Un país de súbditos

Acababa mi artículo anterior (véase INFORMACIÓN, domingo, 8 de mayo) con que los tribunales de la Inquisición no habían muerto, sino que se habían metamorfoseado y puesto al día. La Iglesia, por ejemplo, lo llama ahora Congregación para la Doctrina de la Fe, y no duda en descabezar cualquier innovación teológica tipo Teología de la Liberación, pongamos por caso, y los últimos papas, que se consideran elegidos de Dios, no dudan en llevan adelante una cruzada contra el modernismo en su día, y ahora el laicismo y el relativismo. Y decía también que todo sistema que se precie debe ondear sus lemas, símbolos, escudos, y hacer audibles sus himnos, plegarias, etcétera. Con un lema se capta la esencia de un sistema. El ejemplo que sigue viene reflejado en una moneda italiana de 20 liras de 1943 (época de Benito Mussolini) que me presta un compañero de trabajo. Dice lo siguiente: "Meglio vivere un giorno da leone che cento anni da pecora". Sobran las traducciones. Sólo la palabra ambigua pecora nos podría plantear problemas, ya que en la jerga española pécora significa "mujer perversa y mala", pero en italiano significa "oveja" (del latín pecus pecoris: "ganado lanar menor"). En el ámbito español se podría hacer una magnífica tesis doctoral sólo sobre lemas, símbolos e himnos que nos han tenido sometidos y amordazados a través de la Historia.
El sistema utiliza lenguaje críptico y distanciamiento brechtiano en su relación con los súbditos para dar así la sensación de que el discurso que emite procede de un oráculo de la antigüedad griega y, por tanto, su carácter es sagrado; y todo lo sagrado ha de resultar en cierta medida incomprensible y tener un halo de misterio litúrgico, de lo contrario deja de ser sagrado. (Algún día volveré a lo atractivo que resulta al ser humano todo lo que rodea cualquier liturgia). Ejemplos: lean la notificación de un juzgado de 1ª Instancia e Instrucción de una ciudad cualquiera a un ciudadano. Seguramente necesitarán un máster en Derecho para entenderlo. ¿Alguien de ustedes ha probado descifrar alguna comunicación remitida por Hacienda? Procedan de igual manera con un informe médico tras haber sido ingresados en urgencias de cualquier hospital. Yo diría que incluso existen ciudadanos que, bajo el pretexto de no entender los escritos que Hacienda nos remite anualmente, intentan evadir los impuestos debidos al fisco.
A veces un brazo del sistema entra en colisión contra otro, si bien a la mayor parte de los antisistema esto se la trae al pairo, a menos que les afecte en un ámbito inmediato o por la órbita de influencia de un dogma religioso. Un ejemplo de colisión del sistema-Estado contra el sistema-Iglesia sería la legalización del matrimonio homosexual en el año 2007, mientras que un ejemplo de colisión del sistema-Iglesia contra el sistema-Estado sería aquella controversia, de hace algún tiempo, de que el lince está más protegido que la vida humana, o también la sempiterna cuestión del aborto.
El sistema tiene suerte de que este país continúe siendo un país de súbditos adocenados y perezosos, con un nivel muy bajo de rechazo social ante casi nada. (La excepción del Movimiento 15M supone un hito en nuestra Historia reciente que las generaciones futuras habrán de estudiar a fondo). ¿Quién se acuerda ya de aquel libro de Guillermo Díaz-Plaja titulado El español y los siete pecados capitales? Y si en un momento del pasado la consigna fue "Que inventen ellos", ahora podría ser perfectamente "Que escriban ellos", "Que se manifiesten ellos", "Que protesten ellos", etcétera. Eso sí, que, sistemáticamente, nunca falte el denominador común de la pereza. Aquí uno sólo se moviliza cuando un tema le atañe muy directamente, de lo contrario, la tónica es mirar los toros desde la barrera sin demasiado interés. Por tanto, parece obvio que un mandamiento básico en un manual de supervivencia del antisistema sea: "Fustigarás a diestra y siniestra para dejar de pertenecer al ganado lanar".
El sistema también se vale de la opacidad en sus actuaciones, de huir de la transparencia y de la explicación clara y diáfana de la gestión que realiza. Propongo la adaptación del apotegma de Ortega y Gasset, que decía "La claridad es la cortesía del filósofo", por la de "La claridad es la cortesía del político" con letras de oro por los pasillos del Congreso de los Diputados y de las Cortes Valencianas, así como en sus tarjetas de visita. ¡Qué afortunado es el sistema de que los súbditos, los contribuyentes, y ahora los indignados, consientan día tras día que sus representantes malgasten el tiempo con temas como el de los trajes del presidente de la Comunidad Valenciana, las reformas en los pisos de este o el otro diputado, las cacerías de Garzón y Bermejo en su día, los negocios del hijo de Chaves hoy, o nuestra no participación en el concurso ocedeano de PISA (coste: 100.000 euros) o que el artista castellonense Ripollés encuentre inspiración en la cabeza del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, (coste: 300.000 euros de las arcas de empresas públicas), en vez de calentarse seriamente los sesos en la indagación de estrategias que contribuyan de una vez a disminuir el número de esos parados que no pueden comerse una chuleta de esos venados abatidos por jueces y ministros en sus cacerías o comprarse una prenda de vestir digna de un súbdito de este país. ¡Qué suerte tiene el sistema! Y cuánta razón Michel de Montaigne cuando dice "deja que la vida sea su propia respuesta".

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