Una simulación de la procesión de El Rocío suscita polémica en Huelva

El video en el que puede verse a un grupo de personas que bromean con la procesión de la Virgen del Rocío ante las puertas del Santuario Nacional puede dar más de un quebradero de cabeza a quienes en él aparecen. En aquel momento, durante la pasada Nochevieja, los protagonistas de la grabación, que se ha hecho viral, probablemente no pensaron en que aquella «parodia» de la procesión pudiera tener consecuencias, pero tras el anuncio de IndependientesxAlmonte, es posible que así sea.

En la grabación aparece un grupo de personas con evidente ambiente festivo que tratan de imitar un momento de la procesión de la Blanca Paloma en las puertas mismas del Santuario Nacional, sin que nada ni nadie lo impida o les reproche semejante comportamiento. Sobre una especie de parihuela, una mujer hace las veces de la imagen de la Virgen mientras unos cuantos jóvenes ataviados con costales portan el «paso» entre las chanzas de un nutrido público y música de Semana Santa.

La publicación del vídeo ha ofendido a una buena parte de la población almonteña, hasta el punto de que el propio Ayuntamiento de Almonte emitió un comunicado a través de sus redes sociales en el que califica como «de mal gusto» el vídeo que «utiliza lugares y símbolos de nuestras tradiciones de manera poco acertada». El Consistorio advierte que esto «no es libertad de expresión» sino «una broma de mal gusto que puede herir los sentimientos» de los almonteños, como así ha sido, y muestra su rechazo por este tipo de manifestaciones, al tiempo que apela al «respeto».

IndependientesxAlmonte, que cuenta con una concejala en el equipo de Gobierno, la responsable de Turismo y Festejos, Cristina Medina, ha ido más allá y ha anunciado la redacción de una denuncia penal al considerar que los hechos pueden ser constitutivos de un delito de profanación de un lugar sagrado y de ofensa a los sentimientos religiosos y a la devoción de un pueblo, según lo dispuesto en los artículos 524 y 525 del Código Penal, además de una vulneración del artículo 16 de la Constitución.

«No vamos a consentir que se dañe el sentir de nuestro pueblo de devoción a su Patrona», termina el comunicado, en el que se advierte que exigen el mismo respeto que demuestran para «todo tipo de creencias religiosas».

Las reacciones de los ciudadanos son de lo más variadas. Unos tratan de quitar hierro al asunto y achacan la escena a una «chiquillada» mientras hay quien incluso se pregunta cómo es posible que no hubiese la suficiente vigilancia policial en la aldea como para haber detectado y evitado una escena que protagoniza una multitud en la entrada misma del templo. En algunos casos, los ciudadanos claman por un cambio en el tipo de visitantes que recibe El Rocío, sobre todo en fechas festivas, y por un dispositivo de seguridad apropiado a la cantidad de personas que se dan cita en la aldea para estas celebraciones.

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