Aborto en México, entre la despenalización y la criminalización

Criminalizadas desde jóvenes y juzgadas por la sociedad como asesinas, mujeres cuentan una difícil vida bajo una sociedad machista al abortar

Ambas eran adolescentes: su «delito», sufrir un aborto espontáneo. A Martha la obligaron a pedir perdón ante el feto. Susana estuvo encarcelada siete años. En materia de aborto, México vive realidades distintas, con la capital y Oaxaca que lo despenalizaron y estados que lo criminalizan.

Verónica Cruz, de la ONG Las Libres -que desde hace 19 años pugna por el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo- asegura que entre 2000 y 2017 más de 4.200 mujeres han sido perseguidas judicialmente, algunas pagando con prisión, por abortar en México, país laico en el papel pero profundamente católico.

Aborto legal, un proyecto estancado

El partido de Morena presentó una iniciativa a nivel nacional para despenalizar el aborto a las 12 semanas de gestación que contempla su realización en hospitales públicos federales, en tanto alentaría a los estados a reformar sus códigos penales. Pero el proyecto se ha estancado en el Congreso.

¿Embarazo, aborto?

Susana Dueñas, de 38 años, es de una empobrecida comunidad de Guanajuato. A los 19 años tenía un novio. Por su nula educación sexual, asegura que nunca supo que se embarazó.

Duenas fue revictimizada por el personal del hospital y engañada por la policía local que le hizo firmar un documento en blanco con 'su declaración', y que luego se completó con la declaración de que había provocado el aborto por el cual fue acusada de homicidio en relación.

Duenas fue revictimizada por el personal del hospital y engañada por la policía local que le hizo firmar un documento en blanco con «su declaración», y que luego se completó con la declaración de que había provocado el aborto por el cual fue acusada de homicidio en relación. Foto: AFP

Relata Dueñas, quien trabaja limpiando una escuela.

La llevaron a un hospital público. Una trabajadora social la visitó y la condenó. «Tu tuviste un bebé, lo tiraste, lo mataste», recuerda angustiada.

Supo entonces que abortar era «sacarse un hijo» y que era un delito. La detuvo la fiscalía y cayó en una trampa usual: firmar una hoja en blanco creyendo la dejarían libre.

Pero llenaron el documento con «su declaración» de que se había provocado un aborto. El cargo: homicidio en relación de parentesco.

Relata. La condenaron a 25 años de prisión, donde vivió un «infierno» con reclusas y guardias que la tildaban de «asesina«.

Gracias a otras mujeres condenadas por aborto conoció a Las Libres, que consiguieron liberarla. En prisión tuvo una hija con un recluso. Tras el nacimiento, la envió a vivir con una tía, a la que llama «mamá».

Susana llora al recordar a su hija de 12 años: «Me dijo que ella jamás dejaría a su ‘mamá’. Perdí la esperanza de que regrese conmigo».

«Lo mataste»

Martha Méndez tenía 18 años. Vivía sola en el puerto de Veracruz, donde estudiaba en la universidad con apoyo de su familia, de escasos recursos.

Martha sufrió un sangrado repentino cuando estaba embarazada y fue llevada a un hospital público. Después de que confirmaron que era un aborto, tanto el ginecólogo como las enfermeras que la estaban tratando se sumergieron en una espiral de violencia, haciéndola sentir que ella era la culpable de ello. Foto: AFP / Omar Torres

Había terminado con su novio cuando descubrió, con una prueba casera, que estaba embarazada. Dos días después, por un repentino sangrado, fue a un hospital público.

Le confirmaron que era un aborto y se desató una espiral de violencia por parte de la doctora y enfermeras que la atendieron.

Recuerda llorando Martha, ahora de 24 años.

En el hospital le pusieron nombre al feto y la obligaron a darle «cristiana sepultura». Después, quedó detenida. También quisieron hacerla «firmar un papel», esta vez con su declaración tergiversada.

Asesorada por Las Libres, logró su libertad en unas horas. Pero la sociedad veracruzana la reconocía por aparecer en periódicos amarillistas. La señalaban de «asesina» en la calle. Las Libres le ayudaron a conseguir empleo y seguir estudiando en León (centro).

Antaño condenaba el aborto por su educación católica, ahora acompaña a mujeres que deciden interrumpir su embarazo con medicamentos. «Las ayudo a que no sean maltratadas como yo».

Evadiendo la polémica

Entre la iniciativa presentada por Morena y el hecho que Oaxaca (sur) despenalizó el aborto este año, Verónica Cruz es optimista, pero llama a resolver el problema de fondo.

«El gran tema es que tengamos un código penal único nacional y saquen el delito del aborto», subraya.

Pero una fuente del Legislativo consultada, augura «poco éxito» al proyecto de Morena, debido a una alianza que mantiene con un partido de corte evangelista. A eso se suman las convicciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, conservador en este tema y quien evade la polémica argumentando que sometería una despenalización del aborto a una «consulta» popular.

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