Reflexiones a tomar en cuenta antes de firmar la declaración de la renta

Ya quedan pocos días para la finalización de la campaña de renta de este año, y son muchos los que ya la han presentado, y otros muchos los que están esperando a presentarla en estos últimos días, para unos y otros, me gustaría y una vez ya presentada la mía, hacer unas pequeñas reflexiones.
Cada año, al hacer la declaración de la Renta nos encontramos con el “dilema” de marcar la casilla de la iglesia o de los fines sociales. Con ello, la Administración permite a los ciudadanos/as elegir el destino de una parte de nuestros ingresos, concretamente el 0,7%. Pero la verdad es que este “dilema” es absurdo, puesto que no es obligatorio marcar una o otra; de no marcar ninguna de las dos el importe va a parar a los Presupuestos Generales del Estado. Y es esta vía la que propone Europa Laica y con ella Valencia Laica y nuestra asociación Camp de Morvedre Laic.
Hace un tiempo la Agencia Tributaria, del Ministerio de Asuntos Sociales,el Ministerio de Educación ,diversas comunidades autónomas, algunas patronales de la enseñanza y sindicatos , e incluso con datos de la propia Iglesia Católica elaboraron un informe por la cual, entre subvenciones directas y exención de tributos, la Iglesia obtiene algo más del 1% del PIB español.
En el mismo informe se estima que, en el año 2015, la Conferencia Episcopal obtuvo aproximadamente 250 millones de euros con la asignación directa del IRPF. A parte está lo recaudado por “ fines sociales” unos 100 millones que sirven para financiar sus fundaciones y ONGs. Es decir 350 millones que no van a parar a los Presupuestos Generales del Estado y que sirven de excusa al Gobierno para privatizar y precarizar servicios que, desde nuestro punto de vista, deberían ser públicos, ya que entendemos que la financiación de programas que desarrollen la acción social, infancia, jóvenes, familia, mujeres, prevención, cohesión social, inserción social y laboral, integración e inclusión social, mayores, discapacidad, dependientes, ruralidad, sanidad, migraciones, promoción del voluntariado, cooperación al desarrollo, Medio Ambiente y algunos más que seguro me dejo, debería hacerse con cargo directo a los Presupuestos Generales del Estado a nivel estatal y territorial, para que no tengan que depender de quienes señalen, o no la casilla. Esto último , es decir el marcar la casilla de la Iglesia, es el argumentario que hace la Iglesia Católica para justificar su obra social benéfica y que a la vez esta sirviendo al Gobierno de paraguas para ir incrementado, año tras año, sus aportaciones a través de las diferentes instituciones públicas a la Iglesia.
Creemos que decir que la atención benéfica por parte del Estado sería mucho más costosa que si se externaliza en asociaciones y fundaciones privadas, pensamos que es una opinión que hay que respetar, pero desde nuestra consideración es una “trampa falsa”, puesto que responde a datos erróneos y pocos rigurosos.
Además de que utilizan la denominada obra social de la iglesia para hacer proselitismo y política, imponiendo “a veces” al conjunto de la ciudadanía su moral particular, en ocasiones contrarias al Estado de Derecho, a leyes civiles y principios constituciones, desde nuestro punto de vista.
Por otro lado, siguiendo con las reflexiones, están las exenciones tributarias, que pese al acuerdo de la Iglesia Católica con el Gobierno del 2006/2007 aún persisten algunas exenciones de impuestos como son el IBI de los centros de culto o beneficencia y enseñanza; el impuesto sobre donaciones y limosnas, el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y Trasmisiones Patrimoniales, el impuesto de Sociedades y de actividades económicas, el impuesto de obras, contribuciones especiales.
Deducciones en el impuesto de la renta de personas físicas y jurídicas sobre las cantidades entregadas a entidades clasificadas o declaradas benéficas o de utilidad pública. Es decir si se pagará o se tributara por esto las administraciones municipales, autonómicas y estatal percibirían alrededor de 2000 millones de euros.
Pero sin duda, y como indica el informe es la Educación el aspecto más lucrativo de la Iglesia en su vinculación con el Estado, ya que al margen de la enseñanza religiosa en centros públicos facilitada por la LOMCE, el 65% de los centros de enseñanza no universitaria concertada son católicos ( ahora se comprenderá la última manifestación contra la conselleria sobre el recorte de aulas en la concertada), y por esta vía, y según el informe,la Iglesia obtiene algo mas de 4900 millones de euros cada año. ¿Para que?, hay que ser sinceros, una parte ( unos 610 millones) para pagar el salario y costes sociales de los cerca 19000 personas que imparten religión católica, el problema es que no los designa la administración pública sino que son designadas por los obispados y por tanto difícil de hacer un seguimiento por parte de los sindicatos educativos y de la propias instituciones públicas de como se eligen e incluso de como se despiden y el porque.
Pero a esto hay que añadir el dinero que se entrega de forma directa o indirecta de las distintas administraciones públicas a las universidades católicas y fundaciones, al mantenimiento de capillas y capellanes y profesorado que imparten teología en las universidades públicas.
Desde la Asociación Camp de Morvedre Laic, y como no desde Europa Laica y Valencia Laica opinamos, que en un país, donde se nos ha “ vendido” que estábamos en crisis, y que se nos “ obligó” por los “ responsables” del Gobierno a rescatar a la banca con 10000 millones de euros y por consiguiente por estos hechos se nos recortó parte de nuestros derechos sociales, estos datos aportados por el informe nos parecen y perdón por la expresión “ una obscenidad insostenible”. Y creemos que debemos luchar para que esto cambie poco a poco y no genere tanta discriminación. El camino es largo pero lo podemos conseguir desde un laicismo en las instituciones públicas como se indica en gran parte del articulado de nuestra constitución española.
Por último desde la asociación nos gustaría indicar a qué se destina cada euro recaudado por el conjunto de las administraciones públicas, para que así sepamos a donde va nuestro dinero si marcamos la casilla, o no, e incluso aquel dinero que ingresamos cuando hacemos la declaración, y que “ algunos” intentan evadir a paraísos fiscales o no pagar con “ trucos económicos” o “ concordatos”.
A políticas de cultura, deporte y otras un 2%; a medio ambiente 2%; sanidad 14%;educación 9%; Pensiones y otras prestaciones sociales 40%; Orden público 5%; Defensa 2%; Asuntos económicos, infraestructuras, agricultura, energía, emprendedores, etc… 10%; Servicios públicos generales: instituciones, ayuda al desarrollo, organismos internaciones, etc… 8%; intereses 7%; vivienda y servicios comunitarios 1%. Así es como se distribuye en estos momentos según indica el informe del Impuesto sobre la renta de las personas físicas de este año.
Ximo Estal Lizondo
Miembro de la Asociación Camp de Morvedre Laic
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