Aprobación inicial del proyecto de iglesia y centro parroquial Juan Pablo II de Burgos en un solar cedido por el Ayuntamiento

En el denominado sector S-4 Villímar-Oeste no solo se están levantando bloques de viviendas sino que en breve también se construirán dotaciones en previsión del importante crecimiento de esta zona de la ciudad. La edificación de la nueva iglesia y centro parroquial de Juan Pablo II dio ayer un paso importante con la aprobación del proyecto básico y de ejecución.

El objetivo es que las obras puedan comenzar en la primavera de 2020 y tendrán un coste que rondarán los 800.000 euros, de los cerca de 600.000 irán a la construcción del edificio y el resto en el amueblamiento.

Se construirá en una parcela que cedió el Ayuntamiento al Arzobispado ubicada frente al centro de salud José Luis Santamaría (entre las calles Lazarillo de Tormes y José María Codón).Según el proyecto, se plantea un templo sencillo de unos 500 metros cuadrados, de los que el culto ocupará 300. Contará con un presbiterio (altar) mientras que en la parte superior habrá dos salas.

En cuanto al exterior del templo, que estará dedicado a Juan Pablo II, dos fachadas serán de hormigón mientras que la parte trasera llevará un recubrimiento de termoarcilla. También contará con una pequeña elevación en la que se colocará la campana.

El párroco, Julián Palencia, indicó que se espera comenzar las obras la próxima primavera y tendrán una duración aproximada de un año. Ya se han comenzado a pedir presupuestos para la realización de los movimientos de tierras. «ESperamos que cuando pase el invierno se puedan iniciar los trabajos previos y las obras hacia la primavera», señaló.

El Arzobispado correrá con buena parte de la financiación aunque también se pedirá contribución a los fieles. «La iglesia era una demanda debido a la expansión urbanística del barrio».

En la actualidad los residentes en el S-4 acuden a la iglesia de Villímar. La cesión de la parcela por parte del Ayuntamiento se produjo en 2008 pero se tuvo que renovar en 2016 dado que es por un periodo de cinco años y si no se construye la dotación prevista se debe devolver a la ciudad. No hubo problemas debido a que el Arzobispado mostró su interés por construir la nueva dotación pero la escasez de recursos económicos ralentizó el proyecto.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...