética inexplicable, el querellado participó, infringiendo el deber de abstención, en la adopción de un acuerdo en el que él tomó resolución o voto en contra del proyecto de ley de aborto, pese a no poder participar legalmente en una materia donde tenía un interés clarísimo de ideario o creencia religiosa que comprometía seriamente su imparcialidad”

Mazón señaló que Carlos Dívar es muy libre de expresar sus creencias pero no puede “anteponer sus creencias a las obligaciones de su cargo, porque entonces rebasa la línea roja”. –“Es escandaloso que en un Estado aconfesional el máximo responsable de los jueces anteponga sus creencias religiosas en abierto detrimento del recto ejercicio de sus deberes profesionales”.

Curiosamente, el querellado en su toma de posesión como Presidente del CGPJ dijo que “todo juez que viole el deber de independencia o el sometimiento al Imperio de la Ley, o cause daños a terceros en el ejercicio de la jurisdicción, habrá de responder conforme a derecho y asumir la sanción penal, administrativa o la obligación de resarcimiento”.

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