Sanidad insiste en la reproducción asistida discriminatoria

El texto elimina la referencia expresa a uniones heterosexuales, pero sigue vetando a mujeres sin pareja y lesbianas El criterio es la infertilidad lo que deja fuera a quienes no tienen relaciones sexuales tradicionales

El Ministerio de Sanidad ha eliminado de su propuesta de financiación de tratamientos de reproducción asistida la mención expresa que los reservaba para las parejas heterosexuales. El requisito básico que exige problemas de fertilidad, sin embargo, se mantendrá. Así, la exclusión de las mujeres solas y parejas de lesbianas no es ya tan llamativa aunque, en la práctica, se mantiene. Si el texto no se clarifica con una referencia expresa a qué se considera esterilidad puede suponer para ellas una barrera de acceso insalvable. “El texto debe hacer una mención que garantice el derecho a estos tratamientos a toda mujer que no tenga pareja varón”, ha declarado esta mañana la consejera andaluza de Sanidad, María Jesús Montero, que ha asegurado que negociará con el Gobierno y el resto de comunidades para que el protocolo final no sea discriminatorio. La ministra Ana Mato y los responsables autonómicos estudian ahora en el consejo interterritorial de salud esta propuesta y otras en su última reunión antes de vacaciones.

Esta mención expresa que pide Montero, sin embargo, aún no se ha recogido. Según ha podido saber EL PAÍS, el documento elaborado por el departamento de Mato y que estudian los consejeros determina que la sanidad pública atenderá solo a criterios médicos y científicos y que se financiarán estos tratamientos “por motivos terapéuticos o preventivos, sin valorar en ningún caso ni las prácticas ni la tendencia sexual”. Para acceder a esta prestación gratis debe haber “un diagnóstico de esterilidad o una indicación clínica establecida”, dice el texto. El documento incorporará, además, una definición de mujer estéril que aún no se conoce y que puede ser la clave que abra o cierre las puertas de este servicio.

El de la reproducción asistida es uno de los puntos más polémicos de este consejo interterritorial de sanidad. La propuesta de Sanidad que definía nuevas pautas para la financiación de los tratamientos de fertilidad ha despertado duras críticas. El documento inicial enviado por Sanidad a las comunidades autónomas implicaba el veto a las mujeres que acuden a solicitar el tratamiento solas y a las parejas de mujeres. La presión ha motivado que el departamento de Mato edulcore algo su propuesta. “El único criterio de acceso será padecer un problema de esterilidad”, ha insistido un portavoz del Ministerio.

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha y portavoz de Sanidad del PP, José Ignacio Echániz, ha incidido en que la propuesta no es en absoluto discriminatoria. “La sanidad pública financia los tratamientos a personas enfermas y no lo hace si no tiene que ver con un problema sanitario”, ha apuntado antes de entrar en la reunión con el resto de responsables autonómicos.

¿Qué se va a considerar una mujer estéril? ¿Se contemplará como problema de esterilidad la causa más primaria, es decir, la ausencia de pareja varón? Si es así, mujeres solas y lesbianas estarían cubiertas. Sin embargo, en su propuesta, Mato definía como infertilidad “la ausencia de consecución de embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal sin empleo de métodos anticonceptivos”. Una definición que los colectivos de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, que han protestado este martes frente al Ministerio de Sanidad, han exigido hoy que se elimine.

“Solo quieren que se perpetúen las familias tradicionales”

Boti García Rodrigo, presidenta de la Federación de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), ha exigido hoy que además de eliminar la referencia expresa que reserva estos tratamientos a parejas heterosexuales, se explicite que las parejas de lesbianas y mujeres sin pareja deben poder tener acceso a esta prestación en igualdad de condiciones. “Si no se clarifica qué se considera esterilidad se deja fuera a todas estas mujeres. Eso es una discriminación de base”, ha dicho. La presidenta de la FELGTB y tres mujeres miembros de la asociación de familias gais Galehi han leído una carta en la que exigen a Mato que erradique la discriminación. “Estamos ante una medida, además, clasista, no limita la capacidad de reproducción de algunas personas por su orientación sexual; también discrimina por poder adquisitivo porque quienes puedan pagarlo acudirán a la sanidad privada”, ha declarado Paloma Calle.

Paloma y su esposa, Celeste Carrasco, son madres de un niño de un año y medio. Intentaron que la sanidad pública madrileña les cubriera el tratamiento de fertilidad, pero no lo lograron. Esta pareja apostaba por el llamado método ‘ropa’, es decir que una fuera la madre biológica (donando sus óvulos a su esposa) y la otra la madre gestante. “Nos lo denegaron porque consideraron que no había una indicación clínica para el tratamiento… Salvo, claro, el pequeño ‘problema’ de que mi pareja es otra mujer”, ironiza Paloma.

“El Gobierno no está reconociendo la diversidad familiar. Solo quiere que se perpetúen las familias que considera correctas, la familia tradicional”, ha criticado Gloria Fortún, de Galehi. “Estamos ante una media sexista porque están pidiendo a las mujeres que tengan a un hombre a su lado para ser madres”, ha añadido.

Ana Mato ministra Sanidad

Ana Mato en el Consejo Interterritorial de Salud. / Samuel Sánchez

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